Las letras olvidadas esta vez tremolan en mí
La indecisión nos alejo y nos convirtió en uno finalmente
La mecha que tanto tiempo permaneció oculta hoy se encendió
Mientras cantos de legiones lejanas e imperecederas se alzan
Me limito a mirar como mi construcción arde al compás de sacrílegos cantos
Las fauces de la bestia se hunden en mi carne
Como blancos dientes de león
Que violan el cielo nocturno
Leviatanes entre risas y desconsolados pensamientos
Vivo entre chivos expiatorios
Contrastes de blanco y negro perpetuos
Mientras el gris cubre el sinsentido
Ogros que dictan clases mientras la recesividad en nuestros genes
Mezclan toxinas que segregaremos dentro de poco
Las legiones callan mientras alguien recita a Keats
Yo no oigo nada, mi sórdido ser simplemente observa
Pues la arrogante prole de Hiperión hoy tapa los cielos
Y solo los fuegos que consumen mi obra arden como estrellas en el suelo
Observo y recuerdo aquel momento, en que mi sangre
Se opuso a las Moiras y se rehusó a beber del Lete
Recuerdo cada vida y mientras los recuerdos entran y salen, yo observo
Solo quedo yo en mi propio mundo, con mis memorias y mis muertes
Con la seguridad de que cuando despierte el fuego aun ardera
Au Revoir
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