viernes, 10 de septiembre de 2010

En suma...

Esta semana ha estado marcada por la inconstancia, la volubilidad y la lectura de otro manuscrito de Nietzsche, en esta semana me he dado cuenta de lo mundano que soy (aun cuando soy el primero en hablar en contra de tal cosa) y también de lo alejado que estoy de todo, es realmente molesto ver que las cosas que puedes haber medido y maquinado en papel no ocurran tal como te las imaginas, obviamente aunque siempre he buscado la perfección (aquel mal hábito siempre me aquejara) se que difícilmente la encontrare, pero vivo encaprichado por su luz y cual polilla siempre me acercare peligrosamente a ella. Ha sido una semana algo intranquila, aunque no sea la mejor palabra a emplear, la computadora que uso en estos momentos me fallo por cerca de una semana (no seamos mezquinos y agreguémosle al menos dos días más) y unos repentinos dolores de cabeza no me dejaban leer o ver cualquier otras cosa; pero dejemos eso, este lugar no es para quejas, además ya se los dije con eso no llegamos a nada, con eso simplemente formamos parte del problema. Esta es la primera entrada de Septiembre, no se si haya más, en realidad hay cosas más importantes de las que ocuparse y aunque disfruto mucho escribir me es difícil apartar todas las cosas que se disputan mi atención. Hoy no habrá tema ni compromiso alguno, hoy es un resumen el que se ha ido gestando en mi cabeza a lo largo de la tarde; resulta que me he dado cuenta que mi manera de escribir a cambiado algo desde mi prolífica producción vacacional y algunos ocasionales escritos hasta cerca de julio, en agosto (el último escrito sobre todo) en cambio, tanto la temática propia de los escritos como la misma forma en la que están escritos ha variado, anduvo floja, tiene la idea pero no termina de ‘redondearla’, no se si será el alcohol que ingerí antes de escribir cada una de ella, pero no me han llenado completamente, siento que se puede trabajar más sobre esas ideas, clarificarlas aun más y ‘redondearlas’. Hoy quiero opiniones, yo mismo me sugeriré algunas cosas en las que podría empezar un próximo discurso, pero a usted, lector del día le pregunto ¿que puedo hacer, porque sé que hay una forma de mejorar todo eso, que debo omitir o agregar? ¿Es que a través de tantos escritos publicados he ido perdiendo mi ‘chispa’? no aceptare nada que tenga que ver con el ideal de auto superación porque bien podría construir algo, pero tal vez perdería mi esencia. Mi primera solución (parcial al menos) la expuse en una entrada anterior: “escribiré cuando tenga tiempo”, pero ese ‘cuando’ limita mucho el papel de esta catarsis, así que agregue que preferiría la calidad sobre la cantidad, algo que busco bajo cualquier medio, pero tampoco es suficiente porque el ‘cuando’ nuevamente las vuelve ideas incompatibles, ¿entonces qué? crear algo nuevo, no considere fechar mis escritos y agrupar ideas (por minúsculas que sean) para formar al final de la semana un escrito consistente y que no pierde esa parte de mi que les pongo, como dijo un físico teórico portugués “…nunca se te ocurren buenas ideas en la oficina, no creas en todo lo que te dicen…” así que creare por partes, cada escrito será un hijo bizarro de mi cabeza y obviamente puede que incluso pase desapercibido entre sus hermanos. Ahora, otra cosa que estuve viendo es la constante que existe en mis escritos de tratar el lenguaje de modo singular (analizándolo) y creo que debería ser así siempre que alguien quiere avocarse en algo nuevo, primero debes conocer que es, que dice para ti, y aun cuando no nos guste el uso que los más le han dado, con esas armas encima podremos manejar el termino que deseemos con la precisión que deseemos tenga nuestro escrito; pero incluso esta parte no va a eso, va a lo que escribo (obviamente son cosas con las cuales tengo cierto conocimiento) pues esa maraña tan cohesionada de conceptos refleja parte de mi, una parte que obviamente quiero mostrarles, aquella que disfruta torturando gente, aquel ‘loco’ que se toma muy a pecho su individualidad, que escribe de muerte, de karma, de demencia, de cosas que no son, su odio hacia el sistema y a todo lo que se vincule con él, de su desprecio hacia los más y de ideales que son propios de alguien que conoce la soledad, pero todo eso no es suficiente, para mi es hora de ir más allá de eso, más allá incluso de mi propio limite.
Au revoir

No hay comentarios: