sábado, 27 de noviembre de 2010

Hello me...meet the real me

Hoy seré directo, ¿quieren saber que pasa por la mente del escritorzuelo que les habla de algo que a veces no termina de explicar? ¿quieren saber que piensa la mente detrás de ese teclado? o la aun más simpática idea de saber por qué demonios escribo lo que escribo, por qué escribo en la manera en que lo hago, ¿por qué escribo? otras veces les diría que es simple entenderlo, pero esa palabra se ha perdido en mi diccionario. Las cosas (para mí) son un puñado de ecuaciones que intentamos resolver, el problema: no hay igualdades, no hay atisbos de similitud entre nuestras variables, y peor aun solo sabemos con certeza algo, tarde o temprano este juego acaba y no podemos simplemente presionar ‘restart’. Esta semana a sido por demás demente conmigo, como lo suele ser, el balance: negativo, no es que sea pesimista, solo que el número de cosas que me había pedido a mi mismo terminar aun esta incompleto, las decisiones de las que me sentía seguro cambiaron solo porque alguien más me sonrió y me dio la mano, me he olvidado de otros ‘viejos amigos y compañeros de letras’, al parecer ellos ahora solo nos miran con el mismo desprecio con el que nos hemos tratado siempre; ya estoy aburrido de todo, como le dije a un hermano de armas, a veces solo quiero tirar del gatillo, todo esto es algo que me desagrada, el ‘ritmo de vida’, las escalas, todo medido y pesado, todo tamizado, todo ‘bonito’ por fuera, pero ¿qué es lo que pasa dentro?, ¿qué es lo que hacen con lo que no seleccionan? les diré, lo desechan, eso no importa para ellos, si no es ‘funcional’ no vale la pena tenerlo en exhibición y nos han tenido tanto tiempo amarrados a esos postes que olvidamos que podemos liberarnos, que existen múltiples caminos para resolver eso, pero esas son preguntas que deben formularse y responderse solos, son cosas que deben mirar a los ojos por más desagradable que pueda ser. Así que, de verdad quieren conocerme, les diré que no será muy agradable, lidiar conmigo es complicado por decir lo menos; tengo tendencias suicidas (de las mismas de las que habla Hesse), como han podido leer en estas virtuales paginas, tiendo a seleccionar mis propias amistades, tiendo a querer controlarlo todo, tiendo a ser un soberano déspota, un anacoreta, un sadista, una persona tal vez. Soy oscuro, siempre me cubre un velo que me hace poco deseable, que desvía miradas y las atrae cuando quiere, huyo de la luz bajo toda acepción posible, prefiero reinar en cualquier lado antes de ser esclavo de alguien (gracias J. Milton, esa genial frase ya se gravo en mi subconsciente), soy autoritario y caprichoso, aun soy un niño pero mi mente esta totalmente corrompida, torcida, adireccionada pues lo queremos abarcar todo y a la vez nos da igual todo. He llegado a ese particular punto donde nos detenemos y ponemos todos los datos en la balanza, vemos nuestras posibilidades y hacemos ese calculo que tanto tememos, ya me di un máximo para lograr algunas de las cosas que quiero, si no cumplo el plazo pues digamos que no me daré una segunda oportunidad, el tiempo corre y corre y no nos espera, se adelanta y escabulle y cuando creemos que lo hemos controlado simplemente escapa otra vez, pero parece que por ahora le podemos seguir el paso, esperare a ver cuando dura ese ‘físico’. Ahora viene lo difícil, los porqués de mi escritura, incluso en este momento de ideas inconexas que se mezclan en este mar de letras respeto aquella estructura ya arraigada en mi mente de cómo debe ser un escrito, debo tender mi mano frente a Nietzsche por ello, me parece haberlo escrito antes, si quieres dejarte entender, primero expón el significado de la palabra o de lo que buscas explicar, luego inicia el desmantelamiento de la misma, otórgale el sentido que le das y reensámblala, requiere de mucha practica, no es solo ‘dejarlo fluir’ como le dije a cierta persona especial para mi; eso fue lo fácil, es mi forma de escribir, pero dicho aspecto se torna más escabroso a medida que llegamos a otro punto dentro de esta peregrinación. Yo escribo lo que me da la gana, pero la idea preconcebida a lo largo del día o días en que escribiré es algo que encuentro ‘particular’ digamos, que me conecta con algo o alguien que tiene un resabio particularmente catártico, que se que me ayudara a sobrellevar toda la mierda que tengo bajo los hombros. Finalmente para cerrar la serie de preguntas que abrieron esta entrada les diré que las razones por las que escribo son múltiples y algo privadas, es catarsis, es un arma, es una forma de desahogarme de todo, de decirle a desconocidos que traten de pensar un poco, que dejen de ser acarreados, que se detengan y piensen la próxima vez que algo ‘interesante’ les pase, que traten de comprender y que al mismo tiempo sepan cuando aniquilar. Inicie esto porque siento que debo compartir algo con todos, pero de alguna anónima forma y sin embargo, de alcanzar alguna medida de difusión, reclamar todo el crédito. Tan ambivalente como me puedo permitir. Les contare algo más, algo un poco más reciente, de alguna extraña manera podría decirse que es la razón tras este desahogo, las palabras escritas por ese ultimo ‘alguien’ que trato de entenderme un poco me han confundido, sus intenciones estaban en la mesa cuando tomo su decisión pero resulta que no fue tan absoluta como lo pensé, todos flaqueamos, pero creo que elegimos el peor momento colectivo para hacerlo; algo que ha llamado mi atención también ha sido el hecho que no estoy para nada emocionado por haber comprado mi entrada para un concierto del que debe ser mi grupo favorito, tampoco he notado aquella nostálgica algarabía que debió presentarse en cuanto tuve en mis manos un disco de Opeth, otro favorito personal, nada paso, escuche el disco y esa sonrisa esbozada solo cuando el disco termino de tocarse fue fugaz, algo debe andar mal conmigo, gran novedad, parece que en este momento el tiempo me aventajo una vez más, no creo poder seguirle el ritmo por mucho tiempo pero se los dejare saber, definitivamente el tomar la puerta trasera será mi ultimo HaBlameHa.
Au revoir


domingo, 21 de noviembre de 2010

uno, dos, ultraviolento...

Estoy escuchando Die Young de Black Sabbath y no pude evitar pensar en algo que me conto un persona que es muy especial para mi pero que lamentablemente nunca lo ha oído de mi, la misma persona que me dijo en algún momento algo que hincho aun más esa burbuja adimensional que llamo orgullo. Esta persona esta pasando por un mal momento y realmente me gustaría acabar con ese pedazo de gente que lo ha causado, lo acabaría de la manera más sádica que puede conjurar mi irracional cerebro y digamos que la entrada de hoy va por ese extremo, mi bien amada violencia. Ese elixir de pura irracionalidad, esa explosión de nuestro instinto de ira (bajo ningún punto de preservación, creo que recurrimos a tácticas un tanto más racionales y efectivas en esos casos) que nos hace perder el control, un control que además no teníamos y que amamos violar por el simple hecho de la explosión de cocteles bioquímicos en nuestro cerebro que nos ‘estimulan’ a buscar más de él bajo cualquier medio. Y para esos casos donde el ente esta irascible la única salida es enfrentar fuego con fuego; al respecto recuerdo algo particular y puede referir la utilidad de esta ‘técnica’, antes un incendio de grandes magnitudes se apagaba con una detonación de TNT, esto obviamente porque la explosión consumía todo el oxigeno circundante y dejaba sin alimentación al fuego, eso es básicamente lo que le haría a la escoria que busca esa droga del cuerpo mismo. Pero saliendo de mi propia irascibilidad, ¿les parece razonable bajo algún medio violentar a alguien? (con esto quiero decir que se haga uso de la violencia para llegar a un punto muerto, de nuevo entiéndase esto como una suerte de acuerdo o ‘si no lo haces yo…’, lo cual me parece lamentable y completamente estúpido) personalmente creo que ni siquiera con una razón bajo el brazo es razonable hacerlo, usar la violencia para llegar a un acuerdo es algo que esta muy lejos de funcionar porque (creo yo) a la larga, el oprimido se aburrirá y tratara bajo cualquier medio librarse de aquel que abusa de él y es ahí cuando ‘fight fire with fire’ toma sentido. Ahora dentro del género de las personas creo que para que algo así ocurra estaríamos hablando de borderliners, no de una persona en todo su esplendor, ¿por qué? simple, las personas son más astutas para eso, buscarían la manera de que su propio verdugo se extermine, además eso es todo un espectáculo. Pero ya hablando en líneas generales la violencia es en si algo propio de los instintos, así que es más fácil encontrarla pululando entre la gente y la escoria antes que en estratos como el de las personas, pero ocurre, como me pasa a mi en este momento, ese coctel explosivo de adrenalina viaja, y lo hace rápido, pero es mi maldito autocontrol el que me hace detenerme y pensar, tratar de maquinar una forma en la que pueda deshacerme de esa escoria de la manera más ‘eficaz’. Díganme ¿alguna vez han usado el poder de este particular estado? Aunque pueda (y me sienta libre de) hablar de ello con toda autoridad (pues he estado allí) nunca he usado esa arma de doble filo, nunca he estado en una pelea real porque siempre he tratado de resolver todo hablando y disuadiendo, pero se que hay veces en que esto no puede, hay veces en que no se puede razonar y eso me molesta porque la única salida es terminar con el trabajo sucio entre las manos, todo lo que se hace para lograr un propósito (diferente a forzar un acuerdo, que esto quede claro). Se me van acabando las palabras, el tema en si no da para mucho, o al menos no quiero que lo haga, me enferma ver casos estúpidos de violencia domestica por ‘razones’ estúpidamente vagas y según lo veo sin mayor justificación, pera de esa idioteces no quiero hablar, yo desapruebo completamente la violencia irracional y solo la abalo cuando hay que conseguir por cualquier motivo una meta, ya sea para la estabilidad o despegue de algo, asi haya que hacer lo que lamentablemente llaman ahora ‘sacrificio’ pero que las ideas de Maquiavelo forjaron magníficamente en su obra ‘El príncipe’, y aun en esos casos incluso hay que tomar las cosas con pinzas.

Au revoir

viernes, 12 de noviembre de 2010

aparentemente funcional

Realmente ha pasado un buen tiempo desde que comencé a hilvanar ideas más largas que el propio conjunto que le da forma a estas entradas, no hay explicación alguna para mi, tal vez como siempre lo he hecho usaré de excusa el tiempo (la más caprichosa de las magnitud concebidas por el hombre) y creo que esta vez simplemente lo dejare así. Muchas cosas han pasado por mi cabeza desde la última vez que los deje pensando en algo (al menos eso me gusta creer) y hoy tratare de introducirlos en algo que yo encuentro particularmente bizarro. Empecemos nombrándolo, ‘apariencias’ para mi es uno de esos particulares estados de la mente donde buscamos exteriorizar cierta parte de nosotros que consideramos impresionara a quienes nos vean o en el peor de los casos, una construcción de nuestro ser para ser ese algo que todos quieren ver; para mi ese es el peor tipo de traición que uno puede tener consigo mismo y lamentablemente no me siento excluido porque se que en el pasado (un tanto lejano ahora) lo intente, intente construir algo que seria ‘bien’ visto por todos pero desistí porque me di cuenta de lo vacio que era y de lo mal que me iba a sentir por dentro cuando acabase, pero lo triste es que 'los más' aspiran a eso, a ser estereotipos, imágenes vacías creadas simplemente para agradar y creen que eso es lo correcto y cuando ven tipos como yo, que juega a tener mascaras pero manteniéndose fiel a si mismo, se asquean, te miran cual bicho raro. Los más consientes entre esas masa se preguntan porque te enoja cuanto te rodea, porque lo que el mundo material tiene para ofrecerte no es suficiente para ti, como si lo material fuera lo fundamental, o incluso porque el ‘orden’ que ellos manejan pareciese no tener legislación sobre ti; se que ahora les puedo responder un solemne ‘¡JODANSE!’ porque por más que lo precisen no podrán entendernos; porque lo que Herman Hesse dice en Demian es cierto, hay hombres que por dentro son solo animales, para mi la humanidad es un rango que se gana (creo que ya lo escribí antes), ser hombre es un titulo que uno obtiene mientras se va descubriendo y ser persona es ‘algo’ que esta aun más allá de esta categoría. Pero continuemos con nuestro tema, las apariencias que buscan la impresión también son desagradables a mi particular forma de ver el mundo, pero no se han sentado un momento y se han preguntado porque es que pasa esto, yo pienso que como en toda torcida forma de manipular nuestra forma natural de ser, simplemente es para agradar, para que se acerquen a nosotros porque toda forma de vida necesita de compañía en algún momento de su existencia; hay pocos como Harry Haller que sabiéndose lobos de estepa se mantienen fiel a su ambivalente existencia y simplemente buscan refugio dentro de ellos mismos, ¿qué es más espiritual que estar en paz con uno mismo? no imagino nada mejor, pero aun hoy eso es algo que se escabulle de mi, aunque mi accionar siempre apunta a ello. Quiero como de costumbre que se aventuren a completar mis suposiciones, quiero que me respondan ¿qué es aparentar para ustedes? ¿por qué siempre de alguna u otra manera buscamos impresionar a otros? para mi hay pocas respuestas que no haya gestado antes, durante mucho tiempo me pregunte cosas como esas porque es extraño para un jovencito de trece años contar con pocos ‘amigos’ o que no puedas hablar con tu propia generación, esos menesteres aturden mucho a los ‘adultos’ (quien sabe tal vez haya algunos con una madurez mental inferior a las de un ‘jovencito de doce o trece años’), que también te tratan como si fueras ‘raro’, y eso (creo yo) lleva a los dos extremos que acabo de mencionar, o eres un tipo como yo que se a preguntado mucho desde que rompió el cascaron del mundo que lo limitaba y que por ello es (me gusta considerarlo de esa forma) único; o por el contrario eres uno más de ese desagradable montón de gente que busca aparentar ser alguien más, que busca decir por su estúpido comportamiento que es un miembro útil de la sociedad; lo que no ha tomado en cuenta estas existencias es que hay muchas cosas que están podridas y funcionan mal alrededor del mundo, y créanme que la sociedad humana actual es una de ellas.

Au revoir