Hoy seré directo, ¿quieren saber que pasa por la mente del escritorzuelo que les habla de algo que a veces no termina de explicar? ¿quieren saber que piensa la mente detrás de ese teclado? o la aun más simpática idea de saber por qué demonios escribo lo que escribo, por qué escribo en la manera en que lo hago, ¿por qué escribo? otras veces les diría que es simple entenderlo, pero esa palabra se ha perdido en mi diccionario. Las cosas (para mí) son un puñado de ecuaciones que intentamos resolver, el problema: no hay igualdades, no hay atisbos de similitud entre nuestras variables, y peor aun solo sabemos con certeza algo, tarde o temprano este juego acaba y no podemos simplemente presionar ‘restart’. Esta semana a sido por demás demente conmigo, como lo suele ser, el balance: negativo, no es que sea pesimista, solo que el número de cosas que me había pedido a mi mismo terminar aun esta incompleto, las decisiones de las que me sentía seguro cambiaron solo porque alguien más me sonrió y me dio la mano, me he olvidado de otros ‘viejos amigos y compañeros de letras’, al parecer ellos ahora solo nos miran con el mismo desprecio con el que nos hemos tratado siempre; ya estoy aburrido de todo, como le dije a un hermano de armas, a veces solo quiero tirar del gatillo, todo esto es algo que me desagrada, el ‘ritmo de vida’, las escalas, todo medido y pesado, todo tamizado, todo ‘bonito’ por fuera, pero ¿qué es lo que pasa dentro?, ¿qué es lo que hacen con lo que no seleccionan? les diré, lo desechan, eso no importa para ellos, si no es ‘funcional’ no vale la pena tenerlo en exhibición y nos han tenido tanto tiempo amarrados a esos postes que olvidamos que podemos liberarnos, que existen múltiples caminos para resolver eso, pero esas son preguntas que deben formularse y responderse solos, son cosas que deben mirar a los ojos por más desagradable que pueda ser. Así que, de verdad quieren conocerme, les diré que no será muy agradable, lidiar conmigo es complicado por decir lo menos; tengo tendencias suicidas (de las mismas de las que habla Hesse), como han podido leer en estas virtuales paginas, tiendo a seleccionar mis propias amistades, tiendo a querer controlarlo todo, tiendo a ser un soberano déspota, un anacoreta, un sadista, una persona tal vez. Soy oscuro, siempre me cubre un velo que me hace poco deseable, que desvía miradas y las atrae cuando quiere, huyo de la luz bajo toda acepción posible, prefiero reinar en cualquier lado antes de ser esclavo de alguien (gracias J. Milton, esa genial frase ya se gravo en mi subconsciente), soy autoritario y caprichoso, aun soy un niño pero mi mente esta totalmente corrompida, torcida, adireccionada pues lo queremos abarcar todo y a la vez nos da igual todo. He llegado a ese particular punto donde nos detenemos y ponemos todos los datos en la balanza, vemos nuestras posibilidades y hacemos ese calculo que tanto tememos, ya me di un máximo para lograr algunas de las cosas que quiero, si no cumplo el plazo pues digamos que no me daré una segunda oportunidad, el tiempo corre y corre y no nos espera, se adelanta y escabulle y cuando creemos que lo hemos controlado simplemente escapa otra vez, pero parece que por ahora le podemos seguir el paso, esperare a ver cuando dura ese ‘físico’. Ahora viene lo difícil, los porqués de mi escritura, incluso en este momento de ideas inconexas que se mezclan en este mar de letras respeto aquella estructura ya arraigada en mi mente de cómo debe ser un escrito, debo tender mi mano frente a Nietzsche por ello, me parece haberlo escrito antes, si quieres dejarte entender, primero expón el significado de la palabra o de lo que buscas explicar, luego inicia el desmantelamiento de la misma, otórgale el sentido que le das y reensámblala, requiere de mucha practica, no es solo ‘dejarlo fluir’ como le dije a cierta persona especial para mi; eso fue lo fácil, es mi forma de escribir, pero dicho aspecto se torna más escabroso a medida que llegamos a otro punto dentro de esta peregrinación. Yo escribo lo que me da la gana, pero la idea preconcebida a lo largo del día o días en que escribiré es algo que encuentro ‘particular’ digamos, que me conecta con algo o alguien que tiene un resabio particularmente catártico, que se que me ayudara a sobrellevar toda la mierda que tengo bajo los hombros. Finalmente para cerrar la serie de preguntas que abrieron esta entrada les diré que las razones por las que escribo son múltiples y algo privadas, es catarsis, es un arma, es una forma de desahogarme de todo, de decirle a desconocidos que traten de pensar un poco, que dejen de ser acarreados, que se detengan y piensen la próxima vez que algo ‘interesante’ les pase, que traten de comprender y que al mismo tiempo sepan cuando aniquilar. Inicie esto porque siento que debo compartir algo con todos, pero de alguna anónima forma y sin embargo, de alcanzar alguna medida de difusión, reclamar todo el crédito. Tan ambivalente como me puedo permitir. Les contare algo más, algo un poco más reciente, de alguna extraña manera podría decirse que es la razón tras este desahogo, las palabras escritas por ese ultimo ‘alguien’ que trato de entenderme un poco me han confundido, sus intenciones estaban en la mesa cuando tomo su decisión pero resulta que no fue tan absoluta como lo pensé, todos flaqueamos, pero creo que elegimos el peor momento colectivo para hacerlo; algo que ha llamado mi atención también ha sido el hecho que no estoy para nada emocionado por haber comprado mi entrada para un concierto del que debe ser mi grupo favorito, tampoco he notado aquella nostálgica algarabía que debió presentarse en cuanto tuve en mis manos un disco de Opeth, otro favorito personal, nada paso, escuche el disco y esa sonrisa esbozada solo cuando el disco termino de tocarse fue fugaz, algo debe andar mal conmigo, gran novedad, parece que en este momento el tiempo me aventajo una vez más, no creo poder seguirle el ritmo por mucho tiempo pero se los dejare saber, definitivamente el tomar la puerta trasera será mi ultimo HaBlameHa.
Au revoir
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