miércoles, 7 de septiembre de 2011

It's about fucking time

Años largos y tendidos ‘desperdiciados’, algo relativo al fin de cuentas. Cosas que apuntan a lo irreconciliable que es la idea de recuperar tiempo, la desgarradora imagen de las arenas del tiempo escurriéndose entre tus dedos llega a ser desesperante pero el lamentarse de ello es tan o más penoso que el mismo hecho de ‘perderlo’. Ese afluente en particular es el que motiva y mueve mis letras el día de hoy, además claro de esa anómala instigación que te causa leer al alemán sifilítico, que por cierto desmerece el aspecto ya que lo considera una de las formas más masoquistas de atar a la humanidad (léase, esto es una interpretación de mi parte) y por ende debe ser dejada de lado para que la humanidad como tal pueda desarrollarse según sus particulares estándares. El tiempo como toda herramienta tiene muchas utilidades pero su principal desventaja (y cualidad) es que es irrecuperable, no hay mejor ejemplo que las arenas del tiempo, esa cruel invención humana es -a mi entender- una de las cosas que (valga la redundancia) tomara más tiempo y esfuerzo olvidar. Algo de ese calibre, intuyo, incluso volverá a ser reinventado, tal vez bajo otro nombre o que se yo pero en estos días se hace impensable (prácticamente) que esta cruel atadura se extinga, es más lo tildarían de estupidez pero nosotros pusimos ese concepto en la mesa y con nosotros todo ese preciado conocimiento muere pero aun así asumo que quien encuentre nuestra olvidada roca/agua llegara con un concepto similar así que estamos hablando de espirales como aquellas que el tiempo sabe labrar tan bien.


À bientôt

No hay comentarios: