sábado, 25 de febrero de 2012

peel

Whisper in my ear…you've taken more than we've received

[Mikael Åkerfeldt]

Me he dado cuenta de que mi blog ha sufrido muchos cambios desde que lo abrí, inicialmente fue algo que se suponía seria pasajero, algo de lo que tal vez me aburriría y borraría, pero permaneció a lo largo de todos estos años. Los primeros escritos no tienen forma, son preguntas abiertas que tienen un preámbulo que quiere ser algo más que palabras pobremente hilvanadas o incluso sinsentidos que no quieren verse al espejo. Lo abandone y cuando lo retome ciertamente algo en mi había cambiado, y eso se reflejo en parte en los escritos, desde el contenido hasta la forma en la que fueron escritos, albergaban (aun pienso eso) un propósito, aunque la noción de hacer preguntas permanecía. Considero que el blog ha ido madurando conmigo pero me di cuenta de algo también, en un momento comencé a introducir más de mí en los escritos, y eso era algo que no tenía en mente. Quien por primera vez lee estas páginas salpicadas de cierta locura pensara que son poses de un chiquillo que se cree único, asumo que de cierta forma están justificados pero francamente poco me importa su creer. No me desagrada del todo este ‘estilo’ pero sé que tarde o temprano escribiré algo que preferiría borrar; aunque quien sabe, mi propio control me hará no decirlo, inconscientemente hacemos tantas cosas…

Como sea, no quiero cambiar ese aspecto de los escritos, quiero ver que saldrá de todo esto al final. Hay otra cuestión aquí, estuve ordenando unas cosas hace unos días y siempre que se mueven cosas caen algunas viejas memorias que a veces incluso hemos preferido ignorar (no se ‘olvida’ simplemente, se ignora algo, es una elección) y entre todas ellas cayó en mis manos una carta que me escribió en algún momento mi (en ese entonces) fräulein y leí ‘por siempre’. Reí maniáticamente un rato antes de calmarme y pensar en ello, esas palabras tan apresuradas no deben ser pronunciadas, solo significa que aquella antorcha está ardiendo muy deprisa y eventualmente se apagará y al menos eso debería evitarse si es que uno está realmente interesado, pero yo he hablado suficiente de eso. Otro punto a destacar de los últimos siete meses al menos, es que siempre nombro un hecho que ya ha ocurrido, algo que cargo, mi famosa ‘burden’. Y en el fondo se que no quiero dejarlas, se que podría, pero soy demasiado testarudo para faltar a mi propia palabra, pero es paradójico que aun cuando profeso que nunca hay que arrepentirse de algo o voltear la cara al pasado y detenernos; podría ser tal vez que así me sigo moviendo, llevando aquella nostálgica carga conmigo.


Au revoir

No hay comentarios: