Es curioso lo que a veces nos lleva a salir de un letargo
que hemos venido soportando una temporada; en este caso el letargo de mi pluma
no tiene muchas justificaciones, podría aludir falta de tiempo pero se trata
simplemente (si queremos llamar a algo una justificación) a que no he podido
producir algo que me deje satisfecho, podría haber puesto algunas entradas no
tan extensas pero he querido evitarlo. Como sea, no han hecho click en el blog
para leer excusas o algún tipo de autoflagelación, figurativa claro; he estado
alejado del blog desde el último día de agosto y curiosamente esta constituye
la primera entrada del año y por ello no quería escoger palabras al azar y
ponerlas aquí, aunque hasta el momento así lo parezca.
Aunque algo tardía la entrada de hoy saluda al nuevo año, y como
cabe esperar para este momento muchos de ustedes han leído o revisado su ‘suerte’
para este año, y puede que se hayan desanimado un poco o animado de más por
algo que como algún personaje de una sitcom dijo “it tells us that you
participate in the mass cultural delusion that the sun’s apparent position
relative to arbitrarily defined constellations at the time of your birth
somehow affects your personality” y debo estar de acuerdo con él, creo haberlo
escrito antes, pero déjenme repetirlo, uno mismo es quien forja el camino que
sigue; no hay trucos, no hay adivinaciones, solo voluntad (la nuestra) y de
ella dependerá como tomemos todo lo que nos vaya a golpear este año; desde allí
creo que podrían inferir que hablare, superstición. La posición que he tomado
como base para construir mi visión del mundo no me permite concebirlas como
algo cierto, realmente creo que son espejismos, cosas que se presentan para los
más para evitar generar más explicación, más preguntas, para evitar que se tome
responsabilidad total de nuestras acciones; claro, el problema es que llevan
tanto tiempo enquistadas en el acervo popular que desprender a todo hombre de
estas sería una tarea bastante dura, prefiero tomar un enfoque más extensivo,
enseñar precisamente que no son más que ilusiones, mentiras que en algún
momento se crearon y que unos pocos locos (a lo que posiblemente después dieron
muerte) objetaron y terminaron grabadas por miedo (inicialmente) y luego por
indiferencia, y algunas fueron arrastradas por inercia hasta nuestros tiempos.
Quiero creer que la ciencia poco a poco se ha encargado de ir destruyendo esas
ilusiones y cambiándolas por algo mejor, el problema que veo únicamente con
esto es que la ciencia hoy en día parece un círculo cerrado para quienes no están
involucrados en ella y es algo que personalmente siento debería ser transformado,
hacia algo que todo mortal con la suficiente curiosidad para preguntarse acerca
de esos problemas puedo acceder. Nos estamos desviando un poco; la superstición
arrastra al hombre y lo desvía de un conocimiento más puro aunque algunos crean
que estas mismas supersticiones representaron cierto avance en el conocimiento
del hombre creo yo solo lo entorpecieron porque impusieron sus puntos de vista
y mantuvieron cerrados esos límites que más de uno quiso explorar en su momento
pero que debido a esa creencia (cosa curiosa recaer en esa palabra, ya le
dedicare algún tiempo en el futuro) permanecieron olvidadas. Rechazo la
superstición, la encuentro de mal gusto porque no solo pone piedras en el
camino de la curiosidad si no que también hace que se evadan las
responsabilidades de cada uno aduciendo que tal o cual alineación, que la
influencia de este planeta sobre aquel controlan el ritmo de nuestras vidas,
los únicos que tienen ese poder son cada uno de ustedes. Traten de ver todo
superstición desde un Angulo más abierto y pregúntense si de verdad vale la
pena seguirlas, mi único consejo es que vayan desprendiéndose de ellas poco a
poco, y si creen que no pueden al menos no entorpezcan ese desembarazo de otros
que si están dispuestos a hacerlo.
Au revoir
No hay comentarios:
Publicar un comentario