lunes, 28 de julio de 2014

בילכערקייַט

Hoy trataré de juntar muchas cosas, trataré de comprar un caudal de ideas que ha estado muy disperso pero que en realidad ya hay que arreglar, la música vuelve a sonar, hoy realmente quiero escribir y supongo que hay mucho que hablar luego de un alejamiento de estas letras que ha durado varios meses. Como siempre no pondré excusas, nunca me ha gustado hacerlo de todas formas, pero dejemos de hablar de puntos que tal vez podrían pasar por alto, esta noche la música es particularmente estridente y eso se debe a que mis ánimos se agitaron bastante esta tarde, recibir visitas que a uno no busca no es para nada cómodo, cortan el día, aletargan a uno y lo detienen de hacer algo que por quería continuar previa a la visita y así como eso  es desagradable el hecho que se cancele un evento al que uno iba a ir al menos virtualmente (el dios tecnología tiene siempre herramientas muy ‘particulares’ a la disposición de quien quiera verlas) porque mágicamente todos tenían algo más que hacer, me perturba últimamente la disposición de prioridades que tiene el mundo, y ese es el punto detrás de eso que ha sido a ojos de cualquiera una queja por algo que ya paso. Veamos entonces, iré un poco más allá, hoy se celebra la independencia de mi país, a mi gusto (y no soy antipatriota o alienado, realmente me siento en deuda con mi país) es algo que han hinchado de más, un despliegue tal vez innecesario para demostrar el poder del gobierno, yo siempre lo he visto como un despilfarro de dinero del estado (porque vamos, es un hecho que se inflan las cuentas y se paga de más por absolutamente todo) y un besamanos más allá de lo que al menos debería representar; tomemos de ejemplo el mensaje presidencia, un monólogo lleno de vítores huecos acerca de todo lo bien que se hizo, no es para nada ameno, pero debería ser más una autocrítica, una presentación de porcentajes comparados, y por qué no la presentación de un plan, pero en lugar de esos es un besamanos, sin datos concretos, arruinado por justamente ese carácter arrastrado del público que escucha como tablones lo que le dicen. Nuevamente a mi gusto hay en todo eso una mala asignación de prioridades, hablaba con el hombre sabio hace unos días y me dijo algo curioso (por suerte él siempre me habla con cifras al lado) “la educación es algo que todos dicen que es importante pero a cuántos de ellos les importa de verdad, cuántos si trabajan por ello, el problema es que se habla de lo importante que es pero no se hace nada concreto. Digamos que un 80% habla de ello, de ese 80 solo el 20% intenta hacer algo por ello, y de verdad lo hace, está comprometido con la idea, algo gris el número ¿no?’ Pero tristemente así funciona, desarrollar eso o al menos darle un punto de inicio diferente parte de nosotros mismos una vez más, tenemos la capacidad de poder hacer algo pequeño, que por muy pequeño que sea ayuda de algo a largo plazo y a veces menospreciamos eso y vemos esos beneficios a largo plazo como algo meramente accesorio, estamos acostumbrados a lo rápido, y si, nuevamente caemos en que es un problema de prioridades, como dice un párrafo del libro que estoy leyendo ‘es mejor tener oro en el bolsillo en este momento que promesas de oro’. Pero bueno, al final ¿por qué creo que todo esto nace de un problema de prioridades? Y más importante ¿a qué me refiero? Es sencillo complicado a la vez, me explicaré; es sencillo porque el problema en si nace de no poder ver más de un paso delante de nosotros, no es que haya que medir riesgos o beneficios pero en ver posibilidades, yo siempre he creído que si algo puede desarrollarse hay que buscar hacerlo porque puede ser interesante la manera en que lo haga y aprenderemos mucho de la manera en que se va desarrollando, hasta podría servir de base para otras posibilidades, pero preferimos lo inmediato, ese oro ahora, cuando tal vez no vemos los intereses que nos podría traer el tiempo. Y ahora lo complicado, hay demasiadas causas para este problema, a mi gusto pasan desde egoísmo y falta de tacto hasta una grave falta de raciocinio, ese dejarse llevar y confiar en la inteligencia colectiva de la estupidez individual, dejarse llevar de lo que otro opinan más que considerar la propia. Así que como ven, el problema se extiende frente a nosotros y con una vista lo suficientemente aguzada podemos verlo con cierta facilidad, a veces resulta demasiado desagradable y a veces provoca respuestas elaboradas sobre la marcha que son simples contestaciones a preguntas estúpidas, y la estupidez es una cosa con la que todos deberíamos luchar, algo de lo que convendría deshacerse,  y quien sabe con suerte tal vez ese sea el primer paso para que al menos las prioridades que establecemos sean algo más acertadas de la que uno logra ver diariamente, aunque claro siempre hay que hacer la salvedad de que se habla de lo más.

Au revoir

domingo, 12 de enero de 2014

迷信

Es curioso lo que a veces nos lleva a salir de un letargo que hemos venido soportando una temporada; en este caso el letargo de mi pluma no tiene muchas justificaciones, podría aludir falta de tiempo pero se trata simplemente (si queremos llamar a algo una justificación) a que no he podido producir algo que me deje satisfecho, podría haber puesto algunas entradas no tan extensas pero he querido evitarlo. Como sea, no han hecho click en el blog para leer excusas o algún tipo de autoflagelación, figurativa claro; he estado alejado del blog desde el último día de agosto y curiosamente esta constituye la primera entrada del año y por ello no quería escoger palabras al azar y ponerlas aquí, aunque hasta el momento así lo parezca.

Aunque algo tardía la entrada de hoy saluda al nuevo año, y como cabe esperar para este momento muchos de ustedes han leído o revisado su ‘suerte’ para este año, y puede que se hayan desanimado un poco o animado de más por algo que como algún personaje de una sitcom dijo “it tells us that you participate in the mass cultural delusion that the sun’s apparent position relative to arbitrarily defined constellations at the time of your birth somehow affects your personality” y debo estar de acuerdo con él, creo haberlo escrito antes, pero déjenme repetirlo, uno mismo es quien forja el camino que sigue; no hay trucos, no hay adivinaciones, solo voluntad (la nuestra) y de ella dependerá como tomemos todo lo que nos vaya a golpear este año; desde allí creo que podrían inferir que hablare, superstición. La posición que he tomado como base para construir mi visión del mundo no me permite concebirlas como algo cierto, realmente creo que son espejismos, cosas que se presentan para los más para evitar generar más explicación, más preguntas, para evitar que se tome responsabilidad total de nuestras acciones; claro, el problema es que llevan tanto tiempo enquistadas en el acervo popular que desprender a todo hombre de estas sería una tarea bastante dura, prefiero tomar un enfoque más extensivo, enseñar precisamente que no son más que ilusiones, mentiras que en algún momento se crearon y que unos pocos locos (a lo que posiblemente después dieron muerte) objetaron y terminaron grabadas por miedo (inicialmente) y luego por indiferencia, y algunas fueron arrastradas por inercia hasta nuestros tiempos. Quiero creer que la ciencia poco a poco se ha encargado de ir destruyendo esas ilusiones y cambiándolas por algo mejor, el problema que veo únicamente con esto es que la ciencia hoy en día parece un círculo cerrado para quienes no están involucrados en ella y es algo que personalmente siento debería ser transformado, hacia algo que todo mortal con la suficiente curiosidad para preguntarse acerca de esos problemas puedo acceder. Nos estamos desviando un poco; la superstición arrastra al hombre y lo desvía de un conocimiento más puro aunque algunos crean que estas mismas supersticiones representaron cierto avance en el conocimiento del hombre creo yo solo lo entorpecieron porque impusieron sus puntos de vista y mantuvieron cerrados esos límites que más de uno quiso explorar en su momento pero que debido a esa creencia (cosa curiosa recaer en esa palabra, ya le dedicare algún tiempo en el futuro) permanecieron olvidadas. Rechazo la superstición, la encuentro de mal gusto porque no solo pone piedras en el camino de la curiosidad si no que también hace que se evadan las responsabilidades de cada uno aduciendo que tal o cual alineación, que la influencia de este planeta sobre aquel controlan el ritmo de nuestras vidas, los únicos que tienen ese poder son cada uno de ustedes. Traten de ver todo superstición desde un Angulo más abierto y pregúntense si de verdad vale la pena seguirlas, mi único consejo es que vayan desprendiéndose de ellas poco a poco, y si creen que no pueden al menos no entorpezcan ese desembarazo de otros que si están dispuestos a hacerlo.

Au revoir

sábado, 31 de agosto de 2013

Ice cream

El pájaro rompe el cascarón, el huevo es el mundo. El que quiere nacer tiene que romper el mundo. [H.H.]


¿Qué pasa cuando los propios cimientos bajo los que fundaste muchas cosas empiezan a debilitarse? Mi mundo no ha pasado por eso desde un largo tiempo, desde que el cascaron del mundo se rompió, y luego desde que yo me quebré; hoy no traten de encontrar algo elaborado más allá de la premisa bajo la cual ha empezado este texto. Hace mucho que yo no sé lo que es preparar tu mundo a una implosión que posiblemente tenga que obligarte a reconstruirlo premisa a premisa; estoy ‘de ocioso’ pensando detalles del mundo, esas imperfecciones de las que habla el maestro y de las que estoy consciente para afirmar a veces que todo simplemente es como Parménides dice ‘no es’. Me he desviado una vez más, tratare de responder la pregunta; debería empezar por lo usual, ‘miedo’ paralizante y asqueroso temor corriendo por nuestra espina, sentirnos perdidos los primeros minutos, desconcentrados, fuera de nosotros y entonces en medio de ese pandemonio, oscuridad, nos acabamos de detener, ¿qué hacer, entonces? De eso se trata todo, desde aquí no hay una respuesta, lo que leerán es mi respuesta. Hay dos salidas, la primera es la más difícil, pues cuando sentimos al mundo (todo su inconmensurable peso) sentimos unas irrefrenables ganas de gritar pero al mismo tiempo el miedo nos ha paralizado tanto que no alcanzamos siquiera a lanzar un gemido y todo se desploma poco a poco, como en cámara lenta y nosotros simplemente detenidos allí sin siquiera poder gritar. Así, si ineludiblemente el mundo colapsará bajo nuestros hombros lo menos que podemos hacer es no arrastrar a otros con nuestra caída, así que salgan del juego y usen por única vez la puerta trasera (quienes me han leído saben de que hablo) y retírense con la poca dignidad que aun puedan tener. La segunda opción requiere de más tiempo únicamente, y se define en una sola palabra ‘reconstruir’; mi autor de terror favorito decía: ‘La emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo, y el más antiguo y más intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido’ y no hay duda que el hecho de no saber que esperar los próximos meses (en el mejor de los casos) es acojonante, pero si no peleamos no sabremos si podemos ganar, y aun cuando perdamos sabremos donde y porque falló todo y podremos levantarnos, sacar las piedras de nuestras sangrante rodillas y empezar otra vez, solo que esta vez ya tendremos una base (si bien rudimentaria) sobre la cual apoyarnos. Enfrentar la realidad a la cara, sin ningún velo es de las cosas más difíciles que alguien puede intentar, no hay certeza alguna pero como escribí en alguna entrada, no hay hombre más peligroso que aquel que lo ha perdido todo y al haber perdido los cimientos que dan forma a nuestro mundo, se puede decir que lo hemos perdido todo. Reconstruir todo, desde cero, es jodidamente difícil pero tiene un resabio dulce, algo masoquista, pero el completarlo es realmente una burla completa sobre la vida misma que intentaba una vez patearnos el culo, esta salida no está hecha para todos y quienes se aventuren a ella seguramente acabaran algo rotos pero como el libro de cierto conejo reza ‘…generalmente, para cuando eres Real, has perdido la mayor parte del cabello de tanto amor y tus ojos cuelgan y las articulaciones y muy gastado. Pero estas cosas no importan en absoluto, porque una vez que eres Real no puedes ser feo, excepto para la gente que no entiende’ (gracias por la frase pequeño conejo)

P.D. : a los curiosos, el título si hace referencia al tema, saquen sus conclusiones en función de la primera salida.

Au revoir

domingo, 21 de julio de 2013

Conflagration

La última entrada está ligada estrechamente a lo que la sinceridad puede traer como consecuencia; vayamos a un polo alejado esta vez. Qué pasa cuando no nos entendemos, que pasa si (así como Kundera dice) existe un ‘diccionario de palabras incomprendidas’ que entorpece nuestra comunicación, cosas que a veces se malinterpretan porque en nuestra cabeza significan otra cosa pero para la otra persona fueron una bofetada. El conflicto se produce (o mejor dicho, se inicia) con malentendidos, cojudeces como bien se diría, que van arrastrando cosas con ellos, las mascaras se rompen o mejor dicho nos ponemos otras, sacamos aquello que se había estado empolvando y lo arrojamos contra esa persona, arrojamos todo contra ellos; ni siquiera hablamos, arrojamos (casi vomitamos) nuestras palabras contra ello en un desesperado intento de ‘hacerlos entrar en razón’ (casa más estúpida en ese contexto) que es más bien un último intento de imponernos frente a otros, y no queremos verlo de esta forma, es verborrea porque hablamos sin pensar dos veces lo que sale de nuestros labios, y una vez fuera esos monstruos encadenan al otro y así de fácil algo puede volverse irreconciliable. Lo he estado viendo últimamente, me provoca hacerlo con algunos ‘parientes’ (aunque no se qué torcida y pútrida rama nos conecta) y cortar de una vez por todas todo vinculo que nos pueda haber ‘unido’, pero esa es otra historia aunque en realidad es lo que empujo a escribir esto (entre otras cosas). Regresemos entonces sobre las letras y veamos una vez aquella locución de Kundera, centrémonos en una palabra en particular ‘incomprendidas’, un malentendido, una pequeña cicatriz desconsiderada que puede empujarnos a no olvidar aquellas palabras o acciones que le dieron origen; yo he tenido un gran número de malentendidos a lo largo de mis años y mi memoria no ha dejado escapar uno solo, y lo creamos o no a eso van orientados, a dejar cicatrices que sabrán quien la provoco y como es que sucedió todo exactamente, y aun más alguna respuesta que conteste el cuándo. Tal vez los malentendidos son la principal fuente de rencores, claro, al menos aquellos que nunca se resuelven (que en mi opinión tristemente son una mayoría) y en algunos casos incluso aquellos que se resuelven pero que por ese momento en el que pasaron no se pueden pasar por alto; yo entiendo los malentendidos como algo casi involuntario, como puse líneas arriba su ocurrencia se da porque aun cuando pintamos de universal al lenguaje, hay veces que los monstruos que nacen en nuestros labios han sido domados de cierta forma, forma que puede ser distinta a las de otros; normalmente no me importaría, pero el hecho de usar las palabras correctas es algo fundamental para mí y el hecho de encontrarnos continuamente con este tipo de malentendidos a veces complica esta tarea. Claro, al menos cuando hablamos de palabras la aclaración del caso suele ser un tanto más amable en comparación con las acciones; cómo explicarlas, cómo enmendarlas (la religión les ha dado una salida fácil ¿a que si?) y peor aun como tirar abajo el factor decisión porque es de este punto que una acción se gesta, por eso cosas como ‘comportarse’ más amable con alguien para obtener algo me parece tan repugnante; si, con las palabras se gesta algo que tiene una dimensión similar, pero es un hecho que el filtro no es tan estricto como a la hora de ‘hacer’. A todo esto (y ya para cerrar) debo aceptar que hay veces en que la propia estupidez o necedad no es la que causa los conflictos o los malentendidos, (y esto hay que ir eliminándolo progresivamente) si no una maquinación algo desviada que cree que aquella es la forma más rápida de doblegar a otro, y una vez doblegado desprenderlo de todo, pero cuidado con eso porque no hay hombre más peligroso que aquel que lo ha perdido todo, y no hay hombre más desesperado que aquel que lo va a perder todo.

Au revoir

sábado, 8 de junio de 2013

ir más allá

Es curioso como a veces la excesiva sinceridad nos cuesta muchas veces aquello que apreciamos más, generalmente no debería darse esa situación, es (de alguna manera) la verdad y desagrada, y ha sido así desde hace mucho tiempo. Yo he escrito antes del pavor que se siente al estar expuesto a la sinceridad, aun no sé por qué ocurre y es demasiado frustrante para mi ya que es una de mis políticas de vida ‘se sincero, no importa que duela’ y yo sentía, sin duda alguna, que aquello era lo que se podía esperar de quienes compartan algún vinculo; pero nuevamente la vida me ha enseñado que mis concepciones muchas veces están erradas, y evidentemente esta no fue la excepción... Supongo que ampliare de esto en otro momento, por ahora hay trabajo que hacer y conferencias que escuchar.

Hoy luego de mucho no hay saludo.


09/06 (update)

Cabeza más fría como para repensar las cosas. Bien, lo que esta líneas arriba es cierto, lo pienso, pero debe hacerse una modificación. Sigue estando vigente para mi; es una característica fundamental, no solo en mi vida si no en las relaciones interpersonales que voy adquiriendo con el tiempo. No entrare en detalle acerca de que me motivo ayer para empezar a escribir esto, pero hay algo que hará un rato entendí; entendí que quería ser perdonado y por eso juzgue y me empuje a repensar un poco esa idea, pero no necesito ser perdonado, todo cuanto dije para llegar finalmente donde estoy ha sido algo que califica de cierto para mí y uno no debe querer el perdón cuando habla con esas palabras; había olvidado que nunca quien viene con esas palabras bajo el brazo es bien recibido. Hubiese sido dicho por mi persona antes o después, no creo que nada hubiera cambiado, me permití elucubrar acerca de eso y siempre nos llevaban a un punto similar. Una vez admitido esto, esa frustración desaparece y supongo es algo lastimero admitir también que no hay algo detrás de eso, pero supongo esa es otra historia que jamás será escrita dado el único compromiso que asumí cuando reinicié el blog con cierta 'fuerza'. Aclarado esta suerte de afirmación acerca de un tema, empezamos a hablar de aquella idea que me imagino deje suelta líneas arriba, y que me lleva nuevamente a hablarles de sinceridad; las cosas cambian ciertamente y el adquirir nociones nuevas que enriquecen cierto pensar es parte de ello. ¿A donde voy con esto? pues a ningún lado (se podría decir), lo único que ha cambiado acerca de mi definición personal es la adición de esta noción de mi loco sifilítico favorito (con ciertas pinceladas griegas) que dicta que la verdad es individual (esa es la pincelada) y que cada uno, como puede esperarse, construye las propias leyes de su mundo, aunque obviamente para eso el espíritu tiene que haberse liberado de toda cadena y peso antes soportado, un desinhibido espíritu, eso le hace al mundo, eso realmente le hace falta al humano.

Au revoir

domingo, 19 de mayo de 2013

Brought to you with


Es lamentable hasta cierto punto abrir una de tus confesionarios y notarlo algo vacio, la falta de visita ha empolvado un poco esa suerte de habilidad que aduzco tener. Conocen mi política, no pongo excusa alguna, ha sido desatención completa y ya; no me gusta admitirlo pero esa ‘dispersión’ mía me cuesta algunos puntos en todos lados, esa falta de seriedad en el último momento, bueno, paremos de quejarnos y hablemos de algo más para variar. No hace mucho viendo un programa de cocina me di con una palabra bastante curiosa “pasión”, se que la había leído antes muchas veces pero ese día me detuve a pensar un poco en ello ¿qué termina significando? Me puse a pensar mucho y como suele ocurrirme por estos días, una idea jala otra que originalmente no encerraba el entramado original pero que termina aportándole algo y así me encontré pensando en Goethe y su Fausto, una frase salió entonces ‘They lie outside the boundaries that words can address; and man can only grasp those thoughts which language can express’. Cuando ‘leí’ esas palabras mi respuesta se tambaleo mucho, recordé también la conversación con un amigo y su mención sobre la cuantificación de las cosas (usaba a Bacon para demostrar su punto) y no pude evitar conectarlas y la respuesta se tambaleo aun más, por eso decido por ahora no darles mi definición sino más bien una aproximación. Ahora algo paradójico ocurre con la pasión, está sujeta a dos definiciones previas; la primera es netamente de diccionario, ‘sentimiento’ (creo que pronto escribiré de esto con mayor detalle), y se conecta con lo que he escrito líneas arriba, ¿cómo entender algo que no es cuantificable? Asumo que hay muchas maneras de hacerlo pero siento que al final solo serian aproximaciones, pero definiciones validas para quien las da al fin. La otra definición (y aquí si quiero ser claro, parto desde mi aproximación) la conecta al concepto de voluntad, y como yo entiendo esa palabra, algo de cuantificable tiene; no hay unidad alguna y es cierto que no está presente en todos (al menos no de la misma forma) pero se puede medir y se puede extrapolar conociendo situaciones anteriores, conociendo estas salvedades puedo escribirles que opino de esto. La pasión como tal es esa vehemencia que uno tiene por hacer algo, y por hacer ese algo con todo lo que tenemos para darle porque ese algo nos embelesa, casi podríamos hablar de obsesión (la razón la termina controlando) pero sería incorrecto conectarlos; respetamos ese algo a tal punto que no hacerlo con todo lo que tenemos seria grosero, nos estaríamos faltando el respeto porque al fin de cuentas está conectado profundamente con nosotros (debo admitir que esa ‘definición’ es algo inexacta, insistiré en que es más un aproximación y que tal vez dentro de un tiempo al fin pueda dar una mejor definición que la que acabo de esbozar). Así pues, la vehemencia con que lo desarrollamos termina estando impuesta por la voluntad (de allí que esté conectado con nosotros) y de esta forma, a veces, pueden llegar a definir capítulos importantes de nuestra vida, lo cual no es malo en absoluto, después de todo ese algo también nos gusta (de lo contrario ese respeto no estaría completo); al respecto (y ya para dejar de escribir) recuerdo una palabras de un filosofo chino, un tal Confucio, que rezaba “Trabaja en algo que te guste y nunca tendrás que trabajar”, hasta donde puedo ver están bastante conectados.

Au revoir

sábado, 23 de febrero de 2013

Gratia


Siempre he hablado de los más, quien me enseño algo de ello (uno podría decir que él nos dijo que giráramos la cabeza en el momento indicado para verlo, si no todo, al menos algo que llamaría nuestra atención) en primera instancia fue el hombre sabio y de él he aprendido tanto; hay veces que su dispersión me molesta, hay veces que lo miro con rabia en los ojos y ella misma habla de desatenciones, estupideces que llego a admitir, estupideces que pasa por alto. El hombre sabio comparte muchas cosas de su mundo (y él sabe de cierta manera que siempre le estaré agradecido por ello), incluso su situación laboral y ocurre que luego de un tiempo en un puesto que ha desempeñado magníficamente le han dicho “muchas gracias por cubrirnos, pero tu apellido no cuadra para el puesto, por eso hemos traído a este señor de apellido rimbombante para que se haga ‘cargo’ de ahora en adelante” y debo decir que la noticia no me tomo por sorpresa porque ya había ocurrido algo parecido tiempo atrás, pero el hecho de que demuestren su gratitud de esa manera es enfermizo, pero vamos es algo que también podemos inferir, el mundo paga así a quienes actúan como deben; aquellos que no son buenos o malos, solo justos reciben ese trato extraño del mundo, precisamente porque este parece no aguantar nada bien que le digan las cosas como realmente son. Aun así, la noticia pareció molestar un poco al hombre sabio y realmente me disgusto, la debilidad de unos en ese medio realmente da que pensar, ¿falta de seguridad o confianza en uno mismo? quien sabe, pero el ‘pimponear’ (entiéndase, estar llevando a alguien de un lado a otro sin fin alguno) a una persona que tanto ha dado por su trabajo me parece cuanto menos estúpido, si esa es su gratitud preferiría que se la guarden la próxima vez que quieran ofrecerla porque quedaran como verdaderos idiotas con quien tengan delante, serán una gran pila de bosta en llamas. Así pues quiero preguntar acerca de la gratitud, ese extraño espécimen que sirve para agradecer de buena gana algún accionar, recompensar en otras palabras. De lo que he podido encontrar en mis días puedo contar las veces que me he topado con ella solo con mis manos; la hallo esquiva, realmente importa mucho quien la extiende, deben ser contadas las veces en que la gente las puede dar (de cierta manera) como se debe y no arrojando prácticamente ese esperpento que ellos toman por original y único, pero tristemente las personas no se salvan de este hecho pues en todo grupo (y con esto más que dar una suerte de queja, quiero referirme a esa separación casi necesario al hablar del accionar) siempre habrá quienes prefieren otros caminos algo más destructivos. La ‘gratia’ es realmente esquiva en nuestros tiempos, requiere mucha sinceridad (el ser cínico simplemente no cuenta en estos casos) que valgan verdades se viene a menos cada día que pasa; esperemos simplemente a no perderla de vista y voltear la cabeza de extraños (si es necesario) cuando estos desvíen su mirada de ella, no vaya a ser que una falsa luz, una de esas bengalas tan comunes hoy en día, los ciegue.

Au revoir