La iniciales son de mi escritor favorito y tal vez el más grande de todos lo que ha pisado esta botella, espero poder cruzarme con él en algunas de mis vidas y tener la voluntad necesaria para que el episodio se grave en mi alma.
Este hombre es para mi casi un profeta, alguien que se adelanto a su época y tuvo la extraña maldición de quedar ciego, sin prole que cargue su apellido (difícil tarea en realidad) y como contra parte de ello disfruto (quien sabe si en realidad lo hizo) de una prolija memoria y una capacidad creativa casi ilimitadas. El hizo de las letras un objeto tan poderoso que son capaces de hacerle creer a quien las lee que existen, que cada libro no escrito esta en alguna olvidada biblioteca y que pueden llegar a ser tan grotescos como su enigmático libro de arena.
La ficción envuelve todo esto, después de que leí a este 'personaje' creí tener lo necesario para escribir y espero no haberme equivocado, tal vez la manera en que lo hago es ambigua, tal vez solo tomo situaciones cotidianas y les doy un giro para plasmarlas más retorcidas y ominosas de lo que parecen o tal vez mi cabeza va más rápido que yo incluso, convirtiendo mi vida en una fantasía que no sabe donde detenerse. Tal vez mi vida es la ficción que escribo finalmente y son las historias el libreto que he venido preparando para un desenlace tal vez conocido por mi 'yo astral' el que me permite tener las premoniciones y ver posibilidades (o aceptarlas) que a otros no les serian posibles; me pregunto si no soy el resultado de la mente de alguien más (creo que ya hice la pregunta) ¿no seremos a caso creaciones de la mente de alguien más, o aun más desesperante aún, no somos sueños de nuestros propios cuerpos moribundos a punto de suspirar por última vez mientras vemos desaparecer lo que alguna vez fue un 'yo'?
La verdad me inquieta hasta que punto a llegado mi capacidad de hacerme preguntas y aun más el tratar de responderlas pues al final llegas a un callejón cuya única forma de cruzar es por las alcantarillas (sucio y oscuro camino) que puede contarnos una historia diferente a la escrita por quienes vencieron, la historia de aquellos que vivieron el horror antes de ver la 'paz' alcanzada, pero a mis ojos incluso esa aparente paz no es más que el sopor de la mente que evade todo lo demás salvo el descanso, aislándose pobremente. Esa no es la paz que yo busco, ni ninguna paz de la que se haya oído; no hay tiempo para paz, esta es una guerra (inquietante y molesto, pero una vez más lo digo, no hay verdad que sea bonita) y no con otros sino con nosotros, cada uno lleva dos bandos (adoro mi concepto de dualidad) que se enfrentan, incluso aun más y lo digo sin temor a reproches,pues el yo que acaba de escribir yo no es el mismo yo que les escribe ahora, ni sera el mismo que proceda a despedirce, pues finalmente somos entidades unicas dispuestas a sufrir eternamente el peso de nuestras decisiones y el como actuamos a diario en esta cada vez más reducida tarima teatral.
Este hombre es para mi casi un profeta, alguien que se adelanto a su época y tuvo la extraña maldición de quedar ciego, sin prole que cargue su apellido (difícil tarea en realidad) y como contra parte de ello disfruto (quien sabe si en realidad lo hizo) de una prolija memoria y una capacidad creativa casi ilimitadas. El hizo de las letras un objeto tan poderoso que son capaces de hacerle creer a quien las lee que existen, que cada libro no escrito esta en alguna olvidada biblioteca y que pueden llegar a ser tan grotescos como su enigmático libro de arena.
La ficción envuelve todo esto, después de que leí a este 'personaje' creí tener lo necesario para escribir y espero no haberme equivocado, tal vez la manera en que lo hago es ambigua, tal vez solo tomo situaciones cotidianas y les doy un giro para plasmarlas más retorcidas y ominosas de lo que parecen o tal vez mi cabeza va más rápido que yo incluso, convirtiendo mi vida en una fantasía que no sabe donde detenerse. Tal vez mi vida es la ficción que escribo finalmente y son las historias el libreto que he venido preparando para un desenlace tal vez conocido por mi 'yo astral' el que me permite tener las premoniciones y ver posibilidades (o aceptarlas) que a otros no les serian posibles; me pregunto si no soy el resultado de la mente de alguien más (creo que ya hice la pregunta) ¿no seremos a caso creaciones de la mente de alguien más, o aun más desesperante aún, no somos sueños de nuestros propios cuerpos moribundos a punto de suspirar por última vez mientras vemos desaparecer lo que alguna vez fue un 'yo'?
La verdad me inquieta hasta que punto a llegado mi capacidad de hacerme preguntas y aun más el tratar de responderlas pues al final llegas a un callejón cuya única forma de cruzar es por las alcantarillas (sucio y oscuro camino) que puede contarnos una historia diferente a la escrita por quienes vencieron, la historia de aquellos que vivieron el horror antes de ver la 'paz' alcanzada, pero a mis ojos incluso esa aparente paz no es más que el sopor de la mente que evade todo lo demás salvo el descanso, aislándose pobremente. Esa no es la paz que yo busco, ni ninguna paz de la que se haya oído; no hay tiempo para paz, esta es una guerra (inquietante y molesto, pero una vez más lo digo, no hay verdad que sea bonita) y no con otros sino con nosotros, cada uno lleva dos bandos (adoro mi concepto de dualidad) que se enfrentan, incluso aun más y lo digo sin temor a reproches,pues el yo que acaba de escribir yo no es el mismo yo que les escribe ahora, ni sera el mismo que proceda a despedirce, pues finalmente somos entidades unicas dispuestas a sufrir eternamente el peso de nuestras decisiones y el como actuamos a diario en esta cada vez más reducida tarima teatral.
Au Revoir
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