Tal vez de mis instrumentos favoritos, abuelo del bajo y pariente cercano del violín (todos ellos me apasionan) y no por ello le resto importancia a otros, pero no viene al caso. Hay un grupo finlandés de metal melódico llamado Apocalyptica y ellos tienen una canción con letra bastante fuerte (raro lo del canto pues son instrumentales meramente) que para mi ha resumido mucho de mis últimos seis meses: "I don't care". Admitir tal cosa para mi ha sido vergonzoso y humillante hasta cierto punto (hablo mi orgullo) pero en el fondo creo es un progreso, es ese primer paso que todos tememos dar.
Tengo problemas de sueño y me asusta decir que ya no disfruto plenamente de la música como lo solía hacer antes; mis propios temores alimentan mis dudas y estas a su vez se materializan en desidia, no es tan complicado de superar pero el problema es que ni siquiera eso me importa, he llegado al punto en el que solo me importa lo que me gusta hacer. Estoy dispuesto a cambiar las cosas en ese punto, pero como lo dije hace una semana mas o menos decirlo es bonito y fácil; la verdad no me sorprendería que de aburrido comience a jugar a la ruleta rusa con mi propia vida, aunque me preocupen y aterren el fracaso y la soledad (esta última no tanto, pero aun así dadas mis propensas recaídas necesito a alguien que me apoye, es mas una necesidad que una preocupación, triste realmente) ellas estarán a la vuelta de la esquina. No se realmente por que estoy escribiendo parte de mi vida privada, pero dadas las condiciones, demandaba un espacio al que decirle 'mierda' y que simplemente esta rebote y quede como meras palabras vomitadas de una garganta que no puede articular mas que ruidos.
Así que para tratar de sacar opiniones les preguntare: ¿alguna vez les ha llegado completamente algo? imagino tristemente que se ha dado el caso por mas optimistas que seamos esa sombra siempre nos persigue y por lo menos la hemos mirado una vez, pero la hemos pisoteado tanto otras veces. Alguna vez le dije a una amiga (en realidad compartiamos la idea) que la música me mantiene vivo, que sin música muero y por mas que me autoproclame metalero mis anteriores y arraigadas raíces musicales (los maestros clásicos como Chopin, Dvorak o Vivaldi) se matienen (algunas veces muy por encima de todas las demas) y no tengo que esconder eso, los clásicos me reviven, me refrescan, me hacen olvidarme de que todo puede ser mierda a tu alrededor, pero que así como un movimiento puede pasar a ser un alegretto la vida también puede verse con otros ojos y para arreglar mis problemas necesitare mas que mis visiones y puntos de vista.
La verdad creo que esta desidia ya esta llegando alto y escala hasta el centro donde encuentro placentero el escribir y lo convierte en un sin sentido de formas y palabras aisladas dentro de un campo de inconexas ideas que buscan desesperadamente en los ojos del lector poder transformar ese manojo de letras en algo acompasado, con ritmo propio y sobre todo con cierta musicalidad. Para mi ese factor sigue siendo el que me insita a tratar de perfeccionar mi estilo tan disonante y a veces Opeth me tortura con sus acompasadas y eclípticas runas talladas en papel y erigidas sobre teclados, guitarras, bajos y percusión. Se que en este punto el grueso del texto a perdido el sentido inicial pues considero que he divagado lo suficiente como para dar por terminado este escrito, las canciones acaban y yo me sigo preguntado si con un año menos de vida a la vuelta de la esquina lograre recuperar parte de esa magia que deje olvidada, me pregunto si alguien seguirá haciendo promesas sobre el bidet, me pregunto si esa magia ya murió, si enterraron la promesa junto con ella y sobre todo, si podre perdonarme.
Tengo problemas de sueño y me asusta decir que ya no disfruto plenamente de la música como lo solía hacer antes; mis propios temores alimentan mis dudas y estas a su vez se materializan en desidia, no es tan complicado de superar pero el problema es que ni siquiera eso me importa, he llegado al punto en el que solo me importa lo que me gusta hacer. Estoy dispuesto a cambiar las cosas en ese punto, pero como lo dije hace una semana mas o menos decirlo es bonito y fácil; la verdad no me sorprendería que de aburrido comience a jugar a la ruleta rusa con mi propia vida, aunque me preocupen y aterren el fracaso y la soledad (esta última no tanto, pero aun así dadas mis propensas recaídas necesito a alguien que me apoye, es mas una necesidad que una preocupación, triste realmente) ellas estarán a la vuelta de la esquina. No se realmente por que estoy escribiendo parte de mi vida privada, pero dadas las condiciones, demandaba un espacio al que decirle 'mierda' y que simplemente esta rebote y quede como meras palabras vomitadas de una garganta que no puede articular mas que ruidos.
Así que para tratar de sacar opiniones les preguntare: ¿alguna vez les ha llegado completamente algo? imagino tristemente que se ha dado el caso por mas optimistas que seamos esa sombra siempre nos persigue y por lo menos la hemos mirado una vez, pero la hemos pisoteado tanto otras veces. Alguna vez le dije a una amiga (en realidad compartiamos la idea) que la música me mantiene vivo, que sin música muero y por mas que me autoproclame metalero mis anteriores y arraigadas raíces musicales (los maestros clásicos como Chopin, Dvorak o Vivaldi) se matienen (algunas veces muy por encima de todas las demas) y no tengo que esconder eso, los clásicos me reviven, me refrescan, me hacen olvidarme de que todo puede ser mierda a tu alrededor, pero que así como un movimiento puede pasar a ser un alegretto la vida también puede verse con otros ojos y para arreglar mis problemas necesitare mas que mis visiones y puntos de vista.
La verdad creo que esta desidia ya esta llegando alto y escala hasta el centro donde encuentro placentero el escribir y lo convierte en un sin sentido de formas y palabras aisladas dentro de un campo de inconexas ideas que buscan desesperadamente en los ojos del lector poder transformar ese manojo de letras en algo acompasado, con ritmo propio y sobre todo con cierta musicalidad. Para mi ese factor sigue siendo el que me insita a tratar de perfeccionar mi estilo tan disonante y a veces Opeth me tortura con sus acompasadas y eclípticas runas talladas en papel y erigidas sobre teclados, guitarras, bajos y percusión. Se que en este punto el grueso del texto a perdido el sentido inicial pues considero que he divagado lo suficiente como para dar por terminado este escrito, las canciones acaban y yo me sigo preguntado si con un año menos de vida a la vuelta de la esquina lograre recuperar parte de esa magia que deje olvidada, me pregunto si alguien seguirá haciendo promesas sobre el bidet, me pregunto si esa magia ya murió, si enterraron la promesa junto con ella y sobre todo, si podre perdonarme.
Au Revoir