sábado, 29 de mayo de 2010

Nombres

Conversando con una amiga el tema salio a colación con una de mis raras preguntas '¿te gusta tu nombre?' la respuesta depende de ustedes, yo me abstendré de compartir las respuestas (la propia y la de mi amiga), pero estoy interesado en ello, creo que esa simple acción podrá decirme mucho de ustedes y tranquilos no es necesario que se identifiquen, por ponerlo de alguna manera. Cuando empecé a acunar la idea en mi cabeza, realmente no sabia a donde quería llegar con esta idea; pero luego de urgar un poco en mi cabeza y pedir indirectamente la ayuda de la co-gestante nació un punto algo desorientado para algunos ¿se ven con otros nombre?, puede que esto no les diga nada, pero sean pacientes y esperen lo que les tengo preparado en lo que queda de este escrito.
No voy a recaer en sintaxis o complicando mi existencia con los morfemas y raíces de las palabras, es por ello que creo esto sera mas corto de lo normal. Que les dicen los nombres que no puedan inferir por si solos, para mi (les daré mi perspectiva) son proyecciones de nosotros mismos, el solo hecho de llamarnos de una forma particular ya nos restringe algo, es una cárcel, pero no una cualquiera, es una cárcel de la que tenemos la llave, elegimos quedarnos o no dentro de ese círculo y eso es lo que la hace una prisión fuera de lo común. Llamarnos de una forma particular también crea cierto prejuicio, como el hecho de decir 'este fulano tiene pinta de ser un (colocar nombre aquí)', tal vez no me dejo entender bien entre tanta palabreria pero el punto es que nuestros nombres al ser palabras son ataduras, por más que nos pueda gustar termina siendo un bonito y apacible encierro personal.
Es realmente difícil expresarce luego de haber seguido un 'molde' durante un buen tiempo, especialmente si ya esta anclado en tu cabeza y creo que parte de eso recae en mi nombre, en la personalidad que adquiero por ser llamado quien soy, o tal vez todas esas son diluciones de mi cansada mente, pero en lo personal creo que hay un vinculo entre el nombre y la personalidad que esa persona va adquieriendo y esta muy ligado al ¿te gusta tu nombre? aunque no parezca cierto pues al final de cuentas es esa aceptación primaria la que te da confianza en hacer lo que quieres y esa confianza la que comienza a construir tu 'yo' personal y que posteriormente presentara al 'yo' que interactúa con otras personas. Y para dar por terminada esta cadena particular de hecho es esta también la que regirá si decidimos o no comportarnos de una manera especifica frente a ciertas situaciones, campos, personas o gente. Espero haber calmado medianamente su inquietud inicial, pero un ultimo párrafo bastara (espero) para calmar incluso las mías.
Razones a nombrar acerca de esto sobran (en este punto) creo, pero aun no disipo una en particular, a mis ojos los nombres son ataduras, libres y extrañas ataduras que nos van construyendo, pero que hay detrás de toda la aceptación. Esa realmente es una pregunta difícil, tal vez es el hecho de aceptarce a si mismos y con ello vencer cualquier otro prejuicio; tal vez es la presión de los demás las que hace que nos aceptemos (enfrentemoslo, de todas las que nombrare, es esta la que no acepto para nada) y nos veamos como podemos ser, con todas las limitaciones del caso; tal vez sean las limitaciones y ataduras las que nos dicen 'se tu mismo' (no a todos les funciona) o tal vez simplemente es un capricho el aceptarnos. Mis continuas crisis me han enseñado que vemos mejor las cosas cuando absolutamente todo esta mal, incluso nuestra aceptación, nuestro preciado nombre (imaginense no tener uno) y tal vez por eso me embarque en esta expoliación entre discursos de aceptaciones y menciones honrosas a los nombres, que no son más que simples y mundanas palabras que se amoldan a nosotros o es que remotamente somos nosotros quienes se amoldan a los nombres, no me animo a responder eso.

Au Revoir

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