Hoy dije algo que tal vez no debí decir, por la situación y contexto más que por las propias palabras; aunque ahora que lo veo todo en frío tal vez las palabras se clavaron como estiletes en sus ojos, pero tal vez la florida forma en la que adorne esas dos difíciles palabras con todo el tecnicismo que me permitió mi reducido conocimiento reblandecieron las cosas, al final no pude evitar soltar un ‘soy egoísta’ me respondió que todos lo somos. Soy un suicida potencial (ya se deben estar aburriendo de leer eso) y es extraño (ya alejándome de esa lastimera introducción) que me ponga a hablar de métodos probados y posibles ejecuciones para ese sombrío plan, pero eso abrió el abanico una vez más, yo tengo un bala 9 mm esperando un blanco, yo ya le di una tarea futura pero no merecen saberla. Hoy ha sido un día con ‘imprevistos’ llamémosle, sé que soy agresivo para algunas cosas pero no fue sino hasta hace una hora que descubrí que tanto; sabía también que soy un suicida hessiano pero no que ese ‘wish to die’ que canta Kako esta tan arraigado en mi cabeza, que he elaborado una red de complejidades casi nimias que se amalgaman en la defunción perfecta, saber biología es malo para este tipo de cosas especialmente cuando has leído a Asimov y sabes que la permeabilidad de una membrana celular es única quieres probar algo ‘nuevo’ simplemente. Saben seré sincero cuando digo que de las dos engullidas de mi orgullo en lo que va del año, la de hoy fue particular, se sintió diferente ‘C’est la vie’ me digo pero en el fondo pienso “¿realmente deseas eso, palabras de consuelo? vamos maître le has escrito a alguien que el chiste de la vida es sobreponerse a lo difícil para disfrutar de lo bueno, no digas nada solo demuestra que sigues en pie y más fuerte que hace dos segundos, no pienses, no hables, actúa” y demonios si fue diferente, ambos lados desataban monstruos con tal facilidad que resultaba desconcertante, al final mi fabla me ayudo pero vamos, estoy cómodamente sentado frente a mi pantalla, no estoy en su puerta viendo como ríe. El amor, ese pequeño monstruito que nos hace retorcernos y sentir que somos afortunados no es más que una sopa de hormonas (con función neurotransmisora) que nos hacen sentir ese ‘no sé qué’ que a veces pasa por nuestras cabezas cuando vemos a ‘ese’ alguien que nos quita el sueño; ya se los he dicho, yo construyo, pero lo que no especifique fue que lo hago en la medida en que reacciono frente a mis conversaciones con esa persona, ¿extraño? piénsenlo de nuevo. Mi cabeza va a mil revoluciones por minuto en este momento, ya me empieza a doler, supongo que mi debilidad a la luz me está jugando una pasado con mis ojos, lo cierto es que aun puedo escribir una líneas más y les preguntare ¿cuántos rechazos han tenido a lo largo del año (de cualquier tipo, no se limiten al campo de eros) y por otro lado que tan comprometidos están con su recuperación? yo soy de los que va al todo o nada así que estoy hecho para esas situaciones, pero sinceramente a veces me gustaría que hubieran más personas como Shigure, tan comprometidas con sus ideales, de aquellas que actúan y no solo lo dicen, de los pocos locos que aun existimos en este mundo, de los que seguimos luchando silentes guerras en la privacidad de nuestro subconsciente porque como leí en algún lugar entre estos campos virtuales, “Solo la locura nos salvara".
Au revoir
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