domingo, 22 de julio de 2012

todavía

Je vous aime, Je dois partir [Dave Mustaine]
 Algunas palabras que tal vez no son dichas con mala intención pero que se prestan a una interpretación bastante subjetiva fueron dichas hoy, la preocupación nunca ceso luego de escuchar eso y continuo creciendo aun más después que nos dijeran que no debíamos preocuparnos. Simplemente no me puedo sacar la idea de la cabeza, aun cuando esa persona es la más fuerte que hemos visto en mucho tiempo, se que ese sentimiento nunca se detendrá; nuestros conversatorios revelan, con preocupación, que aun no está bien ¿qué se arreglo ese día? me pregunto, ¿qué es lo que exactamente le prometieron, qué es lo que cambiaron? si yo pudiera hacer algo más no lo pensaría dos veces, una existencia como esa merece quedarse aquí un poco más; sí, el deseo es egoísta pero a mí tampoco me queda mucho tiempo y no pienso regalarle mi tiempo al universo quejándome de cómo las cosas no parecen mejorar, resisto sus patadas y sus burlas porque sé que el simple hecho de estar de pie les jode enormemente, además aun hay cosas que quiero hacer, que quiero enseñarle. La felicidad como tal, no entendida como esa serie de eventos que nos arrancan una sonrisa o nos hacen sentir bien unos momentos (no digo que no sean importantes, al contrario) si no más bien como esa etérea masa que pocos han logrado atrapar, nos ha sido esquiva durante mucho tiempo; yo de alguna forma se cómo mantenerme vivo en ese lado de la moneda pero me desagrada la idea de que esa persona esté allí más tiempo del que ya ha pasado, quiero sacarla de allí, pero miserablemente admito que no sé cómo. Recuerdo que alguna vez me pregunto si estaba molesto por su culpa, pero con el único que me podría molestar al respecto es conmigo mismo, no sé dónde ponerme un límite, no sé qué decir o hacer a veces y posiblemente interprete algunas cosas mal dada mi ansiedad. Lo cierto es que cuando una persona me importa suelo ser bastante tímido, no puedo expresarme como quiero porque pienso todo de más y eso arruina las cosas, me quedo callado precisamente por eso y cuando comienzo a hablar, no me detengo y luego comienzan las disculpas, una tras otra hasta que se hace ciertamente molesto (creo yo) pero extrañamente se que las cosas estarán bien porque quienes me importan saben cómo me puedo comportar, porque les he comentado que me sucede en esas situaciones. Soy realmente egoísta aun cuando digo que no me incomoda perder el ‘yo’ para tener una visión más clara de lo que me rodea; sí, le perdí el miedo pero eso no quiere decir que me haya olvidado de mí, lo pude lograr por esa persona pero aun así no logro dar con el enfoque que busco; entiendo sin embargo que no todo tiene que tener una razón, está bien tener cosas que simplemente ocurren por un deseo, un mal llamado (en estos casos) capricho.

Au revoir

No hay comentarios: