domingo, 28 de octubre de 2012

maldito seas, octubre


Es curioso como las conversaciones pueden cambiar de tonos con tanta facilidad, un comentario, un saludo a un extraño, o la más infame de todas, el silencio incomodo que crece hasta apoderarse de uno. Hace unos minutos finalmente supe algo que se había gestado hace ya unos meses, la conclusión definitiva se ha dado y no estoy molesto, triste o decepcionado, solo siento que un esfuerzo increíble solo quedo en intención, y vamos, las intenciones no valen nada. Estoy corto de palabras, algo duele dentro, algo conocido comienza a crecer desde ese lugar que siempre me planteo clausurar de una vez por todas, pero que siempre termina en ‘intención’. Hay silencio ahora, no importa cuántas voces me hablen, solo hay silencio a mi alrededor, mientras escribo un escalofrió comienza a estrujar mi caja torácica y la sacude tratando de recordarme algo, aun estoy entero. Pero la coraza no es suficiente, me quiero quebrar, reconozco todos los síntomas y me da asco el saber que los tengo, pero vamos no han hecho click para escuchar mis quejidos. Intenciones, caballeros, realmente son tortuosas y tan asquerosas que ni siquiera son inalcanzables, simplemente fueron ideas, planes estructurados que se pusieron en marcha, se inicio un trabajo en base a ellos y luego los abandonamos o perdimos el control de ellos porque dejamos pasar demasiado tiempo. Aquellas mundanas cosas son menester de todos los días, esta semana en Lima, la gris hubo un intento de desalojo que realmente termino en desastre, pero ya no quiero hablar de aquello; las intenciones consumen a un ser, no podemos vivir de ellas, no podemos vivir para ellas aunque muchos se empecinen en decir que realmente valen la pena. Es un hecho que en algún momento de sus existencias han escuchado la frase “la intención es lo que cuenta” pero puedo decir (ebrio como estoy) que eso es pura mierda, deberíamos trabajar sobre el “victory or dead” y en las consideración del gran Nietzsche de “todo lo que no me mata me fortalece”, solo así podremos vivir bien, pero tristemente hay demasiados seres que simplemente no le prestan atención. Octubre odiado, frente a ti yacen dos revelaciones que tal vez nunca quise saber y ahora por el estado de mi mente se que los recordare hasta el fin de mis días; curiosamente ambos fueron arrastrados por intenciones, no sé si fueron decisiones erradas pero ciertamente dilate demasiado las cosas “c’est merde”. Estoy regresando a lo que no concierne, mis disculpas; así que díganme ¿qué intenciones vienen cargando consigo último trimestre? yo ya he desechado muchas a lo largo de este año, pero me pesa ciertamente dejar una en el camino, otro albatros supongo, curiosamente solo el tiempo me dirá aquello por ahora; pero abandonemos el personal camino que he andado, desandemos aquello y comencemos uno nuevo (siempre es así), ¡qué implicancias tiene aquello? (la intenciones, claro) todas y ninguna; aquello es realmente curioso, pero ocurre de esa forma, no es más que una mera ucronía (los famosos ‘y si’) que torturan las almas de quienes las consultan, puede ser todo lo que nosotros queríamos y al mismo tiempo ninguna de ellas, pero dejemos de atormentarnos con aquello.

Au revoir

martes, 23 de octubre de 2012

Hic et nunc


Escritos, este blog ha visto tantos, ha visto tantos temas, tantas confesiones, tanto dolor, tanta desesperación encerrada en letras que vagan sin rumbo fijo; han visto musicalidad y destrucción, han visto obsesiones y caprichos que crecieron alimentados en su momento por quienes debían hacerlo. Ha pasado cerca de un año desde que encontré a alguien con quien valía la pena conversar, y con quien además disfrutaba hacerlo; el mundo me ha hecho voltear la cabeza una vez más y encontrar a otra persona entre marejadas de gente. En algún momento pensé que ya no tendría suerte en esa sempiterna búsqueda que abarca mi vida, es curioso como el conocer a alguien puede cambiar un poco esa rutinaria búsqueda; regresare al principio porque es de allí de donde desprenderé una idea en concreto, todo aquello que ha paseado frente a esta pantalla han sido partes de un camino que siempre he relatado en singular, son pocas las veces (muy escasas en realidad) en las que he empezado algo en estos campos partiendo de la idea de otros, de un planteamiento escuchado y entendido, de un intercambio de ideas; siempre he asimilado todo y lo he traducido según mis propias idiosincrasias (de allí que mencione la singularidad) porque son contadas las veces que me siento a conversar a lo bestia (entiéndase sin ninguna contención, restricción o reparo alguno) con alguien más, puedo contar las veces que ha ocurrido con mis manos y debo decir que cada uno de ellos ha sido ‘delicioso’, ese intercambio de ideas sin restricción, solo dos mentes chocando y tratando de entender sus complejidades, su riqueza y los propios vacíos que existen en esta, el hablar sin mascaras realmente no tiene precio y yo considero que debe ser de las actividades más extrañas realizándose en este mundo. Tenemos miedo ciertamente de exponernos de esa forma, pero no debería serlo, ni siquiera deberíamos sentir vergüenza por aquello; la persona que acabo de conocer me dijo en una de nuestras primeras conversaciones ‘mostrarte como realmente eres no tiene precio’ (tal vez no haya sido textual, pero la idea se deja ver) y realmente sonreí cuando leí aquello, pero supongo que no todos tienen esa misma desinhibición, aquello realmente solo está separado para quienes se han sabido aceptar en su totalidad y eso realmente es bastante si tomamos como gran referencia que gran parte del mundo solo sobrevive, somos pocos los que podemos decir ‘estamos vivos’.

Au revoir

domingo, 7 de octubre de 2012

klacht


Este inicio de mes ha sido cuanto menos particular; vi ambos caras de la moneda en menos de 10 minutos creo yo, odie escuchar algunas cosas luego de haber considerado el primero de este mes como buen arranque del mismo. Quise patear cosas, quise romper cosas, quise ser impulsivo e ir y hacer cosas de las que tal vez no ganaría más que ego (a eso se reducía todo finalmente) y dañar a una persona que aprecio mucho. Tuve que poner todo mi autocontrol para suprimir esa respuesta animal que siempre se ha figurado en mi mente, incluso hasta el día de hoy las cosas no caminan como esperaría, pero el hombre sabio me lo dijo ayer mientras caminábamos de regreso a casa ‘no sirve de nada quejarte’ y a veces siento que, aun sabiendo aquello, sigo en esas interminables pataletas de crio mimado, claro solo que ahora envueltas en todo ese falso glamour de palabras adornadas que trata de ser mi lenguaje por estos lares y no el hosco vocabulario que estos tiempos obligan a aprender. Como sea, me he visto enojado y me desagrado, me he escuchado en mi cabeza horas después de pensar cosas que no dije y rio al recordarlas de cierta forma ‘¿con eso planeabas ayudar?’ me digo ahora entre risas, el humor siempre nos ayudo a sobrellevar todo; recuerdo ahora otra conversación con otra persona hablándome de planes que no llegaban a concretarse y no puedo evitar que mi vena perfeccionista se vislumbre algo ahora, ese malditamente bello deseo de querer hacer algo bien es necesario (así lo veo) pero no lo que la acompaña, el ‘no hacer’ si no está bien hecho, arma de doble filo aquella pero parte de mi finalmente.
Y como ven, siempre termino quejándome de algo pero tratando de remendarlo con más palabras encima de esta, supongo que es este campo en el que me encuentro, donde todos juegan a la defensiva y el anonimato te permite comportarte de cierta manera disímil a la que tomarías normalmente. Si algún día me encuentran vagando por alguna calle de Lima, la gris tal vez no crean que sea el tipo que escribe de esto pero les aseguro que una parte en mi (el esqueleto sobre el que parto para hacer todo esto) es la que también podrán encontrar (aquí y en el mundo) si hablamos con soltura por un rato. Quién sabe si estaré interesado, pero bien valdría la pena, podría ser (y debería serlo si toleran estos escritos) una experiencia peculiar y ciertamente educativa para ambas partes, espero algún tipo de comentario al respecto en la sección pertinente. Por ahora no tengo nada más escribirles, pero les dejare algo aquí.

Au revoir