Escritos, este blog ha visto tantos, ha visto tantos temas,
tantas confesiones, tanto dolor, tanta desesperación encerrada en letras que
vagan sin rumbo fijo; han visto musicalidad y destrucción, han visto obsesiones
y caprichos que crecieron alimentados en su momento por quienes debían hacerlo.
Ha pasado cerca de un año desde que encontré a alguien con quien valía la pena
conversar, y con quien además disfrutaba hacerlo; el mundo me ha hecho voltear
la cabeza una vez más y encontrar a otra persona entre marejadas de gente. En algún
momento pensé que ya no tendría suerte en esa sempiterna búsqueda que abarca mi
vida, es curioso como el conocer a alguien puede cambiar un poco esa rutinaria búsqueda;
regresare al principio porque es de allí de donde desprenderé una idea en
concreto, todo aquello que ha paseado frente a esta pantalla han sido partes de
un camino que siempre he relatado en singular, son pocas las veces (muy escasas
en realidad) en las que he empezado algo en estos campos partiendo de la idea
de otros, de un planteamiento escuchado y entendido, de un intercambio de
ideas; siempre he asimilado todo y lo he traducido según mis propias idiosincrasias
(de allí que mencione la singularidad) porque son contadas las veces que me
siento a conversar a lo bestia (entiéndase sin ninguna contención, restricción o
reparo alguno) con alguien más, puedo contar las veces que ha ocurrido con mis
manos y debo decir que cada uno de ellos ha sido ‘delicioso’, ese intercambio
de ideas sin restricción, solo dos mentes chocando y tratando de entender sus
complejidades, su riqueza y los propios vacíos que existen en esta, el hablar
sin mascaras realmente no tiene precio y yo considero que debe ser de las
actividades más extrañas realizándose en este mundo. Tenemos miedo ciertamente
de exponernos de esa forma, pero no debería serlo, ni siquiera deberíamos sentir vergüenza por aquello; la persona que acabo de conocer me dijo en una de
nuestras primeras conversaciones ‘mostrarte como realmente eres no tiene precio’
(tal vez no haya sido textual, pero la idea se deja ver) y realmente sonreí cuando
leí aquello, pero supongo que no todos tienen esa misma desinhibición, aquello
realmente solo está separado para quienes se han sabido aceptar en su totalidad
y eso realmente es bastante si tomamos como gran referencia que gran parte del
mundo solo sobrevive, somos pocos los que podemos decir ‘estamos vivos’.
Au revoir
No hay comentarios:
Publicar un comentario