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Podía verte a través de ese espejo infinito viajando y preguntándote
a ti mismo mientras las bizarras imágenes se reflejaban infinitamente a tu
alrededor, yo estaba dentro del espejo por esos lejanos días y tú no parecías notarlo
hasta que, bueno tal vez ya lo había percibido, la ilusión se rompió y quedamos
quienes están ahora parados a nuestro alrededor como gárgolas de carne
pulsante. El temor nos contorsiona como los arpegios de una insana sinfonía, agolpándose
contra nosotros y maravillándonos con ese horror que tanto añoramos. Hoy has
aceptado aquella pequeña parte que te desagrada pero has perdido tanto en el
camino ¿fue necesario aquello? Aquellas oportunidades se han ido borrando, esos
rostros ahora se han volteado y nos miran sin mirarnos, sus ojos como dos
cristales de hielo gigantescos están ahí para nosotros pero yacen intocables
frente al esperpento de nuestras proyecciones. El golpe fue repentino, entonces
así lo era, y otro encantamiento se rompió y a su lado otro más hasta que
quedamos sarcásticos al mundo, reprimiendo nuestro instinto y jugando el juego
de los más; ese interludio nos ha vejado de alguna manera y ahora la máscara
que antes usábamos parece nuestro rostro, congelado y viejo por las heladas que
hemos vivido a lo largo de estas existencias perpendiculares. Ellos tienen la
respuesta escondida en el interior de quien amarás y el precio será la vida
misma, aquel fulgor más brillante que mil soles nos cegara con su resplandor
pero aun así lo reclamamos, heridos como estamos en la vacuidad de nuestro ser erramos
por tierras que nunca hemos pisado pero que nos ha visto viajar en un pasado
como otro yo. Y escucho en el fondo de esa sinfonía que resuena mientras
avanzamos aquella honda risotada de burla y dolor que nos arrastra a la locura,
a beber de más de las aguas del Mnemosine y recordar el origen mismo de esa
alma desgarrada por los mismo olímpicos. Alma herida que no quiere ser reparada
ahora veras aquella luz, yo soy el portador de la luz; el contrato ya esta
dispuesto y lo único que necesitamos es esa inmortal alma tuya para cerrar el
trato y abrir el primer sello que
desatara la insania mundial.
À bientôt
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