Alguna vez un hombre le pregunto a Siddhartha “Yo quiero la
felicidad ¿Cómo la obtengo?”, él respondió “Primero quitamos ‘Yo’, eso es ego;
luego removemos ‘quiero’, eso es deseo. Ves, ahora solo tienes ‘la felicidad’”.
Yo suelo ser pesimista para asuntos que tengan que ver con Eros porque (en parte)
esa es mi manera de entender esos menesteres, por estos días empiezo a imaginar
que esa percepción puede cambiar y es que realmente ha sido un último bimestre
que no imaginaba. He descuidado el blog nuevamente pero difícilmente podía relajarme
por esas fechas, pero ese frenético ritmo ya se comienza a calmar, y fue eso lo
que alguna forma me permitió observar a una persona en particular y ver que
curiosamente en menos años de los que yo he vivido se había contestado casi
tantas preguntas, evidentemente el tiempo confiere cierta (y extraña) autoridad
sobre muchas cosas y los menesteres que atormentaban tanto a Sartre no son la excepción,
pero vamos eso solo seria ego; como sea, esta persona realmente llamó mi
atención y una vez empezamos a hablar lo que en un principio fue una suposición
se vio superada con creces, realmente me impresiona (gratamente) encontrar
personas así en mi camino. El hecho de ver que en un mundo tan podrido como
este aun existan personas es (per se) genial, pero el cruzar caminos con una lo
es aún más; el simple hecho de forjar amistad tiene su riesgo porque como ya he
escrito antes, cuesta mucho erigir una pero resulta tan fácil arruinarlas, pero
vale tanto la pena. Esta persona me dijo alguna vez ‘yo tengo mucho cuidado con
quien ingresa en mi vida’ y sonreí al escucharlo ‘no soy el único loco’ pensé
en ese momento y veo que no estaba equivocado, pero es importante recordar
aquello; no planeo dar una suerte de ‘guía’ o algo por estilo, pero realmente
es bueno saber a quién abrimos las puertas, dejar a entrar a quien sea y luego
estar diciendo ‘y como carajos llegue a esto’ es risible pues esa es una de las
pocas cosas sobre las que tenemos el control absoluto. Eros luego de mucho me
ha hablado y discutimos mucho antes de que me decidiera en hacer algo, que
puedo decir por lo demás, seré vago respecto a lo que sigue, como escribí alguna
vez ‘no me gusta que esto se convierta en una suerte de diario’, así que no
sabrán mucho más. Tal vez habrán leído antes lo que opino de este tipo de
menesteres, entre los que alguna vez debo haber incluido la definición de lo
que creí era ‘liebe’ en ese momento, pero ahora recordando también una ajena y
lejana conversación dije que ‘me parecía poco acertado escribir de amor porque
aun no lo entendía’ (saciare su curiosidad, se me pregunto por qué no escribía
de amor si hacia poesía, es lo que se espera de uno después de todo o al menos eso
quieren hacernos creer) y creo no lo haré nunca y no me molesta porque
finalmente entiendo algo (en serio muchas gracias, sé que me leerás en algún
momento) y es que ‘die liebe’ es algo que más que racionalizado (esto es,
entendido) simplemente es sentido y que para su descripción se utilizarían
tantas palabras innecesarias que solo lo complicarían todo. Mi parte racional
sin embrago, me pide que acote lo siguiente: eso no significa que ‘no pensaras’
(literalmente) lo que hagas, siempre debes medir las consecuencias de tus
acciones, me dice y yo no puedo negarle aquello, es algo de lo que ninguna situación
escapa, ni siquiera ‘любить’.
Au revoir
No hay comentarios:
Publicar un comentario