La barra del bar tenía poca gente, supongo que tal vez era
por la hora, no faltaría mucho para que cerraran y nos tuviéramos que ir;
personalmente odiaba la idea pero no podía hacer nada, el Sr. Roth me miro y
alzo su vaso con aquella prosaica sonrisa que se desdibuja en la cara quienes
han bebido de más. Yo no podía hacer nada, sentía mi cara adormecida, al igual
que mi cuerpo, me acomode un poco en el asiento y gesticule algo, llame su atención
y al tenerla le dije ‘alguna vez no has pensado en matarte simplemente por diversión…porque
ya no sabes que haces aquí…’ sonaba tranquilo, tal vez demasiado supongo que
eso lo asusto ‘pero que…de que mierda hablas…’ dijo sorprendido, la frase le quito
algo del sopor que el alcohol había provocado ‘lo digo en serio…’ dije pensándolo
un poco ‘yo no creo tener que hacer nada más aquí…’ dije y vacié mi vaso,
levante la mano y pedí un ‘hada verde’, el bartender ya empezaba a mostrarse
agotado ‘pronto cerraremos’ me dijo mientras preparaba con calma el trago ‘lo sé’
dije ‘este será el último’ volví a decir señalando la copa en la que vertía aquel
espirituoso ‘…hey, me estas escuchando…’ me dijo mi amigo ‘la verdad que no’ respondí
alegremente, me tendieron la copa y yo la vacié de un trago ‘…hemos bebido
demasiado’ sentencie, pague mi cuenta y me levanté, el Sr. Roth hizo lo mismo y
me siguió ‘no hablaras en serio…’ me dijo de pronto, lo mire y reí ‘quieres uno’
ofrecí mientras encendía uno de mis cigarrillos ‘has tomado demasiado debería dejarte
en casa’ dijo preocupado ‘mira quien lo dice…’ volví a reír, expire aquel humo
y camine sin rumbo alguno ‘pronto amanecerá…’ dije apagado, el aun estaba a mi
lado ‘amigo mío, deja de preocuparte’ le dije y palmee su hombro ‘ella debe
esperar por ti, vete de una vez’ dije moviendo las manos ‘…’ quería decir algo
pero supongo que no encontraba palabras, el alcohol volvía a patearlo, me aleje
de él e hice el gesto que siempre usaba para despedirme, escuche un murmuro a
mis espaldas, francamente no me importo.
Camine sin rumbo un buen tiempo, mis pies comenzaban a
molestarme pero yo sabía que no estaba lejos, doble la esquina y lo encontré ‘si
este es…’ me dije mientras veía aquel desierto malecón ‘matarme por diversión’
resonó en mi cabeza; seguí caminando, sentí que me seguían y voltee, el Sr.
Roth estaba no muy lejos de donde me encontraba, solté una carcajada y él se
aproximo ‘tanto te asustaron mis palabras…’ le dije mientras hilaba otro cigarrillo
‘ya casi amanece’ volvía a decir ‘…tu no sueles hablar a la ligera’ me advirtió
‘si, es cierto’ le dije ‘así que continuemos en ese caso…’ continué ‘…si te
aburres de todo esto que podrías hacer’ pregunté, el permaneció en silencio ‘he
tratado, créeme, pero todo me resulta tan vacio…’ hice una pausa, discúlpame amigo
mío ‘sabes’ dije al fin ‘dicen que cuando mueres el cerebro funciona unos veinte segundos y durante ese tiempo… uno recuerda su vida entera…’ lo mire, seguíamos
caminando y habíamos llegado al punto que quería ‘…me puedes asegurar que no
eres uno de mis últimos recuerdos…’ le preguntó, y tomo impulso para mi último
salto, lo escucho gritar ahogadamente, el acantilado se mueve conmigo y yo solo
rió mientras la caída continua, es triste reconocer que lo último que recuerdo
es aquella conversación, nunca la habíamos tenido…
Au revoir
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