Quiero que alguien me ayude con una pregunta, yo no tengo respuestas para esta, aun no me entiendo totalmente, pero asumo no solo me ha pasado a mí en algún momento de mi existencia, que significa querer lo mejor para alguien que nos dijo ‘gracias por jugar, siga intentando’, ¿es persistencia o estupidez? aun cuando antes les haya escrito que había empezado a entender cómo se movían las relaciones interpersonales parece que he llegado a un punto muerto, no hay respuesta propia que se aleje de lo ‘meloso’ esa repugnante sensación de dependencia que figura en muchas cabezas como lo que muchos podrían llamar ‘amor’ (espero equivocarme). Pero lo cierto es que esta persona al parecer no espera mucho de nosotros, eso me molesta un poco; ¿qué hecho nos arrastran a eso? ¿qué nos arrastra a seguir viendo a esa persona aun cuando nos han dicho ‘no’? por ahora solo intuyo que es capricho, me resisto a creer en obsesiones (de esa forma mi esquizofrenia se transformaría en una suerte de OCD (desorden obsesivo-compulsivo, traducido del inglés) con un giro a delirio) porque eso de alguna manera señala dependencia y hasta donde sé uno solo es dependiente de uno mismo, no hay que buscar caridad y muchos menos lastima. Hace un par de días les deje un video de Pantera y si ven la letra notaran de alguna forma que la pregunta se arrastra desde esos días (aun más, pero no son tan lejanos) aunque me he empeñado en buscar maneras de desviar ese tema, tratar de estar al margen porque de alguna forma no me compete, aun cuando quiera estar incluido, mi cabeza fluctúa entre esos focos pero curiosamente no le basta eso, está en pos también de conseguir a alguien que pueda escucharla, que pueda tratar de entenderla porque parece que las personalidades con las que conversa hasta ahora ya le resultan una suerte de conciencia prejuiciosa que está al tanto de cuanto hacemos y que se comienza a comportar como tal, discutiéndonos cosas aparentemente sin importancia. Aparentemente es ese impulso a alejarnos (mejor dicho rechazo) de la soledad que tanto cobijo nos ha dado hasta ahora, lo siento un poco por ella porque ha sido de los compañeros más comprensivos que he llegado a tener, pero en cierto modo es nuestra naturaleza ¿verdad? en realidad me gustaría leer alguna opinión al menos a ese respecto. A veces odio tener una memoria tan buena, no ayuda para nada en estos menesteres, solo lo complica todo (en la mayoría de casos) pero hay situaciones extrañas donde se aplaude la fiabilidad que le tenemos a nuestra memoria, como vengo predicando desde los inicios del blog (aunque mi forma de abordar las entrada haya cambiado grandemente aun conserva esa esencia única que les puedo dar) todo tiene dos caras y siempre es necesario ver eso, no podemos conformarnos mirando solo una cara todo el tiempo (sea esta buena o mala) como nos cantaría el ‘golden god’ de Zeppelin siempre vivimos entre buenos y malos tiempos y sin importar en cual caiga el día hay que sacarle provecho; pero eso me arrastra de nuevo a aquella preocupación que vi en el rostro de una persona que en su momento me dijo ‘sabes, yo también se ponerme triste’ luego de una de mis procaces frases en aquella lejana (ahora, muy lejana y esa deuda no es precisamente temporal) conversación, a veces extraño eso. Quien sabe ahora, tal vez la respuesta que busco es tan sencilla que es complicado explicarla, ni siquiera basado en imágenes o alguna experiencia que haya podido registrar mi memoria, es complicado entender mundos ajenos cuando el propio aun nos depara regiones inexploradas hasta hace unas horas y si a una conclusión puedo aspirar aquí es que nunca los comprender (aun cuando alguna vez haya podido decir lo contrario) completamente y creo que por ahora me basta con entender y saber cómo hacer que el fulgor que aun busco en su sombra reaparezca, eso me dejaría tranquilo durante una de estas temporadas en el infierno.
PD. A proposito del título, él es uno de mis poetas favoritos que junto a sus coetaneos (Los Poetas Malditos) son tal vez el nacimiento de mi fascinacion por Paris.
Au revoir
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