Asi solemos llamar a las conversaciones que tienden a extenderse cuando estamos de la compañía correcta, las conversaciones que pueden llevarse son diversas y diversificaran tanto como nosotros queramos. Pero ¿por qué ponerle ‘tertulias’ a un escrito? yo creo, como muchas otras veces, que es el mero gusto de hacer lo que quiero (como se lo dije a una amiga), de ser el propio dios de mi mundo; las tertulias como ya lo dije describen conversaciones, pero si se ponen a pensar detenidamente en lo que hacemos (ustedes como lectores y yo como alguna clase de expositor) esto no es más que un conversación volcada en bits de información digitada.
Con esto regreso un poco al escrito de ayer, supongo que en estas tertulias somos más cuidadosos en el lenguaje que usamos, la dicción y sobre todo las pausas, aquí los escritos se hacen diáfanos porque la pausa dependerá del lector. Es en estas ocasiones en las que regulamos un poco la tan monstruosa habla y la intercalamos con escritos instantáneos y pasajeros que tomamos de base para nuestras respuestas; incluso creo que hay veces en las que ni siquiera el tan pensante proceso de escritura escapa de la monstruosa naturaleza de las palabras y que estas pervierten parte del sentido real expresado con estas, ¿qué opinan?
Hoy leí una de los escritos en el blog de un amigo, él me nombraba y de alguna manera podrían intuir que mi ser es una rara forma de expresión que incluye ‘pensador, pesimista y moralmente inestable’ y debo decir que me sentí algo decepcionado pues él no suele hacer comentarios asi, es ahí donde nació la duda que intente compartir en el párrafo anterior, ¿es que acaso los textos son más honestos, es que ellos sacan a relucir lo que realmente sentimos y (como ya escribí antes, me parece) solo llevamos ‘mascaras’ a nuestras citas sociales? eso sería realmente triste; estadísticamente está comprobado que una persona dice en promedio tres mentiras cada diez minuto, no hare ningún cálculo al respecto, no sirve hacerlos, sé que mi capacidad para tejer mentiras es grande, pero no soy un mentiroso, yo trato de mantenerme sincero tanto como pueda, lo que supongo es que la sociedad actual no está acostumbrada a ella y la ven como falsas, pero a quien le interesan las multitudes, mientras yo sepa que sigo siendo honesto conmigo no habrá problemas.
Las tertulias creo también se basan en cuan sinceros seamos, en general las conversaciones, y las disfrutaremos en la medida que podamos ver su transparencia. Es algo extraño de alguna forma porque yo he suplantado la identidad de otros al hablar, era otro personaje y aun asi la otra persona disfruto la conversación y supongo que en esas ocasiones yo estaba tan enfocado en mis diálogos que dejaba el gustar o no de lado, ¿realmente extraño no creen?
Preguntas algo extrañas hacen que su paso sea aun más placentero, imprecisiones y malentendidos nos divierten y exaltan, pero al final siempre es lo mismo; si estas correctamente acompañado no habrá problema en preguntarse ¿qué hacer? (que dicho sea de paso, es a mi entender, difícil de responder) porque todo puede salir bien, tal vez este sea el punto de partida de un nuevo aire en el blog, o simplemente sea otra vuelta en la rueda que tuve preparada desde un inicio, los dejare con la duda hasta que me haya hartado de escribirles y les profiera un último ha-blame-ha.
Con esto regreso un poco al escrito de ayer, supongo que en estas tertulias somos más cuidadosos en el lenguaje que usamos, la dicción y sobre todo las pausas, aquí los escritos se hacen diáfanos porque la pausa dependerá del lector. Es en estas ocasiones en las que regulamos un poco la tan monstruosa habla y la intercalamos con escritos instantáneos y pasajeros que tomamos de base para nuestras respuestas; incluso creo que hay veces en las que ni siquiera el tan pensante proceso de escritura escapa de la monstruosa naturaleza de las palabras y que estas pervierten parte del sentido real expresado con estas, ¿qué opinan?
Hoy leí una de los escritos en el blog de un amigo, él me nombraba y de alguna manera podrían intuir que mi ser es una rara forma de expresión que incluye ‘pensador, pesimista y moralmente inestable’ y debo decir que me sentí algo decepcionado pues él no suele hacer comentarios asi, es ahí donde nació la duda que intente compartir en el párrafo anterior, ¿es que acaso los textos son más honestos, es que ellos sacan a relucir lo que realmente sentimos y (como ya escribí antes, me parece) solo llevamos ‘mascaras’ a nuestras citas sociales? eso sería realmente triste; estadísticamente está comprobado que una persona dice en promedio tres mentiras cada diez minuto, no hare ningún cálculo al respecto, no sirve hacerlos, sé que mi capacidad para tejer mentiras es grande, pero no soy un mentiroso, yo trato de mantenerme sincero tanto como pueda, lo que supongo es que la sociedad actual no está acostumbrada a ella y la ven como falsas, pero a quien le interesan las multitudes, mientras yo sepa que sigo siendo honesto conmigo no habrá problemas.
Las tertulias creo también se basan en cuan sinceros seamos, en general las conversaciones, y las disfrutaremos en la medida que podamos ver su transparencia. Es algo extraño de alguna forma porque yo he suplantado la identidad de otros al hablar, era otro personaje y aun asi la otra persona disfruto la conversación y supongo que en esas ocasiones yo estaba tan enfocado en mis diálogos que dejaba el gustar o no de lado, ¿realmente extraño no creen?
Preguntas algo extrañas hacen que su paso sea aun más placentero, imprecisiones y malentendidos nos divierten y exaltan, pero al final siempre es lo mismo; si estas correctamente acompañado no habrá problema en preguntarse ¿qué hacer? (que dicho sea de paso, es a mi entender, difícil de responder) porque todo puede salir bien, tal vez este sea el punto de partida de un nuevo aire en el blog, o simplemente sea otra vuelta en la rueda que tuve preparada desde un inicio, los dejare con la duda hasta que me haya hartado de escribirles y les profiera un último ha-blame-ha.
Au Revoir
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