Ese es el estado en el que me pienso a veces, el estado en el cual soy muchos y soy nadie, pero físicamente es lo que ha pasado hoy. He estado ausente de mi casa; muchas horas luego de mi salida, regrese y estoy cansado, mi piel fue víctima de ‘el astro rey’ y tendré que pagar alto ese precio (no me agrada, me hace daño), pero por sobre todas las cosas no me puedo concentrar, creo que es porque me acaban de entregar las fotos de alguien a quien de verdad quiero mucho pero que no puedo ver porque está en el viejo mundo, extraño conversar con ella y reírme un poco de su acento y de sus ‘qui c'est’, extraño que me pida hablar de forma más pausada, en realidad extraño todo acerca de esa persona y me reconforta poder hablar/escribir (¿Cómo consideran al Messenger?) con ella, pero una vez más se conectan las cosas y profiero ‘ella está ausente’ al menos en este momento. Me siento extrañamente consternado por ese hecho, pero me agrada el hecho de que finalmente haya podido atar los cabos que estaban sueltos en mi propia vida, ayer termine de aceptar algunas cosas y hoy esa epifanía se repite, pero las dudas me siguen asaltando y la mayoría de ellas se centran en lo que he dejado atrás y el sentir que he perdido mucho, pero aunque les parezca raro pienso todo lo contrario, posiblemente gane mucho más de lo que estoy arriesgando.
Mi ausencia casi es injustificada, en realidad creo que el pensar demasiado me encasilla mucho y no me deja disfrutar de todas las cosas que deseo; y no es solo el pensar, he llegado a ver esta ausencia en muchas ocasiones, todas diferentes y eso me llega a preocupar un poco, a veces me pregunto si esa no es la forma en la que he comenzado a morir. ¿Se notan o mejor dicho, se han notado ausentes alguna vez, les molestó? a mi me incomodan las situaciones en las que se da, los momentos poco propicios donde mi propia alma parece haber sido arrancada dejando a un autómata (asi entiendo la ausencia); es que hoy por más acciones y conversaciones que he llevado no me ha parecido estar presente en ninguna, evidentemente las recuerdo todas (desde libros de estudios hasta conciertos metaleros por darles una idea) y siento que merecían mi atención, pero algo ha faltado hoy. Tal vez solo sea mi melancólica (casi depresiva) y neurótica mente la que me lleva a creerme ausente, pero no descarto otras posibilidades (aunque apoyo mucho el hecho de que soy yo); con toda esta perorata ya escrita me doy cuenta que por primera vez estoy contándoles como me siento antes del ‘como pienso acerca de’, mis disculpas pero hay veces incluso en que no podemos soportar nuestra levedad.
Habiendo dicho esto me propongo expresarles en las pocas líneas que pienso escribir (comparadas a las anteriores) mi postura con respecto a esta ‘ausencia’, aunque sería más objetivo decir que pienso de la ausencia. Básicamente han leído lo que creo es, pero siento algo de lastima por quienes la experimentamos, no encontrar que es lo que falta aunque creemos intuirlo, he ahí uno de los rasgos más terribles de esta sensación. El maestro tiene un poema con ese título, pienso que tal vez apoye sin querer mis propias palabras con ella:
Mi ausencia casi es injustificada, en realidad creo que el pensar demasiado me encasilla mucho y no me deja disfrutar de todas las cosas que deseo; y no es solo el pensar, he llegado a ver esta ausencia en muchas ocasiones, todas diferentes y eso me llega a preocupar un poco, a veces me pregunto si esa no es la forma en la que he comenzado a morir. ¿Se notan o mejor dicho, se han notado ausentes alguna vez, les molestó? a mi me incomodan las situaciones en las que se da, los momentos poco propicios donde mi propia alma parece haber sido arrancada dejando a un autómata (asi entiendo la ausencia); es que hoy por más acciones y conversaciones que he llevado no me ha parecido estar presente en ninguna, evidentemente las recuerdo todas (desde libros de estudios hasta conciertos metaleros por darles una idea) y siento que merecían mi atención, pero algo ha faltado hoy. Tal vez solo sea mi melancólica (casi depresiva) y neurótica mente la que me lleva a creerme ausente, pero no descarto otras posibilidades (aunque apoyo mucho el hecho de que soy yo); con toda esta perorata ya escrita me doy cuenta que por primera vez estoy contándoles como me siento antes del ‘como pienso acerca de’, mis disculpas pero hay veces incluso en que no podemos soportar nuestra levedad.
Habiendo dicho esto me propongo expresarles en las pocas líneas que pienso escribir (comparadas a las anteriores) mi postura con respecto a esta ‘ausencia’, aunque sería más objetivo decir que pienso de la ausencia. Básicamente han leído lo que creo es, pero siento algo de lastima por quienes la experimentamos, no encontrar que es lo que falta aunque creemos intuirlo, he ahí uno de los rasgos más terribles de esta sensación. El maestro tiene un poema con ese título, pienso que tal vez apoye sin querer mis propias palabras con ella:
“Habré de levantar la vasta vida
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde.”
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde.”
Pero para mí la pregunta ahora es ¿hablaras? y ese asunto es uno de los que no compartiré nunca aquí. Por otra parte el maestro de la filosofía nos dice “La igualdad hace disminuir la felicidad del individuo, pero abre la vía para la ausencia de dolor de todos. Al final de la meta estaría ciertamente la ausencia de dolor, pero también la ausencia de felicidad”, hay veces que no se diferenciar entre estas palabras, pero la sensación mórbida de ausencia alimenta mi desesperación; terminare esto entre los acordes de la guitarra de Mustaine, por ahora me he sacudido de encima la ausencia y escribiendo me hago notar frente a ustedes, pero una última pregunta nace finalmente de todo este embrollo ¿qué pasa cuando la ausencia casi nos traga, hay salidas? no quiero pensar en ello, pero sé que como en todo laberinto existen salidas y creo que en el estado de ausencia podemos ingeniar muchas, pero el riesgo de tomarlas a veces nos pone a dudar, he aquí otra de mis consignas de vida ‘si quieres algo, simplemente ve por ello’ nunca importara lo que otros puedan notar o no en nosotros porque finalmente es en esa aparente ‘ausencia’ en la que no podemos ser atrapados.
Au Revoir
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