Palabra casi sin sentido aplicado, pero que me escribieron ayer cuando explicaba algunas de mis razones para tan disparatada idea (al menos a los ojos de la otra persona) creo que para evitar algún tipo de imprecisión mencionare que dicha palabra precedía un: “…creo que lo que estás haciendo es realmente estúpido”, y supongo que es por eso que no encuentro un equivalente adecuado en mi propia lengua salvo tal vez 'como sea' y aun asi resulta vago, ¿cómo o dónde debe ser usada? es algo que me asalto (entre tantas ideas que tuve) y después de casi dos horas de búsqueda he encontrado una palabra clave ‘desprecio’ (el hecho de deplorar algo, odiarlo y sin embargo guardar cierto sentimiento de lastima), pero sigo pensando que es algo demasiado general. Muchas veces vocifere que las palabras a veces son inútiles en situaciones particulares y eso claramente se opone a lo que escribí ayer, pero todo tiene un espacio y el lenguaje no solo es verbal para suerte o no de quienes podemos expresarnos; con esto quiero dar a entender que muchas veces hay un tiempo y lugar especifico donde una acción (ya sea el solo hablar o hacer algún gesto físico) es valorada de formas muy diferentes y en mi caso el uso de esa sola palabra ha despertado no solo curiosidad si no casi un esfuerzo por asimilarla, que forme parte de lo que conozco, y lo único que he obtenido son generalidades que no terminan de llenarme. ¿Qué hacer en estos casos cuando las definiciones nos parecen vacías? no lo sé, reconozco que no es la mejor solución pero podemos simplemente proveerlas de un nuevo significado propio, de algo que intuyamos y creamos está fundado porque no hay nada peor que hablar acerca de algo en lo que no nos sentimos con la autoridad suficiente, terminaríamos simplemente embarrándonos y perdiendo la confianza de quienes nos escuchan, leen o tratan de entendernos.
El propósito de esta entrada es el exponer un raro experimento social que lleve a cabo durante casi medio año, una suerte de ejercicios de reforzamiento al mejor estilo de Skinner y que lamentablemente fueron un fracaso en cuestiones de obtención de resultados, pero no digo lo mismo del camino que decidí emprender, lo que quería probar era una suerte de intuición que tuve cuando plantee mi modelo gente-persona, mi duda: ¿puede la gente transformarse en personas? y mi ingenua e infantil mente esperanzada dijo que ‘si, debe haber alguna forma’, aun lo creo debe haber un método y estaré muy agradecido con quien lo descubra pero de momento no hay solución y se los he dejado ver claramente en algunos de mis escritos. Yo quise cambiar a un ‘ente’ (parte de ese deplorable grupo llamado ‘gente’ o ‘pueblo’ como prefieran), trate de seducirlo al lado en el que mi estúpida esperanza me empuja a creer que deberíamos estar todos los seres pensantes (mis disculpas a los ofendidos, pero la gente no piensa), de convertirla en una persona, pero ya lo dije fue inútil; lo curioso del caso en si es que el ‘ente’ me llego a gustar, tal vez toda esa filantropía y narcisismo (muy propio en mí) hicieron que me viera reflejado solo superficialmente en el ‘ente’ y creí aun más fervientemente que lograría mi cometido. Ese fue el temido ‘talón de Aquiles’ que pensé nunca alcanzaría, la falla en todo mi experimento y a la vez una de sus bases pues el universo de Marvel me mostró por medio de Wolverine una gran frase ‘…dale con que avanzar, yo sé lo que he hecho. El amor que sentía por Peter ha terminado por estancarla ahora que él no está, ya no se mueve y no creo que este bien, ella tiene que encontrar una forma de salir. Sí, no me importa que me odie mientras pueda moverse y encontrar una nueva razón para seguir adelante…’ son esas las palabras que algún guionista pensó para aquel sádico y desolado personaje, tan propio de su conflictivo universo. Lo que quiero que vean con esto es que si no cambie nada con aquella desnudez espiritual (creo que eso es estar enamorado, mostrarte totalmente ante alguien sin el temor del rechazo), tendría que mostrar lo sádico que puede llegar a ser mi espíritu, fue por ello que la segunda parte de este experimento fue poner al sujeto bajo presiones de ese tipo; termine por encontrar algo de odio, algo de interés y la simpleza más burda en su razonar (nada tenía forma, no podía darle forma, eran simples amasijos de ideas que se desperdician y enmohecen) acompañada de una ingenuidad que bien podría destruirlo. Pero como conversaba temprano con un amigo (casi compañero de letras) ‘tal vez sus razonamientos son totalmente diferentes…tal vez tenga una forma de ver las cosas más simple de lo que crees’ me dijo.
Yo pensé y lo estuve haciendo desde que empecé a escribir esto y pensé que me enfrascaría en una perorata en contra de la gente (que en realidad bien merecida tiene toda su infamia) y que nunca podrán cambiar (debo decir que aun albergo cierta luz que me dice que hay métodos, pero no se me está permitido verlos). Pero al contrario lo único que encontré realmente tras ver en mí, fue algo de odio y algo de mi usual autodestrucción todo avocado a una solo personalidad, mi sujeto de pruebas; me extraño encontrarme con eso, pensé que mi razón trascendería al cuerpo pero al parecer me equivoque; con respecto al experimento, es cierto demostré todas las fallas que le adjudico a la gente, pero vi con horror como todo lo que construí se tambaleo y me demostró que si bien hay una serie infinita de limitaciones en ese ascenso casi imposible, ‘esa milagrosa transformación’ como me dijo mi compañero de letras, la otra cara de la moneda se balancea endeble sobre las bases de nuestro propio autocontrol y voluntad, y puede caer aparatosamente si la sobrecargamos de resentimientos y sensaciones fútiles. Lo vi con un horror distinto, pero aprendí de la imagen, ahora estoy avocado a reforzar mis cimientos y desterrar toda la mierda que actualmente me sofoca, fue en ese momento de trance que me pregunte (y les pregunto) ¿de cuanta gente estoy rodeado, cuantos experimentos estoy llevando a cabo con la excusa de la amistad? me inquieto mucho y aun pienso quienes valen la pena y quienes son simplemente innecesarios porque en esta realidad nos obliga a elegir y finalmente serán esas elecciones las que den forma a nuestra particular forma de actuar, ver, sentir, apreciar y pensar las cosas. El desinterés finalmente nos obnubila y su densa niebla atonta nuestros sentidos, pero es curioso saber que muchos la proveen de diversos significados y algunas de las que acabo de leer van asi:
El propósito de esta entrada es el exponer un raro experimento social que lleve a cabo durante casi medio año, una suerte de ejercicios de reforzamiento al mejor estilo de Skinner y que lamentablemente fueron un fracaso en cuestiones de obtención de resultados, pero no digo lo mismo del camino que decidí emprender, lo que quería probar era una suerte de intuición que tuve cuando plantee mi modelo gente-persona, mi duda: ¿puede la gente transformarse en personas? y mi ingenua e infantil mente esperanzada dijo que ‘si, debe haber alguna forma’, aun lo creo debe haber un método y estaré muy agradecido con quien lo descubra pero de momento no hay solución y se los he dejado ver claramente en algunos de mis escritos. Yo quise cambiar a un ‘ente’ (parte de ese deplorable grupo llamado ‘gente’ o ‘pueblo’ como prefieran), trate de seducirlo al lado en el que mi estúpida esperanza me empuja a creer que deberíamos estar todos los seres pensantes (mis disculpas a los ofendidos, pero la gente no piensa), de convertirla en una persona, pero ya lo dije fue inútil; lo curioso del caso en si es que el ‘ente’ me llego a gustar, tal vez toda esa filantropía y narcisismo (muy propio en mí) hicieron que me viera reflejado solo superficialmente en el ‘ente’ y creí aun más fervientemente que lograría mi cometido. Ese fue el temido ‘talón de Aquiles’ que pensé nunca alcanzaría, la falla en todo mi experimento y a la vez una de sus bases pues el universo de Marvel me mostró por medio de Wolverine una gran frase ‘…dale con que avanzar, yo sé lo que he hecho. El amor que sentía por Peter ha terminado por estancarla ahora que él no está, ya no se mueve y no creo que este bien, ella tiene que encontrar una forma de salir. Sí, no me importa que me odie mientras pueda moverse y encontrar una nueva razón para seguir adelante…’ son esas las palabras que algún guionista pensó para aquel sádico y desolado personaje, tan propio de su conflictivo universo. Lo que quiero que vean con esto es que si no cambie nada con aquella desnudez espiritual (creo que eso es estar enamorado, mostrarte totalmente ante alguien sin el temor del rechazo), tendría que mostrar lo sádico que puede llegar a ser mi espíritu, fue por ello que la segunda parte de este experimento fue poner al sujeto bajo presiones de ese tipo; termine por encontrar algo de odio, algo de interés y la simpleza más burda en su razonar (nada tenía forma, no podía darle forma, eran simples amasijos de ideas que se desperdician y enmohecen) acompañada de una ingenuidad que bien podría destruirlo. Pero como conversaba temprano con un amigo (casi compañero de letras) ‘tal vez sus razonamientos son totalmente diferentes…tal vez tenga una forma de ver las cosas más simple de lo que crees’ me dijo.
Yo pensé y lo estuve haciendo desde que empecé a escribir esto y pensé que me enfrascaría en una perorata en contra de la gente (que en realidad bien merecida tiene toda su infamia) y que nunca podrán cambiar (debo decir que aun albergo cierta luz que me dice que hay métodos, pero no se me está permitido verlos). Pero al contrario lo único que encontré realmente tras ver en mí, fue algo de odio y algo de mi usual autodestrucción todo avocado a una solo personalidad, mi sujeto de pruebas; me extraño encontrarme con eso, pensé que mi razón trascendería al cuerpo pero al parecer me equivoque; con respecto al experimento, es cierto demostré todas las fallas que le adjudico a la gente, pero vi con horror como todo lo que construí se tambaleo y me demostró que si bien hay una serie infinita de limitaciones en ese ascenso casi imposible, ‘esa milagrosa transformación’ como me dijo mi compañero de letras, la otra cara de la moneda se balancea endeble sobre las bases de nuestro propio autocontrol y voluntad, y puede caer aparatosamente si la sobrecargamos de resentimientos y sensaciones fútiles. Lo vi con un horror distinto, pero aprendí de la imagen, ahora estoy avocado a reforzar mis cimientos y desterrar toda la mierda que actualmente me sofoca, fue en ese momento de trance que me pregunte (y les pregunto) ¿de cuanta gente estoy rodeado, cuantos experimentos estoy llevando a cabo con la excusa de la amistad? me inquieto mucho y aun pienso quienes valen la pena y quienes son simplemente innecesarios porque en esta realidad nos obliga a elegir y finalmente serán esas elecciones las que den forma a nuestra particular forma de actuar, ver, sentir, apreciar y pensar las cosas. El desinterés finalmente nos obnubila y su densa niebla atonta nuestros sentidos, pero es curioso saber que muchos la proveen de diversos significados y algunas de las que acabo de leer van asi:
“La pasión femenina es una selva oscura nunca explorada del todo, selva hecha a la vez de desinterés infinito y de ímpetu celoso de la posesión exclusiva”
“Tanto en el científico como en el poeta, hay que honrar el desinterés del pensamiento”
Saquen sus propias conclusiones y por otro lado debo confesar que no conozco a ninguno de los autores de dichas frases (Gregorio Marañón y John Perse respectivamente), pero despierta mucho mi curiosidad, me pregunto finalmente que hechos los motivaron a decir lo aquello.
Au Revoir
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