sábado, 31 de julio de 2010

Hambre de más

Ese es el slogan de uno de mis chocolates preferidos, que dicho sea de paso no pruebo hace un buen tiempo y por otro lado es algo que siento luego de cuarenta y ocho horas sin probar alimentos, he tomado unos tres litros de agua desde el viernes, asi que podríamos decir que he bajado mi tasa metabólica, y realmente estoy comenzando a sentir sus efectos, es algo difícil pero mi determinación y obstinación me ha permitido mantenerme asi durante todo este tiempo. Admito que nunca antes supe de que hablaba cuando escribí en un poema ‘el dolor del hambre’.
Insistiré en mi perpetuo punto de que las palabras son monstruos indomables, pero herramientas al fin; lo que podemos o no escribir simplemente esta en papel y puede o no decir mucho acerca de algo, aunque claro según mi percepción, estas son solo cascarones, meras referencias, nunca podrán ser algo que sirva para explicar algo, nos darán una idea general, pero cuando estas se refieren a sensaciones es muy difícil hacerlas coincidir; no tengo mucho más que agregar, les dejare la composición de la que hablaba y les diré que desistiré en mi abstención de comer 24 horas más, no creo que pase de las sesenta y dos horas.

Au revoir

El poema:

Puedo decirte
que mi cardio tremola si siente
tu estro latiendo a mi costado
o simplemente decirte
que te extraño

Podría decirte
que el proboscidio errante
de mí dolida sombra
se hiperboliza en sintagmas diferentes
y hacértelo sentir
con solo un beso

Puedo llenarte de figuras y metáforas
puedo insistirte en pleonasmos y retruécanos
pero el sabor de un simple te quiero
me parece irremplazable

Podría construir este poema
y quizá otros como Neruda
y sabría jamás encontrarte entre mis sueños

No son acaso las palabras
la enredada idea del hombre
para decir sus pensamientos,
es que pueden las palabras
retratar el dolor de un cuadro de Leonardo
pueden acaso las palabras
describir la infame muerte
de niños encerrados en sus casas
o el dolor del tener hambre

Pueden llenar las palabras
el vacio de un alma desdichada
pueden las palabras
hacerte sentir lo que yo siento
mientras lleno este papel
con más palabras

Ira (cuarta entrega)

No se si satisfaceré las necesidades de lectura de quienes me leen, pero la saga continua. Esta entrega esta mejor estructurada (o al menos eso creo), ya no tengo mucho mas que agregar, salvo tal vez, disfrutenla.
Au revoir
5.- ‘…me voy’
Eran cerca de las cuatro, los relojes colocados a lo largo de las avenidas principales aun funcionaban; no sé de donde salió eso, estaba en blanco, conduciendo y sin rumbo fijo, pronto me encontré en la ominosa Javier Prado e intuía a donde me dirigía ‘familia’ me dije, encendí un cigarrillo y seguí rumbo a La Molina, uno de los últimos parientes con quien aun me hablaba luego de que me largara de casa, estacione y me quede dentro del auto un momento, aun recordaba aquellas circunstancias.
Era un día cualquiera, salvo tal vez porque hace ya un buen tiempo que tenia peleas ocasionales con toda mi familia, quien sabe por qué eran; mi posición tan liberal de amar (era bisexual y en ese momento salía con un tipo que había conocido en la universidad), mi posición casi anarquista con respecto al gobierno, aun los odiaba a todos, mi continuo odio a la religión o simplemente porque las carreras medicas me estaban aburriendo y habiendo cursado la mitad de esta me decidí a estudiar literatura, siempre me había entretenido escribir, era una de las pocas cosas que me podía tranquilizar. ‘…somos tus padres, nos debes respeto’ sonó mientras bajaba ‘si, supongo’ tome mis llaves y me disponía a salir ‘aun no me conocen muy bien…’ le dije ‘si simplemente quieres que me vaya, solo tienes que decirlo y si no me quieren apoyar con esto, lea ahorrare gastos y lo hare como pueda’ los desafié, sinceramente esperaba asustarlos un poco con eso pero la ira nublo su juicio y lo tomaron como una ofensa ‘lárgate si quieres’ me contestaron ‘entonces me voy’ les dije tranquilamente ‘iré por mis cosas y dejare tu casa’ termine, lentamente me vi empacando lo que creía era indispensable, se que deje muchas cosas y ya no me importaba que les pasaría, no tenían tanto valor como las que cargaba conmigo, me moví a la biblioteca y saque algunos de mis libros de cabecera, los empaque todos e hice una última visita a mi cuarto, tome el dinero que estaba ahorrando, mis amuletos y abandoné la casa que me había visto crecer, aun le guardaba cierto cariño, pero no era indispensable. Camine mucho antes de parar y sentarme a pensar que haría ahora ‘eres un idiota’ me dije, las palabras me calmaron.
Esos primeros días las pase en casa del tipo con el que estaba saliendo, obviamente no desempaqué y estoy casi seguro que no me quede más de siete días, le agradecí por todo y me marche, ya había encontrado un trabajo y una habitación. Esas fueron épocas difíciles, pero el ingenio lo puede todo y eventualmente reinicie mis estudios, me tomo cerca de tres años reiniciarlos, la maldita burocracia había atrasado un poco todo, pero ahora todo estaba mejor. A los dos año de mi reingreso a los salones ya tenía preparada mi primer obra, una serie de poemas en prosa que hablaban de mi sentir hacia la decepción y otras sensaciones propias de la depresión, no recuerdo el titulo de esos manuscritos, pero no eran tan malos; la obra se vendió bien y pronto me hice de un nombre en ese mundito de la edición en papel. Odiaba la fama, pero era una ventaja al momento de terminar todos los estudios, era más fácil que un editor de alguna casa grande te llamara y yo no espere tanto para seguir publicando; para ese entonces trabajaba con un nombre ajeno al que mis progenitores me habían dado, mis documentos abalaban eso y yo era prácticamente inubicable para ellos, eso me aliviaba, no quería volver a verlos aun cuando alguna vez me contactaron, los rechace, creo que hay empezó el malentendido que llevo eventualmente a que me trataran como un chandala, no me importo, para ese momento llevaba cerca de ocho años viviendo solo y que me antigua familia me hubiese cerrado las puertas solo me dio risa.
Ahora ya han pasado doce años, no tengo familia y el único vinculo que aun me puede unir a ella vivía cruzando esa puerta, me estremecí por un momento, no sabía hace cuanto no le dirigía la palabra, toque ‘… ¿sí?’ respondieron del otro lado ‘soy yo primo, tiempo sin vernos…’ dije con cierta timidez ‘ese…no te has dejado ver un buen tiempo’ abrió y me recibió con un abrazo, conversamos unas tres horas y antes de irme le entregue algo ‘cuídame eso hasta que regrese’ le dije ‘adónde vas ahora…’ pregunto ‘arreglare un asunto pendiente, creo que me llevara unos dos años, ¿podrás hacerte cargo?’ pregunte ‘claro…procura regresar antes que me de curiosidad’ bromeó, le extendí un sobre ‘esto es para que hagas algunos arreglos, hay suficiente dinero para cubrir algunos asuntos si no llego pasados los dos años…no se lo comentes a nadie por favor’ le dije mirándolo a los ojos, se quedo pasmado ‘nos vemos…’ le dije, entre al auto y tomé rumbo incierto.

'...nos debes respeto...'

Familia, exigencias, demandas, herencias, engaños, decepción; múltiples son las sensaciones que me provoca la primera palabra de la lista. Estúpido o no me acabo de pelear con ella como hice muchas otras veces, solo que esta fue casi una declaración de guerra, no me importa que piensen, mis audífonos me protegen de la basura que una iracunda madre pueda estar diciéndole a mi hermana, que quiera o no en el fondo me protege, nos protegemos, como en realidad deberían hacer todas las familias. Yo casi siempre he sido el ‘buen hijo’ que cualquier padre querría, obediente (horrible palabra que merecerá una entrada en los próximos días) sin llegar a ser sumiso, con voluntad de hacer cosas en pro de la familia, conciliador; pero un demonio cuando se enoja, cuando siente cierta traición de parte de quienes lo rodean.
Somos disfuncionales, quien no lo es (no existe la perfección) pero aprendemos a vivir lo mejor que podemos. Este retorcido escrito es una mezcla de decepción, engaño y traición; todos ellos provocados por los monstruos llamados palabras, el hecho de que las tomen tan a la ligera ha generado esto, yo escojo con cuidado las que digo, pero al parecer estoy aislado. Todos aquí lanzan frases que si bien se saben ofensivas no molestan, pero las frases de un engaño me decepcionan profundamente, me da rabia pensarlo y si bien la ira tiende a nublar nuestro juicio, yo actúo con cierta cordura, no he hecho daño a nadie más que a mí, no he comido en más de cuarenta horas y estoy listo para otras veinticuatro, no quiero compartir la mesa con ellos, no quiero que me dirijan la palabra, no quiero saludarlos, una suerte de huelga, salvo que esta no tiene propósito más que evitar a lo que aun puedo llamar ‘familia’.
No me disculparé, no tengo lo que la estúpida religión de mi madre llama ‘conciencia’ pues creo que eso solo nos detiene y nos devora por dentro, no vale la pena; tampoco espero que se disculpen conmigo, es lo menos que busco, solo quiero torturar sus mentes, ahora con las últimas palabras que me dirigió mi madre he decidido volver a mover mis dedos sobre las teclas, pero tampoco quiero dar una impresión de ‘monstruo’ a mi progenitora, lamentablemente su formación puso muy arriba a la religión y a veces hemos nuestras formas de ver las cosas han chocado (quien no ha discutido alguna vez con su madre) pero lo que me molesta profusamente de ella es su obstinación y su mente tan cerrada, pero creo que es medianamente normal esperar algo asi de quienes tuvieron una educación religiosa y (como diríamos en mi querido Perú) ‘chapada a la antigua’.
Promesas falsas, supongo que asi le llamaría a lo que me hicieron, me llenaron de expectativas con algo que he querido hacerme hace mucho, y que debido a mi bajo ingreso económico no he podido figurar si no hasta hace unos 10 días, pero fue una ‘fantasía’. Rompieron ese pequeño sueño por catalogarlo de ‘cochinada’, no sé hasta qué punto el arte es basura y evidentemente al no conocer todas las razones posibles para que algo sublime sea basura, me abstendré de formular alguna tentativa de respuesta. Desconozco muchas razones para esto, se perfectamente (ambigua aclaración) que ella siente que le he faltado el respeto (cosa que ella opina es un deber de mi parte), pero olvido que para mí el respeto (como muchas otras cosas) se basa en la confianza y yo no sé hasta qué punto podre confiar en ella, porque no es la primera vez que falta a su palabra solo que esta fue la última maldita gota que rebasó mi paciencia y si me ofrece su ayuda, cosa que tal vez haga una vez que las cosas se acomoden un poco, le diré ‘no, gracias, eso saldrá de lo que pueda ahorrar’, obviamente se enojara y me dirá que soy un indeciso, pero hay muchas cosas que no solo ella ignora de mí.
Au revoir

miércoles, 28 de julio de 2010

Ira (tercera entrega)

Continuando con el ciclo que emprendí dos entradas (con el mismo tema obviamente) atrás, les traigo el capitulo cuatro de esta sección de mi 'Opus Magna'. Para este momento, les pediré desistan en mandarme posibles sugerencias para un giro en la trama, porque después de todo, de seguirlos, no seria yo quien les escribe, seria alguna otra abominación (aunque podría aceptar hacer un 'cadáver exquisito' con alguien que me demuestre vale la pena, guardando las distancias y el sentido altanero de la frasesita) y obviamente no seria nada bien recibido por quien les escribe, tal vez a alguien le guste, pero si no me satisface tengan la certeza de que auto-saboteare todo mi proyecto con tal de eliminar tal aborto. Y esa es una pequeña idea de la ira, un sentimiento tan puro (léase cuya esencia no se puede mezclar) que no puede ser contenido y tiene que manifestarse, porque seamos honestos, no hay nada peor que aparentar buena cara si algo nos molesta (nos provoca este sentimiento), yo no puedo aguantar eso, simplemente lo digo, así eso me pueda traer problemas, creo que es algo que debería arreglar un poco, o tal vez no.
[publicaré el capitulo cuatro un poco más tarde, imagino que lo empezaré en unas seis horas desde este momento, y quien sabe a que hora lo termine, pueden ser diez minutos o diez horas]

Au revoir
4.- Abriendo el expediente
Cuando desperté eran cerca de las catorce horas, las sabanas tenían ciertos rastros de sangre, pero las heridas habían mejorado y el dolor había disminuido sustancialmente. Me levanté y me dirigí al cuarto de baño, me vi en el espejo, ignore aquel reflejo y abrí la gaveta, tome el frasco de tramadol y por primera vez en un buen tiempo las deje en su sitio. Las punzadas en el flanco por esa maldita herida de bala comenzaron mientras caminaba a la biblioteca, vi los files en el escritorio y agarre el primero, mi cabeza aun daba vueltas y no tenía muchas ganas de revisar eso, pero tenía que hacerse; poco a poco fui avanzando a través de toda la investigación, nombres de monstruos aparecieron mientras avanzaba, pero había uno en particular que me llamo la atención, un recuerdo se dibujaba en mi mente. ‘estas segura…’ le dije y tome el expediente de aquel tipo ‘es lo más cerca que estamos de hallar un culpable ¿no?’ me dijo, estaba decidida ‘pero no podemos publicarlo de esta forma…necesitas esconder este dato, creo que te puedo ayudar con eso’ le dije, la abrace y le di un beso ‘todo saldrá bien, ya verás’ termine ‘lo sé…’ ella sabía que le mentía. Continúe leyendo y seguí descubriendo nombres curiosos, nombres que compartían con la investigación que hicimos antes de escribir el libro, ahora conocía el blanco, sería casi un suicidio intentarlo, pero lo llevaría a cabo pasase lo que pasase ‘ira irracional…’ me repetía, tal vez sabía que estaba mal pero no me importaba.
Dos horas después ya había terminado todos los files, y la palabra iracundo tal vez me representaba muy bien en esos momentos, no pensaba, solo quería destrozar algunas cosas, pero mis heridas me pararon, el dolor se hizo más intenso y solo alcance a arrugar las paginas que acababa de leer, caí de mi sillón y me retorcí, las heridas se habían abierto. Me pare como pude y fui al cuarto de baño, me metí en la ducha, la sangre volví a correr, el agua solo empeoraba la situación, salí y atendí los cortes como pude, abrí la gaveta y engullí un puñado de pastillas, conocía mi limite y no lo excedí. El dolor se detuvo, pero mi cabeza empezaba a dar vueltas, volví a caer en mis manchadas sabanas y me dormí; cuando volví a despertar aun estaba oscuro, mi noción del tiempo había desaparecido, no me importaba. Me levanté y caminé una vez más a la biblioteca, las manchas de sangre aun seguían allí y seguirían allí un buen tiempo, encontré los papeles tirados por toda la habitación y los ordene, los puse dentro de la caja y los lleve conmigo a la azotea. La brisa nocturna me hizo notar que estaba sin camisa, no me moleste en bajar, le prendí fuego a los expedientes y disfrute del calor que este me ofrecía, gracias al brillo de la pila de papeles ardientes note que mis cortes sanaban, eso no era nada bueno, me había quedado inconsciente por un buen rato y en momentos como esos el tiempo era mi enemigo. Deje que los papeles se quemaran, fui a mi cuarto y empaque algunas cosas. Ese maldito viaje estaría por comenzar, prendí el televisor y las noticias aun recordaban las pompas fúnebres de los bastardos que había asesinado ‘todo por un maldito expediente…’ bufé y apague el aparato, nunca sabrían lo que pasó ‘¡maldito expediente!’ grite al fin, realmente deseaba nunca haberme enterado de tales cosas.

martes, 27 de julio de 2010

¿no quieres comprar algo más?

Hoy camine y me divertí, hoy el café supo diferente, hoy sentí cierta confianza, hoy gaste dinero, mañana también lo hare, consumo productos, empaquetados, sueltos, pequeños y grandes, consumo. Esta sociedad se basa en consumismo, triste o afortunadamente para unos u otros; yo lo odio, por mas inmerso que llegue a estar en él, por mas contradicciones que encuentren en este escrito, odio esa estructura, odio el capitalismo y el comunismo, no hay salida alguna hasta que lleguemos a entendernos y pasara un buen rato hasta que podamos dar con el equilibrio que necesitamos. Odio muchas cosas pero me lo permito porque se odiarme, de la misma forma amo porque me sé amar; si alguna vez han escuchado el dicho que dice ‘quien a hierro mata, a hierro muere’ tal vez sabrán de que estoy hablando (o a lo que intento referirme) pero ese no es el meollo del día.
El consumismo, al menos para mí, es de las cosas más desagradables que puedan encontrar, es más que un monstruo que absorbe y absorbe (una suerte de agujero negro, insultante para ellos), el atrae, encierra y sella las salidas (obviamente no conoce todas) para que nos perdamos en su inmenso y vacio sinsentido, en ese círculo vicioso que solo nos termina destruyendo pues créanlo o no el consumismo es lo que nos arrastra a guerras vacías, a enfrentamientos por lo material, simplemente porque esos entes quieren un monopolio. A esto, ¿qué es el consumismo? Wikipedia da una definición que usare parcialmente ‘…entendido como adquisición o compra desaforada…’, ese monstruo es el que tenemos en frente, el comprar compulsivamente sin pensar en si nos es útil o no, el decir ‘bueno se ve bien…’ y desembolsar una cantidad ridículamente exorbitante por semejante basura. El consumismo fue creado para desgraciarnos, para encerrarnos en esas burbujas en las que todo parece ir bien, en que nada importa más que comprar y comprar, en consumir y consumir; yo odio eso, es vacio, no es agradable en ningún sentido, no es útil en ningún otro, está hecho para la gente (y lo vuelvo a repetir, hay gente tanto en el estrato más pobre, como en la cresta de la clase alta) y les venden la triste idea de que comprando ‘este combo’ su vida mejorará, patrañas.
El consumismo, es decir: ‘la compra compulsiva sin evaluar el uso o el grado de satisfacción’, crea la ilusión de que ciertas cosas están por encima de otras, se vale de ciertas imágenes para transmitir ese podrido mensaje y es algo que relativamente no lleva mucho tiempo vivo, pero que ha sabido encontrar un nicho en las desprotegidas mentes de la gente que piensa que es bueno, piensan que reventar una tarjeta de debito (o crédito, o lo que sea) significa que eres ‘algo más’, pobres realmente, no vale la pena ayudarlos, déjenlos que se ahoguen en deudas y podredumbre. La ‘opus magna’ de estos tíos ha sido saber arraigarse en el ‘pensamiento popular’ (otra abominable palabra que discutiremos en alguna otra ocasión), ahora estoy convencido de que ese rango va desde niños hasta ancianos, ateos y religiosos, gente y tristemente algunas personas; pero tengo que hacer la aclaración, esta ‘cosa’ no se parece en nada a las compras (si bien podrían ser consideradas compulsivas) ‘grandes’, pero evaluadas (para mi simplemente el saber que usaras eso, que lo disfrutaras) que a la larga son una inversión en placer. Tal vez no me haya dejado entender, pero sé que (aunque contradictorio) el dinero está hecho para gastarse, no me veo feliz con una montaña de billetes apolillándose detrás de mí, pero hay que saber en qué lo gastamos, hay que saber administrarlo, dosificarlo, hacerlo durar y sacar el mayor provecho que podamos.
Lamentablemente el consumismo tergiversa ese hecho, trata de convencernos que debemos despilfarrar el dinero en cachivaches que seguramente tendremos botados, que ni siquiera miraremos pero en los que habremos gastado (posiblemente) más de lo que nos podíamos permitir; resumiendo un poco toda la situación, es una enfermedad que nos merma y nos carcome, si realmente queremos un cambio total debemos pensar más en lo que se nos vendrá con algo hecho, que esperar que la respuesta nos caiga en la cabeza misteriosamente. Hoy esa persona especial me ayudo a redondear la idea, mientras caminábamos le expuse mi locura, debo decir que creo fue bien recibida; hoy compre y mañana también lo hare, hoy compre ‘Mein Kampf’ y mañana tal vez compre algo de Eielson (gran poeta peruano, revísenlo que tengo la certeza de que no los defraudará), y no me arrepentiré de gastar en ellos, no será una compra compulsiva porque pensare en la satisfacción que me traerá, no solo el comprar (base de esa psicopatía) porque en realidad no pienso en que la compra me traerá placer, lo mágico es rondar, ver, sentir y luego elegir eso que estábamos buscando. Algo que lamentablemente hemos perdido, hacer compras ya perdió su magia, ahora todo es rápido, todo está ‘pre-cocido’ y empacado, atrás han quedado las épocas de los mercaditos, de las pequeñas ferias itinerantes, ahora todo es masivo, pero creo que algunos de nosotros aun no olvidamos ese misticismo, esa agradable sensación de saber que hicimos la elección correcta y que no compramos las basura que nos promocionaron.
Au revoir

lunes, 26 de julio de 2010

La maldicion de la ira

Lo que comenzó como una pequeña salida al 'se me tiene que ocurrir algún tema' tal vez se ha convertido en una de las series encadenadas de entradas mas grandes que alguna vez pueda escribir. Me dejare de pequeñeces, alguna vez escribí una entrada con el título 'Maldiciones', pero lo que no les dije fue que hay un proyecto detrás de esa ideas y una de ellas es esta 'La Ira' y me parece que tal vez me salga un poco del tema en el proceso, pero veo un futuro prometedor para ese escrito. Ahora el plan es publicar diariamente un capitulo y esperar ciertas sugerencias para mejorar algunos puntos sueltos por ahí; quiero hacer de esto una especie de 'cadáver exquisito', así que espero comentarios. Bon voyage mes amies.

Au revoir


3.- Sombras
Estaba frente al espejo del baño, me mire, estaba envejeciendo más rápido de lo que había pensado y me entristecía reconocerlo. Abrí la gaveta y tome el frasco de tramadol, separe dos píldoras, las vi con cierta ansiedad y las engullí, me serví otro trago, directo de la botella, y la deje a un lado. Limpié mis heridas, bañe los cortes con el alcohol y comencé a suturarlos, el dolor era punzante a cada estocada de las agujas; pronto ese dolor desapareció y se transformo en pequeñas picadas, el fármaco no tardo mucho pero aun asi me parecieron horas hasta que estuve completamente drogado. El problema llego cuando tuve que atender esa herida de bala, admito que tuve suerte, aparentemente no había tocado ninguna arteria o vena importante, pero buscar la bala dolía como un demonio ‘el precio de la ira irracional…’ me dije, tome otro trago y continúe con la búsqueda, las pinzas chocaron con algo metálico y lo saque, grité y maldije tanto como pude, pero mis gritos no cesaron pues tuve que bañar la herida en alcohol y luego suturarla. Abrí la gaveta una vez más y saque otro par de pastillas de tramadol, otro trago y a esperar, me duche, vi la sangre correr por mi cuerpo, amaba mi cicatrización, mire mis tatuajes, uno de ellos estaba deformado por la sutura improvisada, me eche a dormir un rato, casi me desplome cuando llegue a la cama anormalmente grande para una persona y prácticamente me desmaye.
Desperté un par de horas después, con un terrible dolor corporal, volví a tomar el combo que me había dado problemas tiempo atrás y finalmente me pude levantar. Tome toda la ropa que me había puesto esa noche y la subí conmigo a la azotea, el decimo piso de aquel edifico, nadie se atrevía a preguntar que ocurría en él, era la ventaja de estar en esa particular zona de Lima, apile las cosas y las quemé, yo vivía en el decimo piso, asi que básicamente la azotea era mía, nadie la usaba, nadie quería ver esa selva de concreto pero yo encontraba cierta magia en todo ese alboroto de grises y luces que se alzaba hasta donde la vista podía ver; atrás ya habían quedado los atardeceres, pero las llamas devorando mis ropas creaban un brillo similar, algo incomodo por el humo que despedían, pero aquel resplandor me traía ciertos recuerdos, y una vez más esas sombras sobre el suelo me torturaban; recordaba a Alana sentada a mi lado, nuestras sombras proyectadas en el pavimento, esa orgia infinita de cemento se fundía con el panorama algo reducido que nosotros habíamos dejado atrás. Las cenizas empezaron a volar, prendí un cigarrillo, el resplandor era ahora mortecino, las llamas morían al igual que las luces en esa selva; todo moría al igual que las esperanzas de regreso de aquellos que había asesinado ‘la ira…’ me repetí y olí mis manos, aun tenían ese rastro metálico tan difícil de desprender propio de la sangre ‘me vendrán a cazar en algún momento…asi como yo lo hago ahora…’ mire el cielo, ya amanecía y tenía que encontrar algo de descanso antes de la siguiente cita. Esa noche también soñé con ella, y extrañamente también con ellos.
Era muy tarde cuando irrumpí en la central, me había asegurado que la mayoría quedara fuera, sabía que era costumbre enviar a los menos importantes a revisar esos ‘alborotos’ y yo me había asegurado de crear múltiples distracciones por toda su jurisdicción. Solo el círculo de amigos y benefactores de esos bastardos se quedaron, el departamento de policía aun estaba abierto y no dude mucho antes de entrar, sabía que sería difícil, sabía que estaban armados, pero yo también tenía mis armas, dos micro UZIs ‘buenas noches…’ les dije ‘que se te ofrece, deberías estar en tu casa con tanto alboroto por acá’ me dijo uno de los que estaba recostado contra el escritorio ‘dos cosas, quiero los archivos de la muerte de la escritora Alana y…’ les dije mientras desenfundaba las armas ‘eso es imposible, hijo…’ dijo el mayor ‘estás loco…’ me dijo otro mientras me apuntaba con su arma, los otros lo imitaron y pronto me encontré rodeado de diez malditos policías corruptos ‘adiós…’ les dije y dispare a las luces; la acción luego de eso fue relativamente rápida, disparos intercambiados, hombres gritando y respirando ahogadamente, sombras iluminadas por los destellos de los disparos y cuerpos cayendo. No sé cuantas balas me rozaron, pero me sentí afortunado porque solo una diera en el blanco, avance entre escombros y di con el cuarto de archivos, retire la caja que contenía lo que buscaba y me la lleve, deje un as de espadas antes de irme, aunque claro, tuve el cuidado suficiente como para imprimir las huellas de uno de esos bastardos muertos.
Salí del lugar rengueando, me costaba avanzar y era consciente del riesgo que implicaba quedarse ahí demasiado tiempo pero mi cuerpo estaba demasiado golpeado, demasiados cortes y esa malditamente dolorosa bala clavaba en mi cuerpo. Avance tanto como pude y pronto estuve en casa y escuche ‘Shadow song’ de Supertramp ‘hermosa…’ resople, me hubiese preocupado más de haber recordado que yo puse ese LP; la recordé y vi mis manos sangrantes y manchadas, antes solo la había llamado, esa noche la lloré y maldije a esa anónima entidad que la había matado. No duro mucho por suerte, y entre al departamento tan pronto acabe, me desperté, solo un maldito resumen del ‘acontecimiento del día’, me levante y mire los restos del reloj, no les preste atención, me dirigí a la biblioteca y saqué algunos papeles de la caja, los deje sobre el escritorio y regrese a la cama; mis heridas se habían abierto, necesitaba algo más de descanso, una vez más el dolor que sentía me reconfortaba, vi mi sombra proyectada en la pared y la toque ‘seria genial si no estuvieras ahí…’dije con cierta decepción.

domingo, 25 de julio de 2010

La ira, toda una maldición

Lo que aquí compartiré con ustedes es el último movimiento de mi cabeza en cuanto a crear historias, evidentemente esta incompleto, pero me parece prometedor. Es el principio de muchas cosas que tal vez nunca conozcan sus ojos, y que tal vez se queden tristemente plasmados en los mios únicamente, espero les guste lo que prepare.

Au revoir

1.- Tacitus
Aquel salón era particular; muy amplio, pero con la acústica perfecta, cerrado y protegido y a la vez bien iluminado gracias al gran ventanal que hacía las veces de techo, y supongo que ese fue el error de quien diseño ese salón: aunque claro, quien habría podido pronosticar lo que pasaría esa noche, yo aun trataba de asimilar tan despiadado suceso, todos había huido para no regresar nunca, ni siquiera el dueño del lugar, todos desaparecieron. Yo soy un caso particular, no sé cuantas veces he regresado a este lugar, no sé si lo hago para tratar de recordarla o si es para torturarme, tal vez sea por ambas razones. No me importa eso, no me importa nada en realidad, no era tarde, estoy consciente de ello porque la llamada que me hicieron me saco del trance ‘Tío que tal’ dijeron del otro lado de la línea ‘Jekyll, gracias por llamar, ¿estoy atrasado?’ contesté ‘no, pero cumplo con avisar, tío ¿vas a bajar a la tienda?’ me pregunto ‘si, necesito eso…dame unos 20 minutos y estoy allá’ dije eso y mire mi reloj ‘ya, listo, entonces nos vemos…’ colgó, guarde el celular y me encamine a la tienda, no estaba tan lejos como para recurrir a algún tipo de transporte, pero estaba lloviendo, todos corrían de un lugar a otro, alguien choco conmigo y vio mis manos, se alarmo y continuo su camino, ese gesto me hizo mirarlas y las descubrí sangrantes, pare y las atendí, un pequeño fragmento del vidrial se había clavado en mis manos, no fue nada grave, pero que no lo era para mí en ese momento. Llegue y Jekyll se alarmo un poco al notar la herida ‘tío estas bien’ fue su primera reacción ‘no te preocupes, no es nada, ¿ya está todo listo?’ le pregunte ‘si, todo listo, pasa por favor…’ me invito ‘con respecto al diseño, pues no me has dicho que significa’ agregó ‘Los hombres prefieren pagar un perjuicio a un beneficio, porque la gratitud es una carga, y la venganza, un placer’ le conteste, se quedo quieto un momento antes de seguir, mirándome y luego siguió moviendo la aguja sobre mi piel. ‘…a que se debe tan extraña dedicatoria’ preguntó ‘el latín es bastante particular…y Tácito aun más, disculpa Jekyll pero es algo privado’ le respondí, el tatuaje empezaba a doler un poco ‘no te preocupes tío…debe ser por algo’ me dijo y continuo su trabajo. Ese dolor resultaba tranquilizante, reparador de cierta forma, y eventualmente se acabó ‘Listo, termine, anda a verte al espejo a ver si no quieres agregar nada más’ esas palabras me sacaron del trance, lo vi y asentí con una media sonrisa, realmente era un profesional ‘te quedo bien Jekyll’ respondí algo animado ‘gracias, creo que me hacía falta’ termine, me pusieron el parche en el flanco y me vestí ‘no es nada, tío…a ver si nos visitas más seguido’ me dijo mientras me iba, me despedí con aquel viejo saludo que siempre hacia y me fui, aun llovía, no me importo y camine a casa. Deje todas las ropas majadas en el baño y me metí a la cama, caminar habías demorado más de lo usual y ese día estaba bastante cansado por lo que quedarme dormido no me costó mucho, pero esa noche no pude dormir bien, dando vueltas de un lado a otro, levantándome asustado una y otra vez mientras mi sueños me recordaban aquella noche.
2.- Pesadilla
Era su presentación oficial, Alana era una escritorcilla bastante sencilla, cínica, ácida, con pensamientos algo elitistas, pero muy preclara; en ese tiempo salíamos y nos iba bastante bien, pero tuvo que ser ese día el que se diera una de nuestras peleas. yo hace algún tiempo que llevaba publicando y prestando mis servicios a quien los necesitase y le sugerí que no se presentara ‘no sabes lo horrible que puede ser el mundo de un escritor’ le dije entre otras cosas ‘pues buscare una forma de sobrevivir en él, no se te ocurra hacer algún comentario parecido’ contesto iracunda ‘no lo hago, pero no quiero que pases por ciertos estadios, la gente aun no está preparada para nosotros…’ argumente ‘dices eso, pero no dudaste en escribir mi prologo, me diste buenas críticas, me ayudaste en el proceso de investigación, me impulsaste, a tu manera, a que publicara…y ahora me dices eso…’ estaba enojada, la vi a los ojos ‘es solitario, te distancias…no quiero verte así Lana…’ dije, no hubo respuesta, ella salió del cuarto, de la casa y era obvio hacia donde iba. No la seguí, la presentación era en dos horas, salí a la terraza y fume un par de cigarrillos, me serví un shot de pisco, salí y camine por los alrededores como solía hacer; paso cerca de hora y media, regrese, me duche y cambien. Odiaba lo formal, pero no me recibirían si no calzaba con el resto del público, anude la corbata y prendí otro cigarrillo, maneje hasta la dirección señalada y vacile un momento antes de entrar y buscarla, en ese momento me pareció mejor darle su espacio, ya habría tiempo de maldecir aquello, y entre, evidentemente me habían reservado un lugar, vi rostros conocidos, ellos me vieron, la insoportable etiqueta social se imponía dentro del recinto, manos extendidas para recibir apretones, sonrisas falsas, algún posible entusiasta se tomaba todo con seriedad, el mundo no le habías enseñado nada, hasta que el reloj sonó, el presentador hablo, un par de rostros conocidos caminaron al estrado, se presentaron, hablaron nimiedades, mera formalidad. La carátula del libro se exhibía ahora a un lado del estrado y el presentador regreso ‘…y ahora con ustedes la autora del libro antes mencionado, Alana Dezmar’ se escucho por los parlantes, ‘el plato fuerte’, todos se pararon y aplaudieron, pero ella no apareció, el presentador la volvió a llamar y en ese momento pasó, ‘…Alana Dezmar’ cuando termino, el cuerpo de aquella mujer se precipito sobre el vidrial, cayó al suelo inerte, inmaculado, mientras la sangre teñía el lugar; los alaridos no se hicieron esperar, el desconcierto hizo a los presentes abandonar el salón, atropellándose, empujándose, empujándome con ellos; yo no quería salir de esa sala, corrí en dirección contraria a la multitud y caí de bruces sobre los vidrios, me hice varios cortes, pero nada dolía. Me levante y camine a ella, mi florido vocabulario se redujo a un sinsentido lleno de vacíos, de silencio; me quede de pie junto a su cuerpo, me arrodille y solo la sangre que bañaba los alrededores de su cuerpo me recordaron que ella ya no podía responderme, se que la estaba llamando, pero yo no escuchaba, la abrace y por fin manche su cuerpo con mi propia sangre.
Me levante aterrado, sudando, vi mi pecho aun enrojecido por la sesión del día anterior y las palabras vinieron a mi cabeza, mi pesadilla debería acabar, ella tenía que ser vengada, ‘la venganza…’ me dije ‘la ira irracional…’ crepito en mi cabeza, me quede sentado pensando en esas palabras, sumido en esas palabras, tratando de encontrarles cierta lógica, la verdad es que bien sabía que era inútil buscarlo, tarde o temprano acabaría haciéndolo; me levante y me serví un trago, el reloj sonó una vez más, no lo soportaba, lo busque y lo estrelle contra el piso, al fin algo de descanso.

viernes, 23 de julio de 2010

'No quieres hacer una colaboracion para...'

Empecemos por esto, si Nietzsche dice que el apoyar al pobre nos hace débiles ¿se aplicara eso para las colectas? no tiene mucho sentido en este momento ¿verdad? pero lo tendrá; continuando con el ilustradísimo alemán, los más (el ‘pueblo’ -palabra más asquerosa-, mi múltiplemente citado ‘la gente’) apelan a mendigar, la iglesia también lo hace (aunque con su nada refinado diezmo, una ‘colaboración’ voluntariamente obligatoria) y hoy en día tenemos organizaciones que se dedican a ello con (no las conozco mucho, asi que no las golpeare tanto) la tapadera de ‘labor social’ (estoy generalizando lamentablemente), pero no quiero hablar de los que se aprovechan de ciertas hechos, si no de los que se dejan abusar (los voluntarios que pueden estar metidos allí) y creen que por hacer ‘labor social’, por ayudar al ‘pobre’ son más personas que el resto que no ayuda si no se le pide.
Critíquenme todo lo que quieran, pero eso es lo que pienso, eso es lo que veo; para ser precisos, lo que vi hoy caminando por las ya tumultuosas principales calles miraflorinas. De hecho hay dos cosas que convergen de alguna forma y ambas se ligan a la palabra (asi crean que la utilice mal para uno de esos grupos) ‘mendigar’. Suene duro o no, no me interesa, eso es lo que pienso, esa es mi acida visión del ir y venir de este tipo de cosas; odio que la gente o incluso las personas (aquellas que están en la delgada cornisa que separa a los más de los menos) que se vanaglorian de esas acciones, no entiendo ese razonar, díganme simplemente porque ayudan ‘desinteresadamente’ (no existe tal palabra) se sientes más importantes que los demás, díganme ¿acaso son una elite? no lo creo, son tipitos que se dejan engañar con cierta facilidad (sin llegar a ser inocentes, no merecen ese rango) o que (esperemos no es el caso) creen tener un espíritu altruista y creen que lo que hacen está bien simplemente porque es difícil hacerlo.
Hablando claramente me estoy refiriendo a algo que vi nacer en mis años mozos, cuando aun mi personalidad no terminaba de cuajar y era algo inocente; esa tarde mientras caminaba por el parque Kennedy rumbo a la ‘pre’ me tope con un grupito de unos 6 chicos con polos blancos adornados únicamente con una casita y un mundo detrás de ella, se leía claramente ‘un techo para mi país’ saque el poco excedente de dinero que tenía en mi bolsillo (unos cuantos céntimos) y los deposite en el tachito, antes de que pudiera decir algo uno de ellos me puso su sticker (como diciendo ‘véanme, he colaborado, yo apoyo, mírenme’), yo me lo quite y lo vote mientras avanzaba. Hoy la historia se repitió (en otro miraflorino punto evidentemente), pero mi lengua fue más rápida y dijo ‘deja el sticker ahí’, tampoco les cuento esto por decirles ‘yo ayudo’ porque el centro de mi idea es que si bien quieres ayudar, eres libre de hacerlo pero no necesitas estar divulgándolo (obviamente me acabo de contradecir, pero quería dejarles el ejemplo) y menos aun estar vanagloriándote de ello.
Programas como esos tienen todo mi desprecio y si bien contribuyo con ellos deliberadamente en ciertas ocasiones es porque me da la gana, no hay una razón racional en ello y no son rezagos del cristianismo inculcado en mi niñez ni de cualquier otra cosa parecida, es solo karma como lo veo. En algún momento ese dinero que di para su causa me podrá ser retribuido para alguna de las mías, nadie puede escapar de la rueda del karma que gira y gira en nuestro interior y yo estoy seguro que estos ‘programas de labor social’ algún día recibirán el golpe que, según mis cálculos (mera matemática básica para saber cuánto sacaban estos fulanos en un promedio de 4 horas de ‘recolección’ asumiendo que todos eran voluntarios), será devastador, tanto como para aquellos que la ‘dirigen’ y ‘benefician a los más necesitados’ (evidentemente esto puede ser manipulado dependiendo de las circunstancias) como para aquellos pobres lazarillos que verán como su héroe se desmorona. Disculpen el odio profesado a estos ‘programas’ pero nunca he creído en ellos, siempre decepcionando a quienes los apoyan diciendo ‘hemos recaudado x’ cuando en realidad han recaudado ‘x+y’ ¿dónde está ‘y’? por ahora es un misterio.
Au revoir

miércoles, 21 de julio de 2010

Tacito

En caso no llegue a hacer nada, les deberé estas entradas, mes amies.
À Bientôt
(escrito el 23 de julio a las 23 horas)
Realmente me disculpo por mi descuido, no les regale una entrada. Ayer no quise escribir y el miércoles mis manos no querían moverse producto de la pereza (pecado más mundano y delicioso) y pues hoy no hay suficiente tiempo, estoy algo cansado y busco economizar por todos lados (incluso palabras) así que les deberé eternamente esta parcialmente preparada entrada. Aunque no los dejare sin nada que leer, salvo una disculpa de una línea, así que les dejare una de las frases más brillantes de Tacito, se que la disfrutaran y para aquellos que encuentren la entrada de hoy (23 de Julio) les diré que bien podría resumir lo que ustedes sienten, así que detenganse un momento, respiren y procuren no hacer un 'numerito'.
He aquí la poderosa frase: "Los hombres prefieren pagar un perjuicio a un beneficio, porque la gratitud es una carga, y la venganza, un placer".
À Bientôt

martes, 20 de julio de 2010

Al di là del bene e del male

Al fin comienzo a entender a Nietzsche, más allá de la superficial, le estoy encontrando un profundo significado a sus escritos; personalmente no creo que haya mente que haya creado tan prolijos planteamientos (no usare filosofía por las mismas razones que este maestro de las letras) que aun hoy atormentan a tanto feligrés que se cruza en el camino de sus palabras. Hace unos días dije que no sabía que pensaba él acerca de la esperanza; pues ahora lo sé y sé también que esta no recibió trato especial, Nietzsche se refiere a esta como la peor de todas las emociones humanas (si se puede considerar como tal) y narra brevemente que fue Zeus quien la deposito en la caja de Pandora, asi que les pediré que presten algo de atención a la persona que les dice que tengan esperanzas o que usa esta palabras y me gustaría que me digan ¿cómo se sienten al respecto? cierta indignación o tal vez es solo decepción, todas ellas mundanas e innecesarias.
¿A dónde quiero llegar al usar a Nietzsche como figura para esta entrada? empecemos entonces por algo puntual, esta entrada lleva una traducción al italiano de una de sus más grandes obras, ‘más allá del bien y el mal’, y ello envuelve una de las mejores ideas concebidas por una mente humana. Para mi nombrar a este personaje es sinónimo del derrocamiento de paradigmas de todo tipo (morales sobre todo) y la construcción idílica de la humanidad sin ella, sin esa barrera, sin trabas y con capacidades potenciales infinitas; hay tal vez un punto que me gustaría aclarar con respecto a este vasto asunto y es que en sus escritos el alemán no propone una sociedad amoral si no una que trascienda la moral que reprime su accionar (valga mencionar: los valores protegidos por el cristianismo) y limitan sus capacidades, atrofiándolas y haciendo al fuerte, débil.
No sé si ese nuevo inicio para la moral, esa refrescante moral que puede translucirse en la obra del alemán se pueda aplicar a casos como los que alguna vez viví. ¿En qué sentido se puede medir lo moral en nuestro actuar? no lo sé y es algo que francamente me daría el trabajo de buscar, hoy algo me inquieta y es que desconozco el sentir ese individuo que mencione unas entradas atrás (en la entrada ‘Raro’ me parece), no sé qué piensa cada vez que evoca mi imagen, se sentirá traicionado, obtuso, superior, quien sabe; me parece extraño realmente que escriba de esto en un espacio que en un principio iba a ser lo más impersonal posible (aunque nunca logre el matiz que esperaba) se está convirtiendo poco a poco en un ‘journal’ donde combino mi visión de las cosas, las definiciones absurdas y parte de mis vivencias, lo que alguna vez pude ver o leer.
Me pregunto si esa otra persona tiene (también) que ver con esto, si mis repentinos cambios se deben a eso o si todo es una creación más de mi esquizofrénico cerebro, si todo lo que escribo no lo estoy soñando, esa crisis me ha vuelto a asaltar y supongo que estoy preparando un poco mi cuerpo para ser torturado, para demostrarme que aun estoy aquí, para demostrarme que no importan las cosas que haya mas allá de todas las cosas, más allá del bien y el mal, más allá de nosotros mismos, más allá de nuestros universos regidos por un dios con nuestro nombre y nuestros caprichos. Tal vez incluso estas palabras aun estén dormidas en mi cabeza y se pierdan, pero quiero dejarlas registradas para demostrarme que aun sigo cuerdo, que no importa lo que haya más allá, en mi multi-universo aun soy una amoral deidad que ha comenzado a desafiar las barreras impuestas por sus propios paradigmas, asi que contesten a la pregunta ¿qué hay más allá del bien y el mal? tal vez tampoco quieran descubrir eso.
Au revoir

lunes, 19 de julio de 2010

¿quieres este o ese?

¿Qué quieren hacer? tan simple y complicado, bizarros defectos y pasiones (o placeres) que nuestra mente siente que necesitamos; yo quiero muchas cosas, mi ambición también es tal que lo quiere todo y mi envidia hace que no quiera compartirlo, pero mi sentido de equilibrio esta sobre todo ello y loas aplaca, aunque siempre cedo un poco frente a los placeres de la vida. Pero el decir ‘¿qué quieres?’ es ya lo suficientemente complicado porque es muy general, qué quiero hacer con qué, hay tanto campo que abarcar y nuestros brazos son tan pequeños frente a tal multitud de opciones que si quisiéramos dar una respuesta para todo, todo terminaría desmoronándose y entraría en una cierta contradicción.
No sé si me equivoque al decir que querer se asemeja en algunas cosas a desear, se que se distancian en algunos aspectos, pero ambos buscan saciar ciertas necesidades. El desear, al menos para mí, tiene más poder porque a veces podemos desear cosas que ciertamente son difíciles de cumplir y por ello se asumen como reto. ¿Y qué con el querer hacer? creo que es más inmediato, es algo que está más ligado al momento, pero aun asi termina siendo algo engañoso (pensé en la palabra ‘tricky’ pero no encuentro mejor equivalente que el que use) y que merece buena parte de nuestra atención; el querer está más ligado a necesidades creo yo, por mas carnales, mundanas o espirituales que estas puedan ser se relacionan con lo que necesitamos y sobre todo con aquellas necesidades que sabemos serán satisfechas con alguna acción en el futuro próximo (otra certeza).
Ahora nunca me he puesto que es lo que realmente necesito, al menos no conscientemente, nunca me he preguntado qué cosas son fundamentales (al menos con la profundidad con la que suelo hacer tras preguntas de ese tipo) para mí o que no me puede faltar, saliendo de lo material completamente, remitiendo a una pregunta complicada ¿qué queremos hacer con nuestras vidas? admito que esa pregunta me la he hecho antes, y casi nunca la he podido contestar me asusta tanto dar una respuesta y fallar (sobre todo el fallar, me aterra fallar) o simplemente responder por responder, esas no son las cosas que yo busco con todo ello.
Asi que al menos yo reflexionare acerca de mis ‘querer hacer’ pues encontraría desagradable responderlos sin antes responder el ‘¿qué necesito?’ tal vez dado lo anterior responderán ‘lo fundamental, lo esencial’ pero eso remite a la pregunta ‘¿qué es eso, como saber que estamos frente a ello?’ y hundirnos finalmente en un mar de preguntas, muchas sin respuestas y todas jodidamente difíciles, bienvenidos a mis dominios. Supongo que mi meta con todo esto es decirles o instarlos a no preguntar cosas a las ligeras, porque incluso el hecho de preguntar nos hace responsables por esa respuesta, por el peso que esta tenga por mínimo que pensemos pueda ser finalmente puede ser un peligroso punto de desequilibrio.
Para dar por terminada la sesión les diré que el querer tiene varios significados, deben conocer muchos y su diferencia, pero hay otros aspectos de tan particular palabra y como todo monstruo salido de nuestros labios si no tenemos cuidado las cadenas que lo amarran pueden soltarse demasiado y provocar un efecto que no es deseado. Y por otro lado, dirigiendonos al otro concepto no desarrollado, el deseo puede ser tan fuerte como la propia ambicion que tengamos de alcanzar ese algo, asi que cuidence de él tambien, pensemos más antes de hablar (ya se los dije, hablar no es tan racional como pensamos), y si tienen un deseo descartenlo pues les tengo el trato que tal vez muchos de ustedes quieran (al menos asi lo dice mi retorcida mente) y que tal vez otros simplemente abandonan o desechan porque se creen inmortales (charlatanes, de presentarse el caso estoy seguro que rogarian por él), en fin, dejando los rodeos ¿qué les pareceria morir sin dolor? ¿tentador?, asi que tenga mas cuidado cuando deseen algo, tal vez este a la vuelta de la esquina y regresando al tema tengan también cuidado la próxima vez que digan o incluyan el ‘quiero’ dentro de alguna cosa que dicen, quien sabe a que nos podría encadenar tan caprichosa palabra.
Au revoir

domingo, 18 de julio de 2010

Sientanse libres de conocerme un poco...

Hoy me di cuenta de una triste realidad, me estoy imponiendo un tema a escribir, he pasado del ‘pensare algo en el día y veré que escribo’ al ‘escribiré esto’ casi impuesto minutos antes de preparar un escrito, que si bien puede gustarme algunas veces no es al menos para mí algo que pueda hacer con regularidad, y como podrán haber leído ayer no estaba completamente en forma, había vacios que trate de llenar lo mejor que pude y que obviamente me dejaron insatisfecho, ideas inconexas y otro tipo de errores clásicos que bien podrían ocurrir en algo con cierta imposición; al menos yo no funciono bien en esos contextos, claro está si es que no me siento del todo atraído por el tema.
Un familiar alguna vez me dijo ‘¿haces eso todos los días? -mi respuesta fue si, al menos era cierto en esos días- ¿te gusta o te estás obligando? no lo sé, pero igual me impresionas’ en ese momento me sentí extrañamente alagado; era la primera vez que alguien reconocía un trabajo prácticamente inexistente, de hecho no fue el ‘me impresionas’ lo que me halago, fue lo que me dijo luego de ello, le entendí que se tomaría un tiempo para revisar mi blog, eso si me alago. Recuerdo por que inicie mis peripecias como escritor (aun soy un novato, no merezco tal rango) y recuerdo que mis primeras intentos eran aun mediocres para mi, aunque no descarto la posibilidad de que algo publicado me haya decepcionado (porque ya ha pasado) y para mi trastornado ser de hace más de siete años, no merecía siquiera estar escrito asi que cada vez que encontraba alguno de esos mediocre papeles lo incineraba. Conforme fui avanzando, tanto mis escritos como yo íbamos madurando, encontré mi estilo (algo sombrío para algunos) y lo hice aun más propio, lo odie, me odie, me ame (gran paso) y continúe.
Han pasado más de cinco años desde que publicaron algo mío, en ese tiempo di mi consentimiento, me alegre y me pregunte ¿ahora qué? por suerte (aun no lo sé realmente) el tiraje fue pequeño y la obra quedo entre estudiantes y amigos de mi (espero aun) amigo y profesor de literatura, quien nos impulso a crear, aun hoy me sigo preguntando ¿ahora qué? pues publico en la red con miles de potenciales lectores y al parecer no gusto mucho o eso imagino para consolarme (o torturarme, quien sabe), son pocos los que me leen con cierta continuidad, quien sabe si es porque les dije ‘tomen el link, yo publicare a diario’ o porque aun después de eso les pregunto ‘¿ya leíste?’ con la expectativa de un niño a puertas de abrir sus regalos. Quiera o no siempre busco protegerme y eso no cambiara, todos buscamos beneficios propios, tal vez adule tanto mi propio ser que les diga ‘yo también busco el bien del grupo’ pero eso sería falso, no me importa el sino de la gente, ellos no valen la pena, si pudiera hacer algo por las personas tal vez lo haría sin pensarlo (tal vez he mentido una vez más) y quien sabe que otras cosas más.
Pero algo quedara claro en sus cabezas, pues no sé cuantas veces se los he repetido, y es el hecho de que mi pluma se mueve a voluntad propia, yo escribo porque me gusta y escribo lo que me guste (por más que esa idea entre en contradicción con la del primer párrafo) o lo que sea que mi retorcida mente haya ido tejiendo durante el día. Como sea, solo escribo por mí, por esa catarsis, por esa secreta ambición de ‘sé que me leerán, me tienen que leer’ y sobre todo eso lo hago por mi propia inconsciencia, mi propio morbo, mi propia excitación, mi propia adulación.
Me entristece pensar que soy un ser movido por el orgullo, por las adulaciones, por los apretones de mano en señal de reconocimiento y supongo que aun me alejo de esos seres, aun quiero creer eso porque por más orgulloso que sea siento que no necesito el reconocimiento de alguien para poder moverme, para poder funcionar, se que el hecho de aprender a aceptarme me ayudo mucho aun con mis múltiples recaídas depresivas, siempre se que la rueda del karma me mostrará su mejor cara (y eso no es esperanza, es certeza) y eventualmente luego de haber tocado fondo emergeré una vez más a terminar con el ruedo; solo que a veces es demasiado tarde cuando al fin he recuperado las ganas de hacer las cosas, se (evidentemente) que debería ser más constante, pero esa debilidad puede convertirse (si me da la gana de hacerlo) en un punto fuerte pues podría exigirme al tope para tener menos preocupaciones y con ello estoy seguro que también solucionare ese otro problema (entre la inconstancia y la depresión).
Y aun cuando les acabo de dejar escrito que no necesito el reconocimiento de alguien, supongo que no es del todo cierto, porque aun cuando me resbale cualquier opinión o comentario que trate de desanimarme debo decir que aun necesito de mi propio reconocimiento, de mi propia aceptación para funcionar (y eso me costó mucho) en el mejor de los niveles (aunque no siempre sea cierto, me refiero al nivel de esfuerzo). Nunca dejo de autocriticarme, siempre me digo muchas cosas y me da vergüenza decir que a veces no se cumplen todos los planes y por eso les dije hace casi siete meses que decir algo puede sonar muy bonito, pero es solo palabrería; una persona que aprecio alguna vez me dijo que expresaba las cosas que sentía haciéndolas y no diciéndolas y supongo que finalmente he tomado conciencia de ese paradigma, la verdad no sé si este es el inicio de una nueva época, yo quiero pensar que lo es y antes de irme les dejare un recuerdo ‘¿hemos fracasado?’ me abstengo de responder eso y ustedes pueden hacer lo mismo, pero al menos en lo que a mí concierne pensare mi respuesta y la escribiré con sangre dentro de mi sangre.
Au revoir

sábado, 17 de julio de 2010

Sibyllin

El tema de hoy tal vez se refiera a ciertos modismos que he utilizado a través del tiempo que llevo escribiendo, se me vino a la cabeza luego de escuchar un par de pistas de los psicodélicos Infected Mushrooms y les preguntare ¿creen que mi estilo es sibilino? al menos a mi me parece que incurro en él mientras escribo, siempre trato de darle esa sombra de interesante a todo cuanto creo, incluso aquellas cosas que en apariencia son fatuas. Supongo que lo hago, pero mi intención no es llenarlos de misticismos u otras cosas, simplemente quiero entregarle mi visión acerca de algo por mas vano que este pueda resultar, por mas sinsentidos que pueda llegar a tener porque a veces nos hace falta aparentar ese misterio que atraiga miradas para poder desarrollar algo de una manera más completa.
Ahora, lo de sibilino me parece casi un alago, es una de mis palabras favoritas y no por ello creo que tenga la posición que merece, a veces solemos subestimar muchas palabras, bueno, esta no es la excepción. Tal vez sea demasiado formal para algunos o tal vez les suene a un nombre (no se alejan pues sibila también está cargada de cierto misticismo) pero es de esas cosas que aun asi interesan, el solo hecho de declarar a algo ‘sibilino’ da mucha curiosidad, parece que nuestra promiscua curiosidad se siente muy atraída por ese tipo de sonidos, incluso formación en cuanto a letras, me parece que el pronunciarlas tiene incluso cierta magia inmiscuida en ella.
Esta noche no estoy tan concentrado como quisiera, las malas pasadas y las intrincadas y sibilinas formas de ver ciertas cosas, de interpretarlas me está dejando sin ideas, sin ánimos y sin palabras; yo siempre he dicho que las palabras sobran en ciertas ocasiones, esta es una de ellas, me gustaría que hubiese un modo de prepararles una visita guiada (y a prueba de errores) al interior de mi cabeza, para que vean las imágenes que esta palabra genera en mi cabeza, todas las retorcidas e insanas formas que toma, como muta conforme nos movemos entre cada campo que toca y sobre todo esa magia que desprende.
Mis palabras sobran hoy, no dispongo del lenguaje y palabras suficientes para expresarles de la manera que quiero este tema, me es difícil definirlo de una manera en la que ustedes, lectores de turno, puedan comprender, de sentir lo que yo quiero que sientan. Tratare aun asi de satisfacer mi egoísta deseo de dejarlo lo mejor que pueda, cual revoltijo de palabras; trato de decirles que lo sibilino (pues es un adjetivo) es mágico, poniéndolo en pocas palabras, pero en el sentido poco tradicional (no es una ilusión) es una fuerza que transforma, como el pensar, una forma que ve y por ver, modifica y envuelve en un fino velo para que nosotros no podamos verlo con claridad si no hasta el mismo momento en que nos hemos acercado, y claro eso no discrimina y pondrá su velo sobre algo bueno, malo, inocuo, peligroso o lo que sea, con tal de que podamos experimentarlo de una manera más sensorial, que no dejemos nada de lado sin antes saber bien que lo conocemos.
Y esa idea aun está incompleta, tengo esa sensación pero no puedo hacer nada más pues de lo contrario solo terminaría de manchar aquella definición, supongo que ya se me ocurrirá una mejor forma de expresarlo pero al menos por ahora eso también queda en los dominios de lo sibilino. Por cierto, a los comensales curiosos les dire que el idioma del título se presta demasiado bien para el propio tema y al igual que ayer, la sensualidad que pueda desprender esta es propia del francés.
Au revoir

viernes, 16 de julio de 2010

Porte

Puertas como pedazos de madera que separan habitaciones, puertas vistas como arte, puertas según los occidentales, la confianza absoluta de las puertas sin seguro de los orientales, pero eso es solo limitarnos al plano físico (a lo que tocamos) y como suponen yo me refiero a ese olvidado grupo de puertas que habita en la imaginación de unos pocos y en la filosofía de otros cuantos. Pongámonos un poco espirituales para abordar estos menesteres, tal vez resulte absurdo para más de uno pero les pido que respeten mi posición; empezare pues con esto ¿creen que hay formas de ingresar a otros planos? al menos yo creo que existen cosas que preferiríamos no saber, porque una vez inmiscuidos en tal o cual asunto ya no lo podemos olvidar (por mucha terapia que pueda existir según los psiquiatras) y a veces llega a ser un obstáculo que nunca logramos sortear y de hacerlo no lo hacemos (valga la redundancia) de manera completa, siempre nos persigue un remanente una sombra, pues hemos cruzado un particular umbral del que ya no podemos salir.
Las puertas nos llevan a salones amplios que tienen a su vez más o menos puertas que el salón que dejamos atrás, cada puerta tiene su particularidad, cada una de ellas nos puede llevar (como no lo puede hacer) a un punto donde es imposible tomar el camino de vuelta al punto en el que escogimos mal. Evidentemente nadie está libre de hacer una mala elección pero ciertamente hay que pensar muy poco para escoger el sendero sin retorno; algunas puertas esperan abiertas a que las tomemos y de tardarnos demasiado se cerraran y me temo que en algunos casos esa oportunidad no vuelve a aparecer jamás en nuestras vidas, otras sin embargo permanecerán abiertas siempre y serán tan particulares que no parecerán puertas y el solo cruzar su umbral nos puede traer más de un problema. Ahora como bien les dije, las puertas no solo son parte de nuestro destino, también son pasos a otras realidades, dimensiones, espacios, tiempos, como quieran llamarles (tal vez han considerado todas posibles) pero el hecho es que yo pienso que mediante el reconocimiento de ciertos indicios uno puede encontrar esas puertas y a veces están más próximas de lo que creemos pues no obsesionamos tanto que dejamos pasar cosas (continuo con el encontrador/buscador que también utilicé ayer) o ciertos indicios de las mismas, quien sabe a veces el hecho de cruzar el umbral de la puerta principal de sus casas ya los está llevando a otro desconocido lugar del que ustedes creen formar parte normalmente; tal vez es su llave la que hace que esas cosas extrañas ocurran una vez esta del otro lado de la puerta, ‘a salvo’ en su hogar, pero creo que deberíamos estar reconsiderando muchas de esa posibilidades.
Las puertas también me recuerdan un libro, Hyperion, en el las puertas son más que la tradicional separación de habitaciones (debí comenzar por decirles que Hyperion se desarrolla en un mundo donde ‘el planeta Tierra’ murió -tal como lo leen- y la humanidad está dispersa en más de mil mundos distintos al mando y dirección de la Hegemonía) si no que toma una mística distinta, donde cumple un rol de nexo entre mundos, aunque también cumple el rol tradicional de la puerta occidental, pero en hogares de ricos donde pueden costear el viaje por teleyector (la tan ambicionada teletransportación) y las puertas son eso ‘puertas teleyectoras’ que conectan diversos mundos donde están situadas cada una de las habitaciones ¿no les parece divertido?
Ahora los llevare a la raíz de lo que me impulso escribir acerca de las puertas y debo decir que mis necesidades acerca de saber se sienten algo intimidadas luego de analizar superficialmente el tema que dio origen a esta prefigurada idea, el Vudú. Como ya deben saber, les he declarado mi afición no solo hacia el conocimiento y todo lo que pueda involucrar su búsqueda, sino que también soy un amante del ocultismo (en general, sin restricciones) y tal vez ese saber que a veces ‘no quisiera haber aprendido’ prima sobre otras barreras que establezco para que mi curiosidad se satisfaga. Como sea, una de las cosas más serias de las que he podido saber a toscas pinceladas es esa, el Vudú. Esta creencia es tan particular que me asombro mucho y la curiosidad por saber de ella ahora tal vez me lleve a no dormir bien hasta saciar esa hambre, pero tendré mas cuidado que con otras cosas que ya haya visto; el punto de nombrarlo es que ellos hablan (según entendí delo poco que leí) acerca de dos puertas por las que pasan los vivos para no regresar jamás (una suerte de Inframundo) y el más grande problema es que la gobiernan dos entidades opuestas, una de ellas sigue las reglas del juego a sabiendas de que la otra entidad no lo hace, lo particular es que no solo es una suerte de recaudador de almas para su puerta (se da el trabajo de ‘atraer clientes’ a la mesa) si no que nadie está libre de su yugo, por más justo que este haya sido si él le pone los ojos encima me temo que no tendrán escapatoria.
Asi que como ven las puertas son más que simples pedazos de madera, son nexos y aun más; me temo que incluso mis propios puntos de vista no me han dejado ver el tema en toda su esplendor asi que aquí mi pregunta/petición ¿díganme si creen que he olvidado mencionar algo? la verdad es que este tema puede dar para muchas cosas más pero tanto mi propio cerebro como las ideas que este puede alumbrar están limitadas por ahora a este sencillamente obsceno escrito y sé que de tratar de forzarlo más de lo que ya hice, parecerá aun más vulgar de lo que bien ya podría ser. Asi que los dejare con el último grito en mi mente; consideren bien sus posibilidades y lo que puede aguardarles detrás de una puerta, piensen muy antes de girar el pomo de ese cuarto al que nunca entraron, tal vez sea la puerta del Maître equivocado.
Au revoir

jueves, 15 de julio de 2010

Aussicht

Como se los dije en otra entrada esta palabra está sobrevalorada, junto con la fe (algo que mantiene a muchos cuerdos, no los critico) son la piedra angular de las creencias religiosas (aunque claro allí falta ‘el creer’) que nos piden seguir un código. Con esta última referencia libero del yugo de esas palabras a quienes simplemente dicen ‘yo creo en tal o cual cosa’ sin ligarse a ningún tipo de ‘institución’. Pero no nos desviemos tanto del tema del día, la esperanza se define como la confianza que se tiene acerca del bienestar futuro (el simple hecho de afirmar que cosas buenas pasaran antes de que ocurran, suena como algo evidente pero es importante hacer la aclaración) y como tal me parece que a veces simplemente vemos lo que queremos ver, no me adentrare en la definición que la iglesia romana tiene de esta (como ‘virtud’, otra particular palabra) pues estaría cometiendo una imprudencia completa ya que no he leído mucho acerca de ese tema en particular (virtudes según la iglesia) y al menos para tener algo de autoridad debería haber leído acerca de eso antes siquiera de poder escribirlo.
Regresando sobre las letras, lo que para mi simboliza la esperanza es una sensación muy particular, (aunque me gane sus abucheos) es el hecho de sentarse y decir ‘no te preocupes, todo irá bien’ aun cuando tal vez no tengamos la certeza de que asi ocurrirá, solo esperamos que caiga sobre nosotros y nos aplaste y esa no es una buena forma de esperar recibir algo ¿no les parece algo vacio? al menos para mí lo es y por ello hago esta suerte de crítica. Ahora tal vez me digan que me contradigo porque en algún momento escribí ‘…y tenía la sensación de que las cosas iban a salir bien…’ o algo parecido, pues a ellos (o tal vez a mi paranoia) le responda esto: esa fue mi visión del karma, porque yo SE que ocurrirán cosas buenas, pero con ellas llega la responsabilidad de aceptar lo malo que también puede venir hacia nosotros; no sé si lo haya escrito alguna vez, pero el que nos ocurra algo bueno significa que en algún momento aparecerá algo malo y debemos estar preparados para asumirlo, y no por ello vamos a detenernos y decir ‘no quiero hacer nada porque eso repercutirá en mi de algún modo en algún momento’ esa tampoco es la manera adecuada de actuar en esta realidad.
Como sea, ¿qué es para ustedes la esperanza? no aceptare respuestas prefabricadas, tendrán que improvisar algo. La esperanza a veces detiene el mundo, porque todos están esperando su llegada en vez de salir a encontrar algo que les vendría bien; el truco es saber que estamos buscando (creo que ya les hable de los buscadores y lo encontradores en algún post pasado, de lo contrario avísenme para ponerlos al tanto) y no solo encasillarnos en su búsqueda si no aprovechar todo lo que viene a nosotros en el camino (aprender del proceso). Ahora que les parece esto, ¿esta sobrevaloración de la palabra nos es beneficiosa de algún modo? les he dejado ver mi posición, pero añadiré lo siguiente, aunque me duela aceptarlo esta sobrevaloración (casi tomada como referencia) es la más difundida; en mi caso no existen ni la esperanza ni la fe, en su lugar tengo al karma y la certeza y aunque ambiguo me funciona bastante bien.
Para redondear la idea les recomendare revisen algo del gran sifilítico y filosofo alemán (nuevo apodo para Nietzsche), declarado loco por la iglesia (pues no tuvo otro argumento para rechazar los sólidos argumentos del gran Nietzsche) cuando escribió uno de mis libros de cabecera (varios en realidad, pero les daré un solo título, lamentablemente para ustedes de los mas pesaditos), El Anticristo (Der Antichrist. Fluch auf das Christentum para los que saben leer alemán) donde plantea toda una nueva construcción para los valores de la humanidad (alejándonos de todo prejuicio impuesto por las religiones) y entre ellos está la creación de algunos valores contrarios a las ‘virtudes’ que propone ‘la puta de Babilonia’, me pregunto si él habrá pensado en la desesperanza (por antónimo inmediato, mas que por otra cosa) como posible contra-virtud o si realmente planeo todo ello tan fríamente que daría miedo pensarlo.
Au revoir

miércoles, 14 de julio de 2010

Polanski

Se me ha venido a la cabeza el caso Polanski, este genial director polaco fue acusado de haber abusado sexualmente de una menor de edad hace más de veinte años. Lo que me llamo la atención fue que (ahora que está libre) los yankees lo quieren preso con tal vehemencia que ignoran la petición de la ‘menor’ (en aquellos lejanos tiempo, ahora madre de tres niños) de quitar la demanda; por otro lado está el gobierno gringo diciendo que no pueden dejar un crimen de ese tipo impune pues este depravado drogo y violo a una menor de edad. ¿Alguien quiere ayudarme a entender por qué los yankees hacen eso? la única cosa que se me ocurre es que hay algo detrás de eso, hay algo que los yankees no quieren que sepamos al respecto (como muchas otras joyitas) y algo que además tardara mucho en hacerse público, y es a eso a lo que apunta la entrada de hoy: ‘secretos’.
¿Guardan algún secreto celosamente? yo supongo que al menos deben tener algo que solo lo han repetido en sus cabezas; por mi parte yo los tengo, son numerosos y sé que en algún momento los develare, al final tener secretos es en muchos casos una soga en el cuello. El hecho de guardar ‘algo’ que nos hace sentir avergonzados, inferiores o simplemente la piedra angular de nuestra filosofía tal vez sea por miedo al rechazo, y en pocos el temor de que ‘ese algo’ sea revelado.
Ahora (en realidad estoy un poco falto de ideas hoy) les tengo otra pregunta ‘¿qué utilidad tienen?’ no le encuentro alguna practica, salvo -tal vez- la de evitar la vergüenza (como lo escribí líneas arriba) pero daría a pensar que los secretos son producto de la desconfianza, de la duda hacia el todo (y tal vez no me aleje demasiado) y obviamente de un inseguridad hacia nosotros. No digo que el guardar secretos sea símbolo de debilidad; tomen el caso en el cual nos piden guardar uno, en ese caso un secreto representa mucho más que un grupo de palabras que no debemos revelar, nos da sino una idea de templanza (no en el modo religioso) y decisión absoluta, lo cual claro esta es más que elogiable en estos tiempos donde lamentablemente todo tiene un precio.
Para no hacer esto más tedioso de lo que ya podría ser (pues si alargamos algo más de lo que podemos realmente, solo lo haremos aburrido y tedioso) les propondré algo que tal vez les resulte extraño, los secretos son ambivalentes. ¿De qué manera? asumamos este blog como un secreto (en algún sentido lo es, algunos miembros de mi familia no lo saben), el hecho de ser un ‘secreto’ le confiere el derecho de ser desconocido por todos, pero por otro lado están los lectores que saben de su existencia, los curiosos que acceden a él por accidente y por qué no ‘mis otras conciencias’; asi pues vemos que para algunos es un secreto, pero es público para otros. Asi que pónganse a pensar en qué tan bien guardados están los suyos, yo al menos se que están perdidos entre las cajas y cuartos que construí en mi cabeza y solo hay un estado en el que puedo recordar todo ello, eso es raro, pero me sirve, en lo personal me gustaría saber que improvisarían para mantenerlos a salvo, incluso de ustedes mismos porque ahí múltiples estados en los que somos más susceptibles a decir cosas que no queremos…piensen en ello, pero no se exijan demasiado tal vez puedan pasar cosas extrañas.
Au revoir

martes, 13 de julio de 2010

Inocente estupidez...

Hoy continúo encontrando inspiración en las palabras que intercambio con una aquella persona con la que me disculpe; ella menciono las palabras que dan forma a mi título (por separado, claro está) de una manera particular. Para mí ambas palabras se alejan más que las fronteras de un universo en expansión; la ingenuidad, el simple hecho de confiar demasiado en ciertas situaciones donde deberíamos dudar más, una extraña cualidad que aparece en nuestra especie y que al parecer nos trae más de un problema, para estos casos el hombre sabio siempre me tenía una frase y una parte de esta se refería a la ingenuidad “…se bueno sin llegar a ser ingenuo, y si eres ingenuo asegúrate de no ser cojudo…”, palabras algo ácidas con las que crecí (las debo haber escuchado hace ya varios años) y que me mantuvieron alejado de esa cualidad tan humana. Dentro de mi particular forma de pensar es la extrema curiosidad (matizada con rastros de extrema bondad) la que nos hace incurrir en esta ‘falla’, aunque para mí termina siendo más un extraño y retorcido tipo de virtud.
Por otro lado tenemos a la estupidez, hermana de la idiotez y plaga de la humanidad; algo que el propio Einstein creía (posiblemente) infinito, una rama podrida de nuestro propio pensamiento, algo que se esparce como un virus y que incluso puede crecer en las lenguas y mentes de personas racionales que no tienen cuidado. Esta particularmente es una plaga de la que no podemos desprendernos, la gente (esa horrible y caótica mayoría) más que cualquier otro sector la arrastra y su lastre nos hunde cada vez más dentro de aquellos campos de ignorancia.
Como dije no se relacionan, algunos creen que lo hacen; creen que la ingenuidad es un camino seguro para la estupidez, que no hay otra salida, pero no han reparado que la definición propia de las palabras no se sobreponen, mientras una significa ausencia de malicia, la otra está referida a la lentitud en captar algo, asi que no hay un punto común (o incluso algún tipo de abstracción) que las pueda ligar. Asi pues las palabras me faltan para seguir con esto, la apatía hacia ciertas cosas ha crecido poderosamente y esta no es una de ellas, pero la afectan pues mi cabeza no puede estar en un solo sitio, divago demasiado como en este momento y si es que debo vincular ambas palabras del título tal vez escogería esta sensación como puente entre dos cosas tan disimiles.
¿Cómo hacerlo? me pregunto lo mismo, tal vez empezaría colocando a un ingenuo en el plato, dejaría que lentamente apatía se apodere de él y asi poco a poco ese vacío será siendo llenado por la estupidez de no hacer algo para solucionar su problema; ya lo dice Jean de la Fontaine: “Todos los cerebros del mundo son impotentes contra cualquier estupidez que esté de moda” y actualmente seguimos extrañas leyes que arrojan a los desesperados a esas salidas tan vacías. Díganme, ¿cómo ligarían esas palabras? O tal vez podría preguntarles ¿se creen estúpidos o han podido escapar de ella? ¿Qué hay de la ingenuidad? al menos en mi caso no he podido escapar de las prensiles garras de tan contagiosa plaga y por otro lado hablando de ingenuidad, supongo que no pude escapar de ella cuando era aun un crío y de alguna forma envidio a quienes aún conservan un poco de ella, esos optimistas que aun creen que el mundo está poblado por gente honesta, yo desconfió incluso de mi sombra y supongo que es por eso que no puedo aspirar a la bondad (como tal). Les dejo esta otra frase: “Cuando más buena es el alma de un hombre, menos sospecha la maldad en los otros” aparentemente el gran Seneca también conservaba parte de su ingenuidad.
Au revoir

lunes, 12 de julio de 2010

Zwinge

Usen el traductor de Google y revisen todas las traducciones de mi título, los alemanes usan un muy buen nombre (aunque alternativo) para designar lo que para mí es un sinónimo de lealtad. ¿Por qué escribir de esto? pues es más sencillo de lo que pueden creer, además estoy siguiendo la línea de una entrada anterior; en ella trato de sentar unas bases para decir ‘lo que la sociedad ordena casi siempre entra en conflicto con nosotros mismos’ y esto porque algo como la sociedad no tiene alma (aunque suene desgastado y onírico), la sociedad moderna esta tan desinteresada del sentir humano que nos desvincula grandemente de algunos placeres y sensaciones que antes eran más valorados. A mi edad he aprendido ciertas cosas por experiencias, pero gran parte de lo que comparto con ustedes es producto de mi conciencia, de mi doble juego en esta realidad (como entidad única dentro de la ‘sociedad’ y como la entidad que realmente soy; y esto no significa que sea hipócrita porque mi comportamiento dentro de la ‘sociedad’ está profundamente marcado por mi manera de pensar) que francamente me ha llegado a enfermar; nunca creí que la propia humanidad pudiera zanjar y poner en peligro su existencia con algo que nos permitió tener el lugar que ostentamos, pero no basta retroceder mucho si queremos ver eso y tampoco hay que afirmar que es un problema reciente porque incluso en los ‘principios’ de lo que llamamos ‘sociedad’ (me animo a decirlo porque siempre a existido una de las mayores plagas de la humanidad: el populismo, el dejar la decisión en las masas) que podría seguir vigente indefinidamente.
Pero regresando sobre mis letras, empecé esto hablando de los ‘zwinge’ y les adosé a un adjetivo: “lealtad”. Ellos no necesitan ninguno de los lujos (a veces llamadas necesidades) que nosotros, mientras tengan que comer y beber (por mezquino que pueda ser) estarán bien y aun más importante, si tienen algo de cariño estarán completamente satisfechos y ellos te darán todo su apoyo por más despiadado que seas con ellos; siempre que estés de buen humor y le des algo de cariño, ellos siempre estarán ahí para ti y aunque parezca que nunca nos escuchan siempre nos prestan sus oídos para conciliar ciertas faltas o incluso una profunda charla con ellos, porque por más crueles que seamos ellos siempre nos recibirán con (si es que se puede considerar) una sonrisa, porque a veces no importa cuán cansados estén si estamos ahí y queremos jugar un rato, por más enojados que podamos estar yo estoy seguro de que palearemos los ‘efectos secundarios’ con el solo hecho de mirarles las caras mientras nos regalan su mejor mirada. Nosotros deberíamos ser adiestrados para apreciar la simpleza de la felicidad, el hecho de que esta no es tan complicada (pero tampoco es eterna) y que la podemos alcanzar si salimos de esa burbuja llamada sociedad y nos miramos un poco tratando de ser menos superficiales.
Hay una frase de un tal Grogan que dice “…ellos no necesitan un carro elegante, casas grandes o ropa de diseñador. Un palo con un trapo mojado estará bien. A ellos no les importa si eres rico o pobre, hábil o torpe, inteligente o tono; dale tú corazón y ellos te darán el suyo. ¿De cuantos puedes decir eso?” para mí esa frase en particular resume este asunto tan bien que no agregaría nada más, y por ello también escribo que si ese leal compañero (el mío) tiene que morir mañana estaría tan apenado que supongo me quebraría luego de mucho. Siento, después de esta malversada perorata, que es en ellos en los que vuelcas ciertas emociones o comentarios que no harías frente a otro miembro de la familia y sin embargo a veces su existencia parece desaparecer entre tanto ‘trabajo y papeleo’ que tenemos, pero eso cambia cuando ellos vienen a nosotros ‘cuando nos hacen fiesta’ porque ya estamos allí y a la vez tienen la empatía suficiente (que ya hemos perdido) como para sentarse a nuestro lado si nos notan cansados, o tratando de ser conciliadores si nos ven cabizbajos, porque por mas instinto que puedan llegar a tener su fidelidad y obediencia los atan a nosotros, y francamente es algo de lo que hemos tomado ventaja, me pregunto qué sería de nosotros si fuésemos algo mas agradecidos con las cosas pequeñas (esas que hacen falta en nuestra monotonía) que nos ofrece más de uno al día; yo lo pensare y seguiré dándole vueltas a la idea, espero me puedan acompañar en eso.
Au revoir

domingo, 11 de julio de 2010

Raro

¿Qué es raro? no hay definición exacta de ello; es según algunos algo desconocido, según otros algo no habitual, algo que “está” mal, una concepciones sibilina errónea que se desenvuelve dentro del mar de Dirac; pero hay una definición (además del carácter único que le otorgan) que me llama la atención, la compartiré con ustedes: “de comportamiento e ideas extravagantes” pero ¿qué se significa eso? a simple vista es algo tan vano como lo efímero de la belleza mortal, y es que lo extravagante es algo único a fin de cuentas, pero aquel palabreo es que llama la atención.
Acabo de beber tanto como mi garganta pudo aguantar de una sola vez, aparentemente no puedo pasar de la media botella (de pisco si les interesa saber); la cabeza me da un poco de vueltas, pero más allá de eso no encuentro algo distintivo, siendo sincero es mi visión la única afectada y ya se está recuperando. Pero ¿a qué viene todo ello? Mi respuesta tal vez ‘regocije en su crapulencia’ a un individuo en particular, como ya es costumbre de este blog no usare nombres, pero debo decir que me siento algo decepcionado de esa entidad. Me disculpo por el comentario anterior (no debería decir que estoy bebido en un espacio asi) pero lo hago porque realmente estoy comprometido con esto (el blog) y quiero apelar a su tolerancia. Como sea, la razón por la que empecé de esa forma es un capricho, pero el origen subyacente de aquel inicio es básicamente debido a una conversación (inexpresiva a causa del uso de internet) y si quieren un origen aun más exacto les diré que fue a partir de una pregunta (una mucho más extraña que cualquiera que puedan encontrar dentro de todas estas pérdidas letras) que, según mi andropáusica interpretación, fue un rotundo no; obviamente las letras camuflan todo (como ya les dije, escribir es más racional que hablar) y esta persona buscaba de alguna forma no ser tan ruda (sé que leerás esto, discúlpame por tratarte de esta forma en el escrito y discúlpame también por sacar esto a flote) y lo logro. Mi pensamiento siempre pesimista respecto a las luchas en el campo de Venus me prepararan para escuchar esas cosas, pero debo decir que siempre es decepcionante escuchar eso, no estoy molesto, ni alterado (y si, no bebí por esta razón, gracias curiosos) o algo parecido, solo algo decepcionado conmigo mismo.
Sé que tal vez los pocos que lean esto sientan curiosidad de saber como un ‘no’ (aparente gracias a mi andropáusico pensar) se relaciona con un ‘raro’ y les diré que la relación está más cerca de lo que tal vez podrían llegar a pensar. Obviamente las razones por las que yo en lo personal creo que están cerca no saldrán a flote, pero regresando a lo que le da título a esta pobremente ilustrativa entrada me gustaría que me den su opinión ¿qué hace ‘raro’ a algo? al menos para mí es ese extraño caso de individualidad absoluta que hace a algo único (realmente único) y extraño, obviamente en el sentido cuasi tradicional (bizarro, excéntrico) y a su vez en el poco común que para mi simplemente explica el hecho de tener un solo molde destruido de este, algo que pude desafiar cualquier cosa impuesta, pero esas son opiniones de un cerebro aletargado.
No soy de los que se disculpan por algo hecho (en realidad, no sé si lo mencione, una de las políticas de mi vida es vivir sin arrepentimientos) pero esta entrada me parece que invadió algo privado, es mi alcoholizada mente la que habla, como sea en el fondo lo raro es tan complicado como definir algo subjetivo como la belleza. Ustedes escogerán el mejor significado para sus mentes, yo ya tengo el mío y sinceramente me gustaría lo compartiesen, mis ideas no me dan mas eso es todo. Al menos por ahora.
Au revoir

sábado, 10 de julio de 2010

Metal Army

Como bien habrán leído en mi pobremente ilustrativa descripción, soy un metalero autoproclamado, y con ello doy pie a muchos temas de discusión, otros se entrelazan y dan temas aun más interesantes y complejos (y otros ambiguos en ciertos aspectos) que podrían enredar mis palabras incluso más de lo usual. Pero mi cabeza siempre está abierta a muchas otras expresiones (no solo de metal alimento a mis oídos) musicales, algunas tan majestuosa que llevan vivas cientos de años, los genios clásicos, (y con cierta y renovada pasión algunos compositores actuales) las embriagantes notas del jazz, los melodiosos coros clásicos o los de opera (no descarto al góspel de esto) y porque no, la fusión de estos que no hacen más que enriquecer estos sonidos del mundo; pero es particularmente el metal que atrapa y cohesiona también dos fuerzas tan dispares como las voces rasgadas, las ululantes guitarras y las voces de una soprano o de un tenor, y que incluso engendra nuevas vertientes no exploradas; es esa fuerza, esa persistencia y la cualidad de incursionar sin miedo a la fusión y sobre todo la cohesión, el sentido de hermandad que este puede llegar a desprender.
Ya no recuerdo como me introduje a este mundo, como me sumergí entre los mares de discos y grupos, todos con algo diferente que ofrecer, todos con puestas en escenas particulares; y aun hoy siguen cambiando, pero ¿de qué vale hablar de una sola cosa? pues se resume prácticamente en dos cosas, la fusión y la hermandad; que si bien las envolví dentro de un campo en el que creo me desenvuelvo mejor, me explaye demasiado para algunos gustos (tal vez) pero me pareció necesario. Ahora con los temas ya definidos ¿por qué hablar de ellos? (y sobre todo en estos tiempos) pues precisamente porque esas cosas se han dejado de lado, porque hemos cambiado las fijaciones que solíamos tener; estoy en contra de muchos preceptos de la que actualmente llamamos nuestra sociedad y estoy también en contra de todos aquellos preceptos que dicen ser ‘soluciones’ al problema actual, el hecho de estar en contra de algo no siempre implica un odio irracional o el estar tranquilo con ello, sin importar que tan ambiguo pueda sonar.
El fusionar, como he escrito, enriquece y trae más beneficios que maleficios (sin importar que piensen algunos trogloditas), y por otro lado el sentido de hermandad (como vínculo, más que como organización) el cual creo está un peldaño por encima de la amistad y va más allá del hecho de llamarse hermanos o serlo de sangre, es para mí un soporte incondicional, con ventajas que el hecho de ser familia restringirían, pero que dentro de la amistad serian demasiado holgados, ese vinculo unido a la combinación armónica de las cosas es lo que hace al metal lo que es, casi un sentimiento y en lo que eventualmente deberían convergir una serie de cosas.
En este punto no estoy seguro de que todo lo escrito antes de este párrafo esté conectado, o al menos si tiene sentido; pero resumiéndolo en algunas líneas podríamos decir que siempre se trata de preguntar ¿por qué? y ¿cómo? en el momento adecuado, saber que la fusión pende también de los hilos del equilibrio y que la hermandad nos describe un vinculo profundo que puede conectar a dos personas, incluso más allá de lo que puedan creer. Ahora les corresponde responder ¿hasta qué punto es cierto? o al menos ¿hasta qué punto podríamos llegar a forzar tal cohesión en campos tan diversos? hasta para mi (que he planteado el problema) resulta difícil de imaginar, aunque obviamente lo veo mucho más plausible pues al final de cuentas cada uno ve lo que quiere ver en las cosas que examina, por más objetivo que seamos, ténganlo en mente.
Au revoir

viernes, 9 de julio de 2010

Yo lo hago desde hace mucho...

Hace días que una palabra rueda en mi mente: “admiración”. No sé si haya pasado por sus cabezas el preguntarse por qué admiran a alguien, si es que lo hacen (no juzgo eso) tienen también la posibilidad de pensar en aquella razón que los aleja de esa fascinación. Cortare la ilación de esta idea con algo que realmente no vale la pena mencionar, pues los pocos que siguen este marasmo de palabrerías ya se habrán percatado de ello, no escribo hace tanto (con la continuidad que vio marzo, febrero, enero y parte de diciembre) que las letras me parecen más grandes y aunque con cierta facilidad, siento a mis dedos algo torpes, si bien es mejor que me mano para seguir el ritmo de mi cabeza; y aunque lo anterior haya parecido alejarse algo del tema, lo vinculare más adelante.
Continuando con la idea principal, ¿por qué admirar, se gana algo con eso acaso? mi particular postura frente a ello tal vez resulta algo hosca: no tiene utilidad alguna, es en todo caso algo riesgoso pues nosotros esperamos que aquella persona sea un buen ejemplo (en todo aspecto pensado) y a veces encontramos que esos individuos no son lo que esperábamos, que tienen demasiadas fallas como para merecer la admiración y con eso algunas de las esperanzas (otra palabra sobrevalorada) puestas en ‘aspirar’ a ser como ellos se derrumban pues nos han fallado, nos han decepcionado (tal vez hable de ello mas en otra ocasión). Tal vez una visión un tanto radical, y si es que se preguntan en este momento si es que admiro a alguien, la respuesta es sí, y es de alguna manera una persona que de decepcionarme no me golpeara porque la visión que tengo de la ‘admiración’ es la aceptación de que si bien nos muestra buenas cualidades, que tiene también igual número de fallas que tal vez o no muestra.
Ahora ¿por qué NO admirar? Las razones pueden ser múltiples y tal vez se deban al hecho ya mencionado (para mi, que toman a la persona como un ‘quiero ser como tú, porque eres perfecto’, y una vez se los escribo, la perfección aunque buscada -en mi caso casi obsesivamente- no es encontrada, no existe, siempre hay pequeñas fallas), pero tal vez una de las más solidas venga del hecho de que desconfiamos tanto de todos que algo tan ostentoso como ‘admirar’ no está dentro de nuestros planes y a decir verdad no suena tan desesperado o inadecuado como muchos podrían llegar a creer (al menos eso pienso) pues ellos simplemente no quieren arriesgarse.
Ahora como se vincula todo eso con mi comentario anterior, pues una persona que he dejado de ver durante un tiempo y de quien aparentemente no conozco tanto como creía, me dijo eso y me animaría a versar sus palabras, pero no quiero causar la impresión incorrecta, porque a veces escuchamos lo que queremos y el orgullo (uno de mis pecados favoritos) nubla mucho ese tipo de juicios porque, aceptémoslo, en el fondo todos somos altruistas. Yo no respondí, me limite a sonreírle y le dije que de alguna manera yo también empezaba a ser un admirador suyo; no sé si hable para complacer sus deseos en ese momento, pero en este momento siento que ella si es digna de esa palabra. No me sacaran el porqué, pero sencillamente no creo que ser un admirador sea el popular (otra desagradable palabra) seguir, casi hasta el obsesivo punto de ser un ‘stalker’ a una figura pública o cualquier otro ente (los actores no tienen asegurado el rango de persona) que les atraiga o cuyo trabajo resalte sobre otros, o incluso al más estúpido y vacio de todos ‘porque son bonitos’ y para aquellos estúpidos ojos que solo sienten el momento me temo que George Sand les diría esto: “La belleza exterior no es más que el encanto de un instante. La apariencia del cuerpo no siempre es el reflejo del alma”. Por mi parte seguiré pensando y reflexionando si es que las personas que admiro merecen tal respeto, espero que después de toda esta palabrería más de uno piense en ello y vea que esta palabra ha ido perdiendo su valor a través del tiempo; si nos cruzamos algún día y nos llegamos a conocer bien, sepan que si se las digo será porque verdaderamente lo pienso.
Au revoir