Hoy me di cuenta de una triste realidad, me estoy imponiendo un tema a escribir, he pasado del ‘pensare algo en el día y veré que escribo’ al ‘escribiré esto’ casi impuesto minutos antes de preparar un escrito, que si bien puede gustarme algunas veces no es al menos para mí algo que pueda hacer con regularidad, y como podrán haber leído ayer no estaba completamente en forma, había vacios que trate de llenar lo mejor que pude y que obviamente me dejaron insatisfecho, ideas inconexas y otro tipo de errores clásicos que bien podrían ocurrir en algo con cierta imposición; al menos yo no funciono bien en esos contextos, claro está si es que no me siento del todo atraído por el tema.
Un familiar alguna vez me dijo ‘¿haces eso todos los días? -mi respuesta fue si, al menos era cierto en esos días- ¿te gusta o te estás obligando? no lo sé, pero igual me impresionas’ en ese momento me sentí extrañamente alagado; era la primera vez que alguien reconocía un trabajo prácticamente inexistente, de hecho no fue el ‘me impresionas’ lo que me halago, fue lo que me dijo luego de ello, le entendí que se tomaría un tiempo para revisar mi blog, eso si me alago. Recuerdo por que inicie mis peripecias como escritor (aun soy un novato, no merezco tal rango) y recuerdo que mis primeras intentos eran aun mediocres para mi, aunque no descarto la posibilidad de que algo publicado me haya decepcionado (porque ya ha pasado) y para mi trastornado ser de hace más de siete años, no merecía siquiera estar escrito asi que cada vez que encontraba alguno de esos mediocre papeles lo incineraba. Conforme fui avanzando, tanto mis escritos como yo íbamos madurando, encontré mi estilo (algo sombrío para algunos) y lo hice aun más propio, lo odie, me odie, me ame (gran paso) y continúe.
Han pasado más de cinco años desde que publicaron algo mío, en ese tiempo di mi consentimiento, me alegre y me pregunte ¿ahora qué? por suerte (aun no lo sé realmente) el tiraje fue pequeño y la obra quedo entre estudiantes y amigos de mi (espero aun) amigo y profesor de literatura, quien nos impulso a crear, aun hoy me sigo preguntando ¿ahora qué? pues publico en la red con miles de potenciales lectores y al parecer no gusto mucho o eso imagino para consolarme (o torturarme, quien sabe), son pocos los que me leen con cierta continuidad, quien sabe si es porque les dije ‘tomen el link, yo publicare a diario’ o porque aun después de eso les pregunto ‘¿ya leíste?’ con la expectativa de un niño a puertas de abrir sus regalos. Quiera o no siempre busco protegerme y eso no cambiara, todos buscamos beneficios propios, tal vez adule tanto mi propio ser que les diga ‘yo también busco el bien del grupo’ pero eso sería falso, no me importa el sino de la gente, ellos no valen la pena, si pudiera hacer algo por las personas tal vez lo haría sin pensarlo (tal vez he mentido una vez más) y quien sabe que otras cosas más.
Pero algo quedara claro en sus cabezas, pues no sé cuantas veces se los he repetido, y es el hecho de que mi pluma se mueve a voluntad propia, yo escribo porque me gusta y escribo lo que me guste (por más que esa idea entre en contradicción con la del primer párrafo) o lo que sea que mi retorcida mente haya ido tejiendo durante el día. Como sea, solo escribo por mí, por esa catarsis, por esa secreta ambición de ‘sé que me leerán, me tienen que leer’ y sobre todo eso lo hago por mi propia inconsciencia, mi propio morbo, mi propia excitación, mi propia adulación.
Me entristece pensar que soy un ser movido por el orgullo, por las adulaciones, por los apretones de mano en señal de reconocimiento y supongo que aun me alejo de esos seres, aun quiero creer eso porque por más orgulloso que sea siento que no necesito el reconocimiento de alguien para poder moverme, para poder funcionar, se que el hecho de aprender a aceptarme me ayudo mucho aun con mis múltiples recaídas depresivas, siempre se que la rueda del karma me mostrará su mejor cara (y eso no es esperanza, es certeza) y eventualmente luego de haber tocado fondo emergeré una vez más a terminar con el ruedo; solo que a veces es demasiado tarde cuando al fin he recuperado las ganas de hacer las cosas, se (evidentemente) que debería ser más constante, pero esa debilidad puede convertirse (si me da la gana de hacerlo) en un punto fuerte pues podría exigirme al tope para tener menos preocupaciones y con ello estoy seguro que también solucionare ese otro problema (entre la inconstancia y la depresión).
Y aun cuando les acabo de dejar escrito que no necesito el reconocimiento de alguien, supongo que no es del todo cierto, porque aun cuando me resbale cualquier opinión o comentario que trate de desanimarme debo decir que aun necesito de mi propio reconocimiento, de mi propia aceptación para funcionar (y eso me costó mucho) en el mejor de los niveles (aunque no siempre sea cierto, me refiero al nivel de esfuerzo). Nunca dejo de autocriticarme, siempre me digo muchas cosas y me da vergüenza decir que a veces no se cumplen todos los planes y por eso les dije hace casi siete meses que decir algo puede sonar muy bonito, pero es solo palabrería; una persona que aprecio alguna vez me dijo que expresaba las cosas que sentía haciéndolas y no diciéndolas y supongo que finalmente he tomado conciencia de ese paradigma, la verdad no sé si este es el inicio de una nueva época, yo quiero pensar que lo es y antes de irme les dejare un recuerdo ‘¿hemos fracasado?’ me abstengo de responder eso y ustedes pueden hacer lo mismo, pero al menos en lo que a mí concierne pensare mi respuesta y la escribiré con sangre dentro de mi sangre.
Un familiar alguna vez me dijo ‘¿haces eso todos los días? -mi respuesta fue si, al menos era cierto en esos días- ¿te gusta o te estás obligando? no lo sé, pero igual me impresionas’ en ese momento me sentí extrañamente alagado; era la primera vez que alguien reconocía un trabajo prácticamente inexistente, de hecho no fue el ‘me impresionas’ lo que me halago, fue lo que me dijo luego de ello, le entendí que se tomaría un tiempo para revisar mi blog, eso si me alago. Recuerdo por que inicie mis peripecias como escritor (aun soy un novato, no merezco tal rango) y recuerdo que mis primeras intentos eran aun mediocres para mi, aunque no descarto la posibilidad de que algo publicado me haya decepcionado (porque ya ha pasado) y para mi trastornado ser de hace más de siete años, no merecía siquiera estar escrito asi que cada vez que encontraba alguno de esos mediocre papeles lo incineraba. Conforme fui avanzando, tanto mis escritos como yo íbamos madurando, encontré mi estilo (algo sombrío para algunos) y lo hice aun más propio, lo odie, me odie, me ame (gran paso) y continúe.
Han pasado más de cinco años desde que publicaron algo mío, en ese tiempo di mi consentimiento, me alegre y me pregunte ¿ahora qué? por suerte (aun no lo sé realmente) el tiraje fue pequeño y la obra quedo entre estudiantes y amigos de mi (espero aun) amigo y profesor de literatura, quien nos impulso a crear, aun hoy me sigo preguntando ¿ahora qué? pues publico en la red con miles de potenciales lectores y al parecer no gusto mucho o eso imagino para consolarme (o torturarme, quien sabe), son pocos los que me leen con cierta continuidad, quien sabe si es porque les dije ‘tomen el link, yo publicare a diario’ o porque aun después de eso les pregunto ‘¿ya leíste?’ con la expectativa de un niño a puertas de abrir sus regalos. Quiera o no siempre busco protegerme y eso no cambiara, todos buscamos beneficios propios, tal vez adule tanto mi propio ser que les diga ‘yo también busco el bien del grupo’ pero eso sería falso, no me importa el sino de la gente, ellos no valen la pena, si pudiera hacer algo por las personas tal vez lo haría sin pensarlo (tal vez he mentido una vez más) y quien sabe que otras cosas más.
Pero algo quedara claro en sus cabezas, pues no sé cuantas veces se los he repetido, y es el hecho de que mi pluma se mueve a voluntad propia, yo escribo porque me gusta y escribo lo que me guste (por más que esa idea entre en contradicción con la del primer párrafo) o lo que sea que mi retorcida mente haya ido tejiendo durante el día. Como sea, solo escribo por mí, por esa catarsis, por esa secreta ambición de ‘sé que me leerán, me tienen que leer’ y sobre todo eso lo hago por mi propia inconsciencia, mi propio morbo, mi propia excitación, mi propia adulación.
Me entristece pensar que soy un ser movido por el orgullo, por las adulaciones, por los apretones de mano en señal de reconocimiento y supongo que aun me alejo de esos seres, aun quiero creer eso porque por más orgulloso que sea siento que no necesito el reconocimiento de alguien para poder moverme, para poder funcionar, se que el hecho de aprender a aceptarme me ayudo mucho aun con mis múltiples recaídas depresivas, siempre se que la rueda del karma me mostrará su mejor cara (y eso no es esperanza, es certeza) y eventualmente luego de haber tocado fondo emergeré una vez más a terminar con el ruedo; solo que a veces es demasiado tarde cuando al fin he recuperado las ganas de hacer las cosas, se (evidentemente) que debería ser más constante, pero esa debilidad puede convertirse (si me da la gana de hacerlo) en un punto fuerte pues podría exigirme al tope para tener menos preocupaciones y con ello estoy seguro que también solucionare ese otro problema (entre la inconstancia y la depresión).
Y aun cuando les acabo de dejar escrito que no necesito el reconocimiento de alguien, supongo que no es del todo cierto, porque aun cuando me resbale cualquier opinión o comentario que trate de desanimarme debo decir que aun necesito de mi propio reconocimiento, de mi propia aceptación para funcionar (y eso me costó mucho) en el mejor de los niveles (aunque no siempre sea cierto, me refiero al nivel de esfuerzo). Nunca dejo de autocriticarme, siempre me digo muchas cosas y me da vergüenza decir que a veces no se cumplen todos los planes y por eso les dije hace casi siete meses que decir algo puede sonar muy bonito, pero es solo palabrería; una persona que aprecio alguna vez me dijo que expresaba las cosas que sentía haciéndolas y no diciéndolas y supongo que finalmente he tomado conciencia de ese paradigma, la verdad no sé si este es el inicio de una nueva época, yo quiero pensar que lo es y antes de irme les dejare un recuerdo ‘¿hemos fracasado?’ me abstengo de responder eso y ustedes pueden hacer lo mismo, pero al menos en lo que a mí concierne pensare mi respuesta y la escribiré con sangre dentro de mi sangre.
Au revoir
No hay comentarios:
Publicar un comentario