El tema de hoy tal vez se refiera a ciertos modismos que he utilizado a través del tiempo que llevo escribiendo, se me vino a la cabeza luego de escuchar un par de pistas de los psicodélicos Infected Mushrooms y les preguntare ¿creen que mi estilo es sibilino? al menos a mi me parece que incurro en él mientras escribo, siempre trato de darle esa sombra de interesante a todo cuanto creo, incluso aquellas cosas que en apariencia son fatuas. Supongo que lo hago, pero mi intención no es llenarlos de misticismos u otras cosas, simplemente quiero entregarle mi visión acerca de algo por mas vano que este pueda resultar, por mas sinsentidos que pueda llegar a tener porque a veces nos hace falta aparentar ese misterio que atraiga miradas para poder desarrollar algo de una manera más completa.
Ahora, lo de sibilino me parece casi un alago, es una de mis palabras favoritas y no por ello creo que tenga la posición que merece, a veces solemos subestimar muchas palabras, bueno, esta no es la excepción. Tal vez sea demasiado formal para algunos o tal vez les suene a un nombre (no se alejan pues sibila también está cargada de cierto misticismo) pero es de esas cosas que aun asi interesan, el solo hecho de declarar a algo ‘sibilino’ da mucha curiosidad, parece que nuestra promiscua curiosidad se siente muy atraída por ese tipo de sonidos, incluso formación en cuanto a letras, me parece que el pronunciarlas tiene incluso cierta magia inmiscuida en ella.
Esta noche no estoy tan concentrado como quisiera, las malas pasadas y las intrincadas y sibilinas formas de ver ciertas cosas, de interpretarlas me está dejando sin ideas, sin ánimos y sin palabras; yo siempre he dicho que las palabras sobran en ciertas ocasiones, esta es una de ellas, me gustaría que hubiese un modo de prepararles una visita guiada (y a prueba de errores) al interior de mi cabeza, para que vean las imágenes que esta palabra genera en mi cabeza, todas las retorcidas e insanas formas que toma, como muta conforme nos movemos entre cada campo que toca y sobre todo esa magia que desprende.
Mis palabras sobran hoy, no dispongo del lenguaje y palabras suficientes para expresarles de la manera que quiero este tema, me es difícil definirlo de una manera en la que ustedes, lectores de turno, puedan comprender, de sentir lo que yo quiero que sientan. Tratare aun asi de satisfacer mi egoísta deseo de dejarlo lo mejor que pueda, cual revoltijo de palabras; trato de decirles que lo sibilino (pues es un adjetivo) es mágico, poniéndolo en pocas palabras, pero en el sentido poco tradicional (no es una ilusión) es una fuerza que transforma, como el pensar, una forma que ve y por ver, modifica y envuelve en un fino velo para que nosotros no podamos verlo con claridad si no hasta el mismo momento en que nos hemos acercado, y claro eso no discrimina y pondrá su velo sobre algo bueno, malo, inocuo, peligroso o lo que sea, con tal de que podamos experimentarlo de una manera más sensorial, que no dejemos nada de lado sin antes saber bien que lo conocemos.
Y esa idea aun está incompleta, tengo esa sensación pero no puedo hacer nada más pues de lo contrario solo terminaría de manchar aquella definición, supongo que ya se me ocurrirá una mejor forma de expresarlo pero al menos por ahora eso también queda en los dominios de lo sibilino. Por cierto, a los comensales curiosos les dire que el idioma del título se presta demasiado bien para el propio tema y al igual que ayer, la sensualidad que pueda desprender esta es propia del francés.
Ahora, lo de sibilino me parece casi un alago, es una de mis palabras favoritas y no por ello creo que tenga la posición que merece, a veces solemos subestimar muchas palabras, bueno, esta no es la excepción. Tal vez sea demasiado formal para algunos o tal vez les suene a un nombre (no se alejan pues sibila también está cargada de cierto misticismo) pero es de esas cosas que aun asi interesan, el solo hecho de declarar a algo ‘sibilino’ da mucha curiosidad, parece que nuestra promiscua curiosidad se siente muy atraída por ese tipo de sonidos, incluso formación en cuanto a letras, me parece que el pronunciarlas tiene incluso cierta magia inmiscuida en ella.
Esta noche no estoy tan concentrado como quisiera, las malas pasadas y las intrincadas y sibilinas formas de ver ciertas cosas, de interpretarlas me está dejando sin ideas, sin ánimos y sin palabras; yo siempre he dicho que las palabras sobran en ciertas ocasiones, esta es una de ellas, me gustaría que hubiese un modo de prepararles una visita guiada (y a prueba de errores) al interior de mi cabeza, para que vean las imágenes que esta palabra genera en mi cabeza, todas las retorcidas e insanas formas que toma, como muta conforme nos movemos entre cada campo que toca y sobre todo esa magia que desprende.
Mis palabras sobran hoy, no dispongo del lenguaje y palabras suficientes para expresarles de la manera que quiero este tema, me es difícil definirlo de una manera en la que ustedes, lectores de turno, puedan comprender, de sentir lo que yo quiero que sientan. Tratare aun asi de satisfacer mi egoísta deseo de dejarlo lo mejor que pueda, cual revoltijo de palabras; trato de decirles que lo sibilino (pues es un adjetivo) es mágico, poniéndolo en pocas palabras, pero en el sentido poco tradicional (no es una ilusión) es una fuerza que transforma, como el pensar, una forma que ve y por ver, modifica y envuelve en un fino velo para que nosotros no podamos verlo con claridad si no hasta el mismo momento en que nos hemos acercado, y claro eso no discrimina y pondrá su velo sobre algo bueno, malo, inocuo, peligroso o lo que sea, con tal de que podamos experimentarlo de una manera más sensorial, que no dejemos nada de lado sin antes saber bien que lo conocemos.
Y esa idea aun está incompleta, tengo esa sensación pero no puedo hacer nada más pues de lo contrario solo terminaría de manchar aquella definición, supongo que ya se me ocurrirá una mejor forma de expresarlo pero al menos por ahora eso también queda en los dominios de lo sibilino. Por cierto, a los comensales curiosos les dire que el idioma del título se presta demasiado bien para el propio tema y al igual que ayer, la sensualidad que pueda desprender esta es propia del francés.
Au revoir
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